Accionar “Simbólico” de la Policía Antidroga en Inglaterra: Más Mal que Bien

Fuente: Wikimedia

Según advierte un reciente informe, la represión policial en Inglaterra contra delitos de drogas de bajo tenor a menudo se lleva a cabo con fines simbólicos, pudiendo exacerbar la violencia y aumentar los riesgos para la salud de las personas que usan drogas.

En mayo de 2017, la Revista Internacional de Investigación y Políticas publicó un informe titulado Accionar policial simbólico: operativos policiales / “represiones” con objetivos concretos situados en los mercados de drogas callejeros. El informe expuso las conclusiones de la investigación cuantitativa y cualitativa sobre los mercados de drogas ilegales en Southend-on-Sea, Plymouth y Torbay (Devon). La investigación de los autores incluyó el examen de registros de arrestos y datos sobre incautaciones, como así también entrevistas y observación etnográfica.                      

Las personas identificadas como “consumidoras de drogas problemáticas”, principalmente de heroína o cocaína crack, fueron entrevistadas de modo que los investigadores pudiesen obtener “una visión de primera mano sobre la naturaleza del problema del mercado de estupefacientes local”. Los investigadores también entrevistaron a personas cuyo trabajo con frecuencia se enfocaba en el uso de drogas - incluyendo trabajadores sociales juveniles, oficiales de policía, prestadores de servicios y proveedores de inteligencia policial.

 

¿Qué es la Acción Policial Simbólica?

Los autores del informe afirman que en Inglaterra, el accionar de la policía antidroga local a menudo se manifiesta como “operaciones represivas, específicas, de gran difusión y resonancia, que en sí mismas son mayoritariamente una respuesta genérica y periódica a una forma particular de criminalidad.” Los autores afirman que dichas operaciones, ocasionales y destacadas, son ejemplos de un “accionar policial simbólico”: una actividad de las fuerzas del orden que pretende convencer al público de que se está terminando con el delito o de que se lo está previniendo, en lugar de ser una actividad que realmente soluciona o previene el crimen organizado.

Por ejemplo, el discurso público de los funcionarios que trabajan en la Operación Tibia - una operación de lucha contra los estupefacientes que tuvo lugar en Bristol en 2015 - sugirió que la actividad tenía por objeto “mitigar el miedo público al delito y su percepción de fallas en el cumplimiento de la ley”, según consta en el informe, así como reducir la delincuencia relacionada con drogas. Esto puede implicar un beneficio de la acción policial simbólica: puede mejorar la sensación de seguridad de los individuos - aún cuando la seguridad, en realidad, no se haya mejorado.

Al margen de este resultado percibido como algo positivo, las medidas represivas resultantes del accionar simbólico de la policía antidroga pueden ser “fútilmente insensibles a las condiciones locales”, señala el informe, y - en algunos casos - aumentar ciertos tipos de delitos, empeorando la salud y bienestar públicos.

Si bien este estudio se centra únicamente en Inglaterra, el accionar policial simbólico contra las drogas es indudablemente un tema recurrente en muchas jurisdicciones de todo el mundo.

 

Problemas con los Objetivos del Accionar Policial Simbólico

Por su naturaleza, la acción policial simbólica antidroga apunta sobre aquellas personas que están visiblemente involucradas con el tráfico de drogas ilegales, o sobre aquéllas que parecen estarlo. Esto, según el informe, conduce a “la propensión [policial] a identificar las oportunidades más factibles… más precisamente, a los vendedores de poca monta visibles en las calles”.

De hecho, en los tres emplazamientos en los que se enfocó la investigación, los entrevistados describieron las medidas represivas de la policía contra los estupefacientes como dirigidas a personas que usaban o vendían drogas en público - “consumidores locales visibles, traficantes y proveedores de adictos.” Esencialmente, en lugar de procurar infiltrarse en los niveles más altos de los grupos traficantes a gran escala comercial, es más probable que el accionar simbólico de la policía antidroga se focalice sobre personas ya marginadas, algunas de las cuales sufren a raíz del consumo de drogas problemáticas.

“Me arrestaron… les dije… ‘Uds. han detenido a toda esta gente, pero los que me estaban suministrando a mí y a todas estas personas… ¿No les interesa ir tras ellos?’” se lamentaba un entrevistado en Plymouth que consume heroína, “Y ellos [la policía] abiertamente decían que ‘tratar de hacer eso requiere demasiados recursos y no tenemos una tasa de procesamientos que sea suficientemente exitosa’”.

“Estos polizontes [de incógnito] suelen acercarse a las personas [que están vendiendo] Big Issue porque están desesperadas, tratando de conseguir dinero para obtener sus dosis”, dijo otro entrevistado de Plymouth, refiriéndose a la revista que a menudo es vendida por gente sin hogar, “ellos [la policía] dicen ‘te compro la bolsa si vas y me consigues una [dosis]’ y así es como los engañan”.

En Southend y en Plymouth, dichas actividades clandestinas han conducido a periódicos arrestos masivos de personas que venden o consumen drogas en público, en los llamados “operativos policiales encubiertos”, describe el informe.

Esta represión que tiene en la mira a los delincuentes de menor rango, ayuda a la policía a lograr sus objetivos simbólicos: alejar de los espacios públicos a la gente que consume o vende drogas, reforzar las nociones de lo que es o no aceptable en la comunidad local e infundir una mayor sensación de seguridad. 

 

Consecuencias Indeseadas del Accionar Policial Simbólico

La represión enérgica de los “proveedores de usuarios” de bajo rango puede alentar a los traficantes

comerciales de alto rango a ingresar a este mercado, a fin de llenar el vacío. El informe señala que es más probable que estos últimos usen métodos violentos para promover sus negocios, empeorando así la situación para los residentes y la policía.

Además, algunas personas que consumen drogas, o proveedores de estupefacientes a pequeña escala que temen que su negocio sea obstaculizado, pueden “volcarse a favor de otras formas de criminalidad” para sostenerse financieramente. Esto ha sido reconocido por entrevistados de la fuerza policial, según señala el informe. Por ejemplo, en Torbay, los agentes del orden “tienen que juzgar y determinar si quieren que aumente el delito de adquisición ilícita” al implementar ciertos tipos de acciones de lucha contra las drogas.

Asimismo, y de forma preocupante, las medidas policiales para combatir los delitos menores por drogas están vinculadas a elevados índices de VIH y hepatitis B, como así también a “sentimientos de ansiedad y ‘paranoia’ tras producirse las operaciones de represión encubiertas.” El temor a la criminalización puede llevar a que las personas que se inyectan drogas lo hagan en un entorno más riesgoso e inducir miedo de buscar tratamiento o servicios de reducción de daños - tal como la provisión de agujas estériles.

Sobre la base de lo que revela esta investigación, el accionar simbólico de la policía antidroga podría estar incrementando la violencia en el tráfico de drogas, alentando a la gente que usa o vende drogas a sumarse al delito de adquisición ilícita, y promoviendo la propagación de enfermedades infecciosas.

 

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A pesar de los daños serios asociados con la represión policial de alto perfil contra una delincuencia por drogas relativamente menor, dicha acción policial simbólica continúa siendo frecuente en Inglaterra. En Plymouth y Southend-on-Sea, el informe describe que la policía defiende estos métodos argumentando que ellos “tienen un valor tangible para desestabilizar el funcionamiento general de la cadena de suministro de una organización criminal”. Sin embargo, los autores del informe alertan sobre el hecho de que existe poca evidencia que permita apoyar tal correlación, fuera de un “efecto inicial de disuasión” temporario.  

Las muertes relacionadas con drogas han alcanzado un récord máximo en Inglaterra, lo que sugiere que el actual enfoque de la policía está haciendo poco para reducir los daños causados por las sustancias ilegales. En cambio, sugiere el informe, podrían obtenerse más beneficios si el accionar policial se centrara sobre la violencia que va asociada al narcotráfico.

 

El informe completo está disponible para su descarga aquí: Accionar policial simbólico: operativos policiales / “represiones” con objetivos concretos situados en los mercados de drogas callejeros