Entrevista al embajador

Talkingdrugs le pregunta a Andrés Rozental sobre algunos de los asuntos económicos relacionados con el tráfico ilícito de drogas.
Andrés Rozental fue el antiguo embajador de Méjico en el Reino Unido desde 1995 hasta 1997. Un diplomático de carrera durante más de 35 años, sirvió a su país como vice ministro de exteriores (1988-1994), embajador en Suecia (1983-88), representante permanente de Méjico ante las Naciones Unidas en Ginebra (1982-83) además de otras responsabilidades en el ministerio de asuntos exteriores. En 1994 le fue asignado el titulo vitalicio de Embajador Eminente de Méjico. En la actualidad, el embajador Rozental ocupa posiciones no ejecutivas en los consejos de administración de diversas corporaciones multinacionales. Y también es el dueño de su propia consultoría, Rozental & Asociados, que se especializa en aconsejar a grandes compañías multinacionales sobre sus estrategias en Latinoamérica.
Q1. ¿Qué efecto tiene la violencia y la inseguridad en las economías de Méjico y los EEUU?
No existe ningún lugar a duda de que la actual situación en Méjico está teniendo una influencia negativa en la economía mejicana, pero es más difícil el determinar si la economía de los EEUU se ve también afectada dada la actual recesión y otros factores que nada tienen que ver con Méjico. La inversión extranjera en Méjico no se ha recuperado hasta los niveles anteriores al 2008, principalmente por la recesión económica global, pero también porque hay otras desventajas relacionadas con la inseguridad, la corrupción, y la violencia existente en determinadas zonas del país que han sido clave para las inversiones del país. El coste añadido de las medidas de vigilancia que los inversores tienen que considerar sitúa a Méjico en una clara desventaja con relación a otros lugares. Hay claros ejemplos de inversiones retrasadas por la violencia y cuestiones de seguridad.
Q2. ¿Cree que NAFTA y las condiciones económicas y sociales que ha provocado han originado un incremento del tráfico ilegal de drogas en Méjico?
De ninguna forma. El tráfico ilegal en Méjico es sobre todo un reflejo de los grandes beneficios financieros que el crimen organizado cosecha por la demanda insaciable de drogas en los EEUU y también en Méjico. El principal factor que ha producido un mayor consumo en Méjico ha sido la decisión de los cárteles de cambiar una estrategia únicamente de transito hacia los EEUU por una mayor comercialización en Méjico donde pueden hacer dinero más fácilmente. El otro factor fundamental que ha llevado a un incremento en el tráfico de drogas en Méjico fue el éxito por parte de las autoridades de cerrar las rutas caribeñas que los traficantes usaban en el pasado para enviar drogas desde Colombia, Perú, Bolivia, y otras economías productoras de drogas a los EEUU y reemplazarlas por la ruta mejicana. Ahora que los esfuerzos conjuntos de Méjico y los EEUU han hecho más difícil y más caro el usar Méjico como país intermedio, los cárteles han cambiado una vez más sus operaciones a centro-América y partes de las rutas más fáciles del Caribe.
Q3. ¿Cree que la inversión en las comunidades rurales pobres de Méjico sería una mejor manera de combatir a los carteles y la inmigracición ilegal?
Definitivamente, pero no como una panacea. Mejores oportunidades para el empleo y la participación en la economía de los mejicanos que tradicionalmente han emigrado a los EEUU por las grandes diferencias de retribuciones entre las dos economías contribuirían a la prosperidad en las áreas tradicionales de Méjico. Sin embargo , la amenaza del cártel de la droga es principalmente un crecimiento de la interrelación entre los barones de las drogas y las comunidades en las que viven y operan, muchas de las cuales son pobres y rurales y donde el estado no ha sido capaz de fomentar ni educación elemental, ni las viviendas sociales ni la protección sanitaria de sus poblaciones. En muchas maneras, el crimen organizado ha invertido en esas comunidades como una forma de garantizar la lealtad a los cárteles en vez de a las autoridades. Además la cada vez mayor corrupción policial complica todavía mas este asunto.
Q4. ¿En su opinión cree que las fuerzas del mercado pueden utilizadas de manera tan efectiva como las de la ley para combatir el poder los cárteles ilegales?
La única fuerza de mercado efectiva que ayudará a combatir los cárteles es la de reconocer la demanda y permitir que esta se cumpla mediante un sistema legal que permita a los consumidores comprar su mercancía. Algo que todavía hoy esta prohibido. Como hemos visto durante la época de la prohibición en los EEUU y las iniciativas anti-tabaco que han originado una disminución del consumo de cigarrillos entre las mismas clases socio-económicas que consumen marihuana, cocaína y metanfetaminas, la descriminalización de la venta y el uso de drogas blandas probablemente resultaría en una menor demanda. Mientras tanto, los impuestos y la regulación del mercado crearía una importante base de recursos para ayudar a pagar programas educacionales y de reducción de demanda, y también para permitir a la policía investigar crímenes más serios en vez de pequeñas ofensas. Los países productores también beneficiarían a sus economías formales mediante la canalización de los impuestos y recursos regulatorios para si mismos y no para los cárteles.
Q5. ¿Cree que los militares deben ser usados como agentes de la ley para parar el crimen organizado y el tráfico ilegal de drogas?
En principio no. Sin embargo en el caso de Méjico donde la policía civil ha sido incapaz o no ha querido llevar a cabo sus deberes para con la ley no parece haber mucha elección a corto plazo. El presidente Calderón ha llamado a los militares para reemplazar a las corruptas e ineficaces agencias civiles, pero ha hecho poco o nada para crear nuevos cuerpos legales que puedan recuperar su función una vez que los viejos hayan sido disueltos. El hecho de que los militares no tienen el conocimiento para hacer esta clase de trabajo, y tampoco son capaces de guiarse por unos criterios acorde a los derechos humanos civiles, dadas las circunstancias bajo las cuales operan, ha dañado seriamente la institución ante el público mejicano e igualmente ha puesto a las fuerzas armadas en un grave peligro. A no ser que los militares sean reemplazados pronto, esta situación solo se puede deteriorar más, haciendo más difícil su vuelta a las barracas.
Q6. El gobierno de los EEUU ha gastado miles de millones de dólares intentando combatir el consumo de drogas pero este solo ha aumentado. ¿ En estos tiempos de dificultad económica cree que los ciudadanos de los EEUU estarían a favor de una política de drogas económicamente más efectiva?
El asunto de las drogas es desgraciadamente un tabú social que los americanos se niegan a afrontar en una manera lógica y coherente. Mucha gente quiere quitarse del medio el problema echándole la culpa a los países productores o por lo que esencialmente un gran problema en los EEUU y otros países desarrollados. El consumo de drogas, como el de alcohol, tabaco o cualquier otra substancia que ha sido prohibida o fuertemente regulada será un hecho importante en el inmediato futuro. En vez de evitar confrontar esta situación y trabajar para asegurar que las drogas se clasifiquen según el daño que causan, regularlas según pureza y seguridad, grabarlas según su demanda y canalizarlas entre mecanismos ordenados y legales de oferta y demanda, los EEUU y otros países, incluido Méjico, deberían tomar la iniciativa de organizar una conferencia diplomática global para revisar el régimen de narcóticos y sustituir los tratados antiguos y las leyes vigentes en la actualidad por un marco mas realista que reconozca la demanda y de a los estados la habilidad de regular, grabar, y controlar todas esas drogas que son menos tóxicas y dañinas para los seres humanos, al mismo tiempo que imponer medidas más estrictas para substancias que demuestran ser mas dañinas o destructivas.
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