Arabia Saudita Inicia el 2019 con Tres Ejecuciones por Delitos de Drogas

Las ejecuciones generalizadas por delitos de drogas no violentos han continuado bajo el gobierno del Príncipe Heredero Mohammed bin Salman (Fuente: Flickr)

Autoridades de Arabia Saudita ejecutaron a tres personas por delitos no violentos de drogas en el primer día del 2019, destacando la continuación de una política brutal de drogas bajo el Príncipe Heredero Mohammed bin Salma.

Dos nacionales Egipcios, Ataiwi Suleiman y Sobhi Ouda, fueron ejecutados por contrabando de canabis, así como opiáceos y anfetaminas ilegales, mientras que el nacional Pakistaní, Nizar Ahmad Qal Ahmad, fue ejecutado por tráfico de heroína. La legitimidad de sus condenas es altamente disputable debido a la prevalencia de la corrupción, y el conocido uso de la tortura, entre las autoridades sauditas.

El enfoque de Arabia Saudita hacia las drogas está basado en una estricta interpretación de la ley Sharia, lo que significa que los delitos de drogas son considerados crímenes contra Dios. El Ministro de Interior citó el verso 5:33 del Corán como una justificación para las ejecuciones: “[aquellos] que hagan la guerra a Allah y Su Mensajero y que se dediquen a corromper en la tierra serán […] asesinados o crucificados, o se les cortará la mano y el pie contrario, o serán desterrados”.

Arabia Saudita tradicionalmente ejecuta personas por decapitación, sin embargo, el estado ocasionalmente ejecuta prisioneros por medio de un pelotón de fusilamiento.

Como Harm Reduction International ha reportado, Arabia Saudita es uno de los verdugos prolíficos, y as ejecuciones relacionadas con las drogas representan una proporción significativa de estas muertes. El reporte advierte sobre la posibilidad de abuso y corrupción dentro del sistema judicial saudita; “una de las principales preocupaciones sigue siendo la extracción de ‘confesiones’ bajo tortura o coacción, las cuales seguido son la única evidencia usada en casos de pena de muerte”

Todas las ejecuciones en Arabia Saudita requieren aprobación por orden real. De acuerdo a la investigación de la organización sin fines de lucro Reprieve, las ejecuciones en el reino autoritario se han duplicado bajo el mandato del Príncipe Heredero Mohammed bin Salman – quien asumió el poder en Junio del 2017. Tan solo en los primeros dos meses del 2018, 33 ejecuciones tuvieron lugar, de las cuales el 52% estaban relacionadas con contrabando de drogas.

A diferencia de la población en general, poderosos miembros de la familia real de la Casa de Saúd raramente enfrentan consecuencias legales por su implicación con las drogas. Como ya reportó la revista Foreign Policy, muchos evaden condena o sentencia -  incluso por los delitos de drogas realizados fuera del país. Notablemente, el predecesor de Mohammed bin Salman - Mohammed bin Nayef - fue removido de su puesto debido a su “adicción” a analgésicos, una fuente relató a Reuters, pero no enfrento consecuencias legales.

Implementar la pena de muerte para gente condenada por delitos no violentos de drogas es ilegal bajo la ley internacional. Sin embargo, tales ejecuciones seguramente continuarán sin cesar en el reino – y menos debido a la falta de sanciones o críticas extranjeras que enfrenta el país rico en petróleo por sus crímenes.