Antigua y Barbuda se Prepara para Despenalizar el Cannabis, Ya que Según el Primer Ministro, es “Parte de la Cultura del País”

Puerto English Harbour, Antigua

Puerto English Harbour, Antigua (Fuente: Mathieu Nivelles / Wikimedia)

Los legisladores de la cámara baja de Antigua y Barbuda votaron a favor de despenalizar la posesión de cannabis, de permitir que los rastafaris usen cannabis ritualmente y de dejar sin efecto las condenas previas por posesión.

El 6 de febrero, los legisladores de la Cámara de Representantes de la nación caribeña votaron a favor de aprobar el Proyecto de Ley sobre Uso Indebido de Drogas (Enmienda). El proyecto de ley, respaldado por el Primer Ministro Gaston Browne, busca despenalizar la posesión de menos de 10 gramos de cannabis para todos los adultos, y permitir a los rastafaris que usen legalmente el cannabis durante los rituales y ceremonias religiosas. También aspira a paliar los daños que la criminalización ha causado al suprimir las condenas previas por delitos menores de cannabis.

El cannabis ha sido ilegal en la nación multi-insular de Antigua y Barbuda desde que el gobernador Wilfred Jacobs firmó el Proyecto sobre Uso Indebido de Drogas en 1973 dándole carácter de ley, mientras el país era gobernado por el Imperio Británico.

En el transcurso del debate parlamentario sobre el cannabis, el Primer Ministro Browne recordó haber visto personalmente a la policía haciendo uso excesivo de la fuerza contra los rastafaris por presuntos delitos relacionados con el cannabis, antes de que el país obtuviera su independencia de los gobernantes británicos.

“[La policía] estaba desenfrenada. Sólo el olor a marihuana, literalmente iban a las casas particulares de las personas y literalmente las agredían [...] Recuerdo un par de veces [en] que vi sujetos corriendo, literalmente huyendo de los oficiales de policía, incluso antes de que se les acercaran, porque sabían las consecuencias. Las consecuencias no eran sólo el enjuiciamiento. También era la brutalidad”, dijo Browne, según [el diario] Antigua Observer, [agregando] “quiero aprovechar esta oportunidad para pedir disculpas a los familiares de esas personas por el abuso que se produjo a lo largo de las décadas”.

El proyecto de ley está a la espera de la aprobación de la cámara alta del país, el Senado, antes de convertirse en ley, pero el Primer Ministro Browne ya ha hecho un pedido directo a los agentes de policía para que dejen de procesar a las personas por el consumo de cannabis.

“Quiero indicarles a los miembros de la fuerza policial, mientras tanto, que desistan de incriminar a las personas”, dijo en una entrevista con Pointe FM. “El gobierno ha dejado muy en claro su política. A pesar de que la ley no se ha modificado, al menos deben respetar la intención y dar un respiro a aquellos que usan marihuana”.

El proyecto de ley expone que ningún adulto puede ser acusado por poseer simplemente menos de 10 gramos de cannabis, pero que fumar marihuana en un lugar público puede potencialmente conducir a una condena. Las personas que sean descubiertas fumando marihuana en público deben recibir una advertencia y una multa por su primera y segunda transgresión, respectivamente, pero “terceros o subsiguientes reincidentes” podrían enfrentar una condena y una multa de hasta $ 1.500, establece el proyecto de ley. Los rastafaris estarían exentos de esta disposición en ciertas circunstancias, ya que el proyecto les permitiría usar “cannabis de manera legal durante las ceremonias rituales sagradas”.

La parlamentaria Samantha Marshall - jefa de la comisión de cannabis del gobierno - advirtió que el público en general deberá entender que esto no es una legalización completa, y que “el uso de esa sustancia debe ser en la privacidad de su hogar”.

El proyecto de ley sobre cannabis de Antigua y Barbuda va más allá [con respecto a] legislaciones similares en el extranjero, al dejar sin efecto las consecuencias de la criminalización, ya que funcionaría retrospectivamente. De acuerdo con la Cláusula 6 del proyecto de ley, cualquier persona condenada por un delito que involucrara 10 gramos de cannabis o menos, independientemente de la ofensa, tendría su condena “cancelada”.

Si bien el proyecto de ley aún tiene que ser aprobado por el Senado, su significativo respaldo político multipartidista sugiere que es probable que se transforme en ley sin contratiempos. El Primer Ministro Browne cree que también debería contar con un fuerte respaldo del público: “El uso de marihuana es ahora socialmente aceptable”, dijo, “es, en esencia, una parte de la cultura del país”.