China Promete Intensificar la Guerra contra las Drogas

El presidente chino, Xi Jinping, ha prometido apoyar la política de drogas del presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte

El presidente chino, Xi Jinping, ha prometido apoyar la política de drogas del presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte (Fuente: Wikimedia)

Los funcionarios chinos han pedido se intensifiquen los esfuerzos de lucha contra las drogas, después de meses de fortalecer los lazos internacionales de control de drogas del país con las naciones vecinas.

Guo Shengkun, ministro de Seguridad Pública y jefe de la Comisión Nacional de Control de Narcóticos (the National Narcotics Control Commission - NNCC, por sus siglas en Inglés), dijo el 23 de marzo que intensificar la represión reduciría el consumo de drogas. Para hacer esto, dijo, la política de lucha contra las drogas debe dirigirse a las personas que producen y trafican drogas, y "[controlan] grupos de usuarios de drogas", así lo informó la cadena de televisión CCTV.

En octubre del año 2016, el Presidente Xi Jinping se reunió con Rodrigo Duterte, Presidente de Filipinas, responsable de la matanza masiva de personas supuestamente involucradas con drogas. El Ministerio de Relaciones Exteriores de China informó que el gobierno de Jinping "[apoyaría] los esfuerzos del nuevo gobierno filipino en el control de drogas", entre otras cuestiones de seguridad.

En noviembre, Shengkun prometió mejorar la cooperación en materia de fiscalización de drogas con la vecina Myanmar, según la agencia de noticias china Xinhua. Myanmar es uno de los tres países que forman parte del Triángulo de Oro, la mayor región productora de opio ilícito del mundo, después de Afganistán.

El 21 de marzo, Shengkun y el ministro de Asuntos Internos de Rusia, Vladimir Kolokoltsev, firmaron un memorando para la cooperación bilateral en la aplicación de la ley. Mientras que los detalles publicados hasta ahora no revelan elementos de control de drogas, la firma del acuerdo llegó el mismo día que Kolokoltsev dijo que buscaba trabajar con China para "evitar la creación de flujos constantes de suministros de drogas", así lo informó la agencia de noticias rusa TASS.

Estas medidas de cooperación bilateral se suman a los esfuerzos de un grupo de trabajo conjunto Chino-Australiano contra el narcotráfico llamada Taskforce Blaze, que fue lanzado en el año 2015 para combatir el contrabando internacional de metanfetaminas.

El 24 de marzo, funcionarios de la ley australianos elogiaron a las autoridades chinas por sus éxitos en la implementación del Taskforce Blaze, después de que se revelara que el grupo había incautado siete toneladas de drogas desde su inicio.

"China para nosotros es un territorio inexplorado. Su forma de operar, su sistema político - todo es completamente diferente", dijo el comandante de la Policía Federal Australiana Bruce Hill, según News.com.au. "Pero debo decir que están haciendo un esfuerzo muy fuerte y sincero, particularmente con nosotros, para salvar esa brecha ... ven las ventajas de esta unión y de nosotros trabajando juntos".

Las autoridades chinas pueden estar buscando incrementar su guerra contra las drogas, ya que ha habido una disminución en los arrestos y las incautaciones de drogas.

El año pasado, 2016, marcó el primer año en que el número de personas detenidas por producción o tráfico de drogas se redujo, en comparación con el año anterior, desde que el presidente Xi Jinping asumió el poder en el año  2012.

Según el informe anual del NNCC, que fue publicado el 22 de marzo, alrededor de 168,000 personas fueron arrestadas por la producción o tráfico de drogas en el año 2016 - una disminución del 13 por ciento de las aproximadamente 194,000 personas detenidas por tales delitos en el año 2015.

Mientras tanto, 82.1 toneladas de drogas ilegales - incluyendo heroína, metanfetamina y ketamina - fueron incautadas por la policía en el año 2016; Una disminución del 19 por ciento de las 102 toneladas estimadas incautadas en el año 2015.

China ya tiene algunas de las políticas de drogas más represivas del mundo. Se estima que han ejecutado a más personas por delitos de drogas que cualquier otro país, y el presidente Jinping ha prometido que no habrá "descanso hasta una victoria radical" en la incesante guerra de su país contra las drogas.

Las observaciones de Guo Shengkun y las crecientes alianzas internacionales del gobierno en el control de drogas pueden marcar un paso hacia un enfoque aún más autoritario y prohibicionista.