Cientos de Empleados Estatales en Egipto Enfrentan Acciones Penales Tras Tests Antidroga

A principios de mayo, más de 550 empleados estatales egipcios fueron remitidos a la oficina de la fiscalía pública tras ser obligados a someterse a una prueba de drogas, conforme a una nueva ley.

El 5 de mayo, el Ministerio de Solidaridad Social anunció que 15.877 empleados estatales habían sido recientemente sometidos a pruebas de detección de drogas, y que 555 habían sido remitidos a la Dirección Fiscal Administrativa (APA, por sus siglas en inglés) por consumir drogas ilegales. La APA es un organismo gubernamental que investiga a los empleados del gobierno y tiene autoridad para remitir a los presuntos infractores a los tribunales penales.

Esta repentina campaña se produce después de que el gobierno aprobase un proyecto de ley en marzo, el cual autoriza las pruebas de drogas para todos los empleados estatales, desde el nivel ministerial hasta el local. Junto con los otros miembros de la función pública, los empleados que trabajan para el transporte público, los hospitales y otras instituciones administradas por el estado también deben someterse a pruebas de detección de drogas. Cualquier persona que se niegue a someterse a dichas pruebas perderá su empleo.

La nueva ley fue incorporada con el apoyo explícito del Primer Ministro Moustafa Madbouli, a partir de un luctuoso accidente ferroviario en El Cairo, luego del cual el conductor del tren fue sometido a un test de drogas, siendo el resultado positivo.

La ley egipcia no especifica el castigo para alguien que da positivo al test de uso de drogas, pero el director del Fondo Egipcio para el Control y el Tratamiento de Drogas, Amr Osman, advirtió que cualquier conductor estatal de autobuses o ferrocarriles que dé positivo en el test de drogas enfrentará una pena de al menos dos años de prisión y una multa de 10.000 libras egipcias (582 dólares estadounidenses).

Los estudiantes universitarios y los empleados también estarán sujetos a pruebas de drogas obligatorias, según anunció el ministro de educación. En este caso, a las personas que den un resultado positivo se les ofrecerá “tratamiento” y serán despedidos o expulsados ​​de la universidad si se niegan a cumplir.

Egipto tiene algunas de las políticas de drogas más duras del mundo. Cualquier persona que es sorprendida usando drogas se enfrenta a una sentencia mínima obligatoria de un año en prisión, una multa que se duplica si la sustancia en cuestión es cocaína o heroína. Numerosos delitos de drogas requieren que el autor sea castigado con la pena de muerte, como por ejemplo [el acto de] “inducir a cualquier otra persona a consumir cualquier sustancia narcótica” y el poseer drogas con la intención de suministrarlas [a terceros].

Aunque en Egipto nadie fue ejecutado por delitos de drogas en 2018, al menos 23 personas fueron condenadas a muerte por tales delitos. Harm Reduction International ha descrito las condiciones “atroces” que soportan estos prisioneros, como - por ejemplo - el régimen de “reclusión en celda solitaria durante más de 23 horas al día, y [soportar] palizas y otras formas de violencia física y psicológica”.

Una propuesta de John Talaat en 2018, un diputado independiente y vicegobernador de El Cairo, para despenalizar el uso personal de drogas no logró ganar fuerza entre los legisladores.