Cinco Periodistas Asesinados, Un Periódico Cerrado, en Medio de la Violencia del Cartel de Méjico

La libertad de la prensa en Méjico parece estar cada vez más bajo la amenaza de la violencia del cartel de la droga (Fuente: Pixabay)

Un periódico mejicano ha cerrado tras el asesinato de varios periodistas, aparentemente por carteles de la droga – resaltando la peligrosa y volátil situación para la prensa en ese país.

El Norte de Ciudad Juarez (“El Norte”) – un periódico situado en el estado de Chihuahua, fronterizo con los Estados Unidos, publicó su última edición impresa el 2 de abril. La última edición incluía una carta titulada “¡Adiós!, donde el propietario de la publicación, Oscar Cantú, expresó su frustración por los “castigos de particulares y gobiernos” que los periodistas han recibido por resaltar “sus prácticas injustas y actos de corrupción”.

Cantú describió el cierre como “una manera de protestar, de decir basta ya”, después del asesinato de tres periodistas mejicanos y el intento de asesinato de dos, sólo en marzo, para lo cual no hay sospechosos bajo custodia. Cantú afirma que los periodistas están siendo asesinados con impunidad debido a una relación corrupta entre las autoridades mejicanas y los carteles de la droga, lo cual permite a los miembros del cartel “cometer actos sin consecuencias”.

Uno de los asesinados en marzo fue Miroslava Breach, periodista de El Norte. El 23 de marzo, mientras que Breach estaba estacionada en su coche fuera de su casa, fue disparada ocho veces por un asaltante desconocido, muriendo al instante. La madre de 54 años se preparaba para llevar a sus hijos a la escuela; uno de sus hijos estaba sentado en el asiento de atrás en ese momento, pero no resultó herido por el ataque.

Breach abordaba normalmente temas relacionados con el crimen organizado y la corrupción para El Norte, así como para otra publicación, La Jornada. Sus últimos informes se habían centrado en presuntos vínculos de corrupción entre narcotraficantes, fuerzas de policía estatales y candidatos a elecciones locales.

Anteriormente, Breach había recibido amenazas de muerte por su trabajo y las había denunciado al Ministerio del Interior. El Ministerio no determinó quién envió las amenazas, según BBC Mundo.

Breach fue el tercer periodista asesinado en marzo, tras Cecilio Pineda Birto y Ricardo Monlui, asesinados en el sur del país. Los asesinatos parecen continuar sin cesar; el periodista Maximino Rodríguez Palacios fue asesinado a tiros el 14 de abril en la ciudad de la Paz, mientras que el periodista de radio Filiberto Álvarez Landeros fue asesinado a finales de abril en la ciudad de Tlaquiltenango. 

Méjico ha tenido uno de los más altos números de periodistas asesinados en el mundo, según los datos del Comité para la Protección de Periodistas (CPJ), año tras año. Emmanuel Colombie, jefe del despacho de Reporteros sin Fronteras en América Latina, afirmó que “el crimen organizado y la corrupción hacen imposibles los trabajos informativos y condenan a los periodistas a la censura y al silencio”.

Una publicación del CPJ de mayo de 2017 estima que “la tasa de impunidad de Méjico se ha más que duplicado desde 2008”.

Según nuevos datos publicados por el CPJ, al menos 37 periodistas han sido “asesinados por su trabajo” en Méjico entre 1992 y mediados de abril de 2017. El 86 por ciento de los periodistas fueron asesinados con “inmunidad total”, según el CPJ, y 63 por ciento de las muertes son atribuibles a las bandas criminales.

Oscar Cantú afirma que el final de El Norte fue “hablar por los periodistas que han sido asesinados y… [es un] mensaje que no debería ser tan fácil cometer un crimen contra [los periodistas que] contribuyen al fortalecimiento de la democracia”. Aunque sus observaciones parecen valientes, sigue sin estar claro qué se puede hacer para proteger a los periodistas de la violencia relacionada con los carteles en Méjico. La libertad de prensa parece estar cada vez más amenazada.