¿Guatemala está evaluando seriamente una Ley de Marihuana en el 2015?

Soldados guatemaltecos erradican plantaciones de Marihuana en Petén, Guatemala

El presidente guatemalteco Otto Pérez Molina en una entrevista reciente planteó la idea de que su país legalizaría la marihuana el próximo año. ¿Realmente podemos esperar cambios audaces en la política de drogas de Guatemala en un futuro próximo?

En declaraciones para la Cadena TeleSur, el presidente Pérez dijo que Guatemala estaba observando el experimento de Uruguay con la legalización de la marihuana y que es probable que tome una decisión sobre si debe adoptar su propio reglamento en el 2015.

Por supuesto, esta no es la primera vez que Pérez se ha manifestado a favor de la reforma, después de haber sido uno de los principales jefes de Estado que ha impulsado un debate sobre el paradigma de la política de drogas existente desde que asumió el cargo en el 2012. En un principio, Pérez promovió la despenalización a nivel regional, aunque pronto cambió su punto de vista al afirmar tan sólo unos meses después de llegar a la presidencia: "Los narcóticos deben estar legalmente disponibles - en un mercado altamente regulado", siguiendo con las preguntas particularmente adecuadas, "¿No es cierto que hemos estado luchando la guerra contra las drogas ...? Entonces, ¿Cómo se explica el aumento del consumo y la producción de drogas y por qué su tráfico se ha extendido?

El año pasado ante las Naciones Unidas, Pérez declaró que los estados de Colorado y Washington eran visionarios como resultado de sus decisiones de implementar marcos de legalización, y frecuentemente ha elogiado a su homólogo uruguayo, José Mujica, por seguir adelante con la regulación del cannabis. Pero, ¿Sería apropiado este modelo para Guatemala?

En febrero de este año se estableció la Comisión Nacional para la Reforma de la Política de Drogas, la cual presentó su informe preliminar en septiembre sobre la situación actual en Guatemala - un país donde la producción de drogas, el tráfico y el uso están criminalizados, y donde la posesión para uso personal puede resultar en una sentencia mínima de cuatro meses de cárcel. La Comisión deberá entregar un informe final antes de fin de año, que incluirá recomendaciones sobre cómo avanzar con la reforma en Guatemala, aunque su resumen inicial ofrece alguna esperanza de que se llevará a cabo una reforma seria como claramente se indica: "Nosotros debemos conjuntamente definir una política para , y desde Guatemala. La comunidad internacional debe respetar nuestra autonomía para poner a prueba nuestra propia interpretación flexible de las convenciones [sobre drogas de la ONU]".

Obviamente, lo que implicarán las recomendaciones aún está por verse. Además de hablar de la legalización de la marihuana, Pérez ha afirmado que su gobierno podria explorar la posibilidad de regular el cultivo y la producción de opio para el mercado medicinal, algo que podría ser incorporado en el informe final.

Mientras que Pérez ha tomado el toro por las astas en la escena internacional, el ha sido mucho más cauteloso en Guatemala. Aun si la Comisión propone la regulación de la marihuana en Guatemala, esta parecería una acción poco probable de ser aprobada en un futuro próximo debido al deseo de aprender más de la experiencia de Uruguay. Un primer paso clave, sin embargo, sería redactar y empujar a través de un proyecto de ley, la despenalización del uso de drogas, y su posesión en el país. Pérez ha dado magníficas declaraciones sobre la necesidad de la reforma y debate internacional sobre el tema, pero mientras que el no tome una acción real para hacer frente a las propias leyes punitivas de drogas de su país, el estará en una situación vulnerable a acusaciones de promover una agenda sin medidas concretas para abordar los problemas que desaprueba.