¿Qué sabes realmente sobre la heroína?

¿Que qué sé sobre la heroína?, Bueno, pues yo diría que no mucho más de lo que parece saber todo el mundo, desde adolescentes a jubilados. Básicamente lo que vemos en las películas o teleseries, lo que oímos en las noticias o lo que leemos en los periódicos o internet. Vaya, lo típico, que es una de las drogas más adictivas y destructivas, no sólo para los enganchados a ella sino también para su círculo social y familiar, que puede causar hepatitis o peor aún SIDA, que te puede meter en terribles problemas económicos, o abrirte un expediente criminal y acabar en la cárcel.
Sopesando esta información yo sólo puedo llegar a la conclusión de que, para empezar, no merece la pena jugársela  por la heroína, por lo tanto ¡mejor ni probarla! No porque alguno de tus amigos la haya probado alguna vez y no se ha enganchado a su uso, no porque otro la esnifó y se lo pasó bomba, y tampoco se enganchó, no porque otro la fuma de vez en cuando aunque va a l gimnasio a diario y tampoco está enganchado. Simplemente no.

Que seguramente lo que se reconstruye el las películas sobre el uso de heroína, o cualquier otra droga, es muy a menudo una visión muy exagerada es por todos sabido. Pero lo que sí es cierto es que una vez conocí a un ex toxicómano que después de más de veinte años de adicción a la heroína consiguió rehabilitarse sin nunca recaer de nuevo. Él se sentía muy orgulloso de sí mismo por ello y con razón. Se casó y  tuvo un hijo al cumplir los cincuenta. Estaba muy agradecido de que la vida le hubiese dado una segunda oportunidad. Pero pronto las cosas empezaron a torcerse de nuevo para él. Tras un rutinario análisis de sangre, el médico le informó de que era seropositivo. Pero en lugar de hundirse empezó a comer más sano que nunca y a tomar medicación para combatir el virus. Poco después le diagnosticaron hepatitis B, de la cual tardó casi un año en recuperarse. Y al poco tiempo fue diagnosticado con cáncer de páncreas, del cual desafortunadamente nunca se recuperó.

Durante ese largo episodio enfermizo su único arrepentimiento fue, hasta su muerte, haber jugado peligrosamente con la heroína durante su juventud y gran parte de su madurez. Se arrepentía en gran mesura de haber “omitido” un periodo tan largo de su vida sumergido en la adicción a la sustancia. Pero estaba muy agradecido  de que la vida le hubiera gratificado, al final, con un hijo sano. Para él creó un cortometraje en el que explicaba a su hijo retazos de su vida con la pretensión de que se le entregara de manera póstuma.

Hoy ese cortometraje ha ganado varios premios por su ejemplaridad en materia de drogas duras, y su hijo es el fundador de una ONG dedicada a la rehabilitación y reinserción social de toxicómanos reconocida internacionalmente. En mi opinión, este es el mejor legado póstumo que un toxicómano rehabilitado podía haber dejado.

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