Corea del Sur Brinda Apoyo a la Guerra Antidroga de Bangladesh, Mientras Crece el Número de Víctimas Fatales

Policía de Bangladesh (Fuente: Mohammad Hassan / Flickr)

Más de 200 personas han muerto en Bangladesh en una brutal guerra antidroga y las autoridades reciben ahora ayuda material del gobierno de Corea del Sur.

Desde mayo, la aplicación coercitiva de la ley en Bangladesh ha estado matando a personas que,   según afirman las autoridades, están involucradas en el tráfico ilegal de drogas. Las autoridades alegan que todos los asesinados fueron muertos a balazos durante enfrentamientos armados, pero grupos de derechos humanos y algunos testigos afirman que las personas están siendo ejecutadas, algunas por razones políticas o por venganzas personales sin relación alguna con las drogas.

El ministro del Interior, Asaduzzaman Khan, advirtió que “esta guerra continuará hasta que controlemos [las drogas] por completo”. Él denunció que los asesinados no eran “buenas personas”, y dijo “no caben dudas” de que todos ellos vendían drogas ilegales.

El crudo saldo de 200 víctimas fatales fue reportado el 17 de julio por un grupo local de derechos humanos, Ain o Salish Kendra, quien también afirmó que cerca de 25.000 personas fueron encarceladas durante la represión. La directora ejecutiva de la organización, Sheepa Hafiza, denunció esta metodología represiva y la calificó como “sin precedentes en Bangladesh. Son tantas las personas que han muerto en tan poco tiempo. [...] Condenamos estas ejecuciones extrajudiciales y queremos investigaciones justas de cada uno de estos asesinatos”.

Las declaraciones de Hafiza tuvieron lugar un día después de que una entidad gubernamental de Corea del Sur brindara apoyo material al gobierno bangladesí para colaborar en la implementación de la guerra antidroga.

KOICA - la Agencia de Cooperación Internacional de Corea - proporcionó vehículos y equipos sin cargo, para ser utilizados por las fuerzas del orden en la represión del tráfico y del uso de drogas. Esto incluirá “detectores de drogas remotos” que, según los informes, pueden detectar drogas ocultas en el cuerpo humano o en equipajes, cinco automóviles, 125 computadoras y varios otros equipos, según The Daily Star.

KOICA también está asignando fondos para la prevención del uso de drogas en Bangladesh, lo que incluye el apoyo a una campaña mediática contra las drogas en el país.

La guerra antidroga de Bangladesh ha recibido considerable repudio por parte de la ONU desde su inicio.

Un vocero de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACDH, por sus siglas en español) dijo que la institución estaba “bastante alarmada por la declaración del gobierno [bangladesí] de que ninguno de los asesinados era inocente. […]. Incluso si ciertas personas han estado vendiendo o usando drogas, eso no significa que [uno] tenga derecho a matarlas, necesitan tener derecho a un debido proceso”.

Bangladesh parece estar siguiendo los pasos de Filipinas, donde se estima que 12.000 personas han muerto en la guerra contra las drogas del país desde julio de 2016. Una ofensiva represiva se puede estar avecinando en otras partes del subcontinente indio; Sri Lanka planea “reproducir el éxito” de la guerra contra las drogas en Filipinas, y ha prometido colgar personas por delitos de drogas y militarizar el enfoque de la guerra antidroga del país.