La llamada del Dr. Muerte

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Doce han sido ya las víctimas atribuidas al  Dr. Muerte en Alberta (Canadá) en los últimos seis meses debido a la adulteración de la fórmula de las pastillas de éxtasis con una potentísima y tóxica anfetamina llamada paramethoxymethamphetamine (PMMA) en inglés. 

El Dr. Muerte, como también es conocida esta sustancia, es cinco veces más tóxico que el éxtasis y los efectos iniciales son más suaves y tardan también más tiempo en desarrollarse obligando a los que consumidores a ingerir más cantidades para conseguir la misma euforia que produce el verdadero éxtasis. Esto significa entre otras cosas que el riesgo de sobredosis está muy presente ya que la gente ingiere grandes cantidades en muy poco tiempo pensando que la droga no les está afectando.

La verdadera razón de la mezcla del Dr. Muerte con el éxtasis no obedece más que a motivos económicos y al ansia de maximizar el beneficio ya que esta droga es más barata y al combinarla con el éxtasis la pureza de esta última se diluye produciendo la anteriormente mencionada necesidad de comprar más para notar el subidón.        

Por si el problema de la mezcla con las pastillas de éxtasis fuera poco la policía también ha encontrado muestras de PMMA en forma de polvos, cápsulas, y píldoras demostrando que su consumo va en aumento. Así mismo las autoridades también han informado que en la mayoría de los casos las víctimas desconocían que habían ingerido sustancias adulteradas.    Lo único que se puede afirmar  en estos momentos es que los efectos secundarios son muy dañinos y que incluso la  primera y única dosis puede afectar a órganos vitales como los riñones o el hígado para siempre  además de poder producir la muerte por prolongado consumo.

Durante la última semana la alarma de epidemia se ha extendido de tal forma que los servicios paramédicos han estado en alerta atendiendo a gentes de todas las edades y grupos sociales que presentaron problemas serios con el éxtasis. Además esta droga se ha vuelto tan popular y su uso tan extendido que fuentes sanitarias ha advertido del progresivo abandono del tradicionalmente exclusivo mundo de las discotecas para propagar su consumo desde bares tradicionales a  la soledad de los hogares pasando por los parques. Las cifras de admisiones a las salas de emergencias de los hospitales también corroboran este aumento ya que un total de 421 personas han sido tratadas desde abril del 2011 por problemas relacionados con el consumo de éxtasis.     

Ante tal avalancha de problemas las autoridades policiales, educativas y sanitarias han actuado de una manera ejemplar promoviendo campañas de concienciación social en escuelas, institutos y universidades e incluso el pasado día tres de febrero el director del Servicio Público de Drogas atendió las preguntas de los interesados en Twitter sobre el Dr. Muerte. Esta iniciativa fue pensada para acceder a todo los adultos y no tan adultos que no pudiesen acudir a las numerosas sesiones informativas programadas para abordar tan serio problema. Por otra parte la policía en un principio ofreció una amnistía para todos los consumidores de éxtasis pero un día después de anunciarla dio marcha atrás por razones desconocidas.

Este cambio de actitud, sin embargo, no implica que la policía vaya a cambiar su estrategia contra la gente que decide entregar las drogas de forma voluntaria sin sufrir represalias. Lo único que supone es que los consumidores de éxtasis no podrán llevar a las comisarias su droga para que la policía disponga de ella.

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