Cierre del Programa de Agujas y Jeringas en el Condado de Orange en California

El contenido de un kit de agujas estériles. (Fuente: Wikimedia)

Un tribunal de California ha cerrado uno de los principales programas de agujas y jeringas (NSPs, por sus siglas en inglés) en el mencionado estado de los Estados Unidos, una medida peligrosa que contribuirá al aumento de los daños causados ​​por las drogas.

El programa fue cerrado en la región sureña del Condado de Orange el 27 de noviembre por el Tribunal Superior del Estado de California, tras un mandato judicial preliminar. El NSP llevaba dos años funcionando y los organizadores esperaban extender el programa a las áreas vecinas. La mencionada orden judicial contra el NSP aumentó [la cantidad de] desechos de drogas en el área circundante, lo cual puede exponer al público a daños contra su salud.

Un NSP es un servicio esencial de reducción de daños que provee de equipos de inyección estéril a las personas, [demás de] información para una inyección más segura, de un lugar para descartar las agujas usadas de modo seguro y de asesoramiento para aquellos que buscan ayuda para disminuir su uso de drogas o para mitigar los riesgos. Los NSP son reconocidos por la Organización Mundial de la Salud por su eficacia para reducir la propagación de enfermedades de transmisión sanguínea, como el VIH y la hepatitis C.

El Programa de Intercambio de Agujas del Condado de Orange denunció la decisión del tribunal en Twitter:

“Durante esta epidemia de opioides sin precedentes, los condados de todo el país están colaborando para combatir el problema a través de sus intercambios locales de jeringas. En lugar de seguir su ejemplo, los funcionarios del Condado de Orange han decidido cerrar su único intercambio de jeringas”.

Además, Mahan Naeim, miembro de la comisión directiva del NSP, también criticó la decisión del tribunal:

“Es un fallo muy decepcionante, los programas de intercambio de agujas no son una idea reciente. Existen en ciudades de todo el país”.

Últimamente, otras medidas de reducción de daños han sido bloqueadas en el estado: El gobernador de California, Jerry Brown, fue reprendido por expertos en salud en septiembre por vetar una legislación que le hubiese permitido a [la ciudad de] San Francisco abrir la primera sala legal de consumo de drogas en los Estados Unidos. Por otra parte, el NSP del Condado de Orange no es el primer programa de este tipo que se cierra en los Estados Unidos a lo largo del último año. Cierres similares han ocurrido recientemente en West Virginia e Indiana.

Tal oposición a [las medidas de] reducción de daños es alarmante en los Estados Unidos, particularmente en medio del aumento continuo del uso problemático de opioides y de las muertes relacionadas con su uso en este país.

En el Condado de Orange, específicamente, hubo más de 1,7 millones de recetas de opioides expedidas en 2015 (en un condado que tiene una población total de 3,1 millones). Esta modalidad de sobre-prescripción, sumada a la repentina represión gubernamental contra las prescripciones de opioides, conlleva una mayor probabilidad de que las personas busquen alternativas recurriendo a los opioides inyectables, como la heroína.

La necesidad de [contar con] los NSPs es, por lo tanto, vital.

La resolución judicial [que afecta al] Condado de Orange refleja un problema generalizado en los Estados Unidos: las medidas de reducción de daños basadas en la evidencia están siendo sistemáticamente abandonadas, amenazando las vidas de innumerables personas en un momento crucial para las valoraciones en materia de salud que se basan en datos objetivos.