Cuando Reuters se equivoca sobre el Uso de Drogas, el Bienestar Infantil y las Muertes Infantiles

En diciembre, Reuters publicó un informe de investigación, “Helpless & Hooked”. Este informe resalta el fracaso para reportar a las mujeres que usaron drogas durante el embarazo (incluyendo aquellas que utilizan las drogas recetadas por los médicos) asi como el fracaso de los sistemas de bienestar infantil para intervenir en estos casos, directa o indirectamente estos factores contribuyeron a las muertes prevenibles de 110 bebés en todo el país.

National Advocates for Pregnant Women (NAPW) reconoce que cada muerte infantil es una pérdida importante. Sin embargo, también reconoce cuánto daño se ha hecho a las familias estadounidenses en nombre de la protección a los niños. Este informe de Reuters es la último de una larga serie de informes periodísticos que perpetúan el estigma.

Este artículo fue publicado por primera vez por National Advocates for Pregnant Women. Usted puede leer el texto original aquí.

Este informe sensacionalista se confunde en las minuciosamente desacreditadas narrativas e imágenes de la "crack baby era.” Esta es una vieja narrativa con una epidemia actualizada: El abuso de opiáceos creado por prescripción excesiva de drogas de gran alcance. Nosotros sabemos ahora que se predijo para la generación de "crack babies" una vida larga saludable y problemas de desarrollo debido al consumo de drogas de la madre, sin embargo, esto nunca se materializó. La imagen del bebé con temblores severos es una imagen clásica de los años del crack, y esta imagen solo perjudica. Solo convence a los lectores de que ver es creer. Pero en esta serie de informes, los lectores no obtienen información de los mejores expertos que señalan que cualquier número de condiciones - el retiro de medicación psiquiátrica, el bajo nivel de azúcar en la sangre, la infección o falta de oxígeno en el cerebro al nacer - también pueden causar temblores severos en los recién nacidos. En el caso de la abstinencia neonatal a los opiáceos, estos síntomas son tratables y transitorios.

Cabe destacar que la serie de Reuters no está muy comprometida con el consenso científico y de salud pública que dice que el consumo de drogas no debe ser tomado como un marcador automático para considerar a una mujer no apta para tener hijos. Tampoco informa acerca de las mejores prácticas de cuidado de los niños con síndrome de abstinencia neonatal (NAS o el término científico para la abstinencia infantil). La evidencia de los programas de tratamiento líderes demuestra que cuando las madres abrazan y amamantan a los bebés - cuando sea posible -, la severidad y la duración de los síntomas de abstinencia infantil se reducen.

Asimismo, el reporte hace una preocupante suposición sobre que una mayor participación de los servicios de protección infantil resultará en menos abuso de menores o familias saludables. Pero para las madres que utilizan cualquier cantidad de ciertas drogas o reciben tratamiento con metadona, un reporte a las instituciones de bienestar infantil es a menudo igual a una llamada a la policía. Para los niños en esos hogares, una prueba positiva de drogas es a menudo un pasaporte a un sistema de cuidado de crianza temporal que está sobrecargado y en sí no es inmune a las acusaciones de abuso de menores. Hay poca evidencia que sugiere que estas intervenciones dan mejores resultados. De hecho, la investigación sugiere todo lo contrario: que las mujeres embarazadas o con hijos que temen una prueba de drogas positiva y con cargos de abuso infantil evitarán los cuidados prenatales.

Las opiniones y la experiencia de los médicos e investigadores altamente calificados nos advierten sobre los peligros de hacer conexiones causales firmes en casos complejos que implican el uso de drogas y el bienestar infantil. Los médicos y los clínicos que tratan a los niños con síndrome de abstinencia neonatal (NAS) advierten contra las fórmulas simples que se centran en un solo factor causal posible sobre otros. Por ejemplo, muchas de las muertes en el reporte son relacionadas con el sueño - que no son bien entendidas, estas suceden en los hogares donde los padres no son consumidores de drogas, y han sido vinculados a la exposición al tabaco y la posición del sueño, entre otros factores.

Esto es lo que sabemos: Los problemas de tratamiento contra las drogas y la mortalidad infantil desafían una fácil explicación. Correlación - y una correlación particularmente selectiva arraigada en el sesgo de la "guerra contra las drogas" - puede llevar a la gente a conclusiones peligrosas. Las conclusiones son particularmente difíciles de realizar con un número tan reducido de casos, 110 en un mar de los cerca de 90,000 casos  del síndrome de abstinencia neonatal (NAS) que los periodistas han encontrado en sus investigaciones. Esa es una fracción del 1 por ciento.

El tema sobre las muertes infantiles tempranas es la obra de la vida de algunos médicos e investigadores. Como mínimo, la información responsable abordaría la considerable literatura sobre muertes del sueño en los niños - y lo que hacemos y lo que no sabemos acerca de sus causas.

En momentos en que el gobierno federal está reconocimiento la necesidad de eliminar las barreras a la metadona y otros tratamientos de mantenimiento para la dependencia de opiáceos, los autores sugieren que el tratamiento con metadona es una gran parte del problema. Todo el reporte sugiere el uso de la metadona como tratamiento - y el no reportar este uso prescrito - es un factor en estas muertes infantiles. Si bien existe la posibilidad de que cualquier sustancia controlada pueda ser objeto de abuso, la metadona ha ayudado a muchos estadounidenses. Pero, en los informes de Reuters, aparentemente enfocados en las soluciones, no hay solución para las mujeres que buscan tratamiento de medicación asistida.

Es popular estigmatizar a las mujeres embarazadas o con hijos que consumen drogas. Pero las narrativas populares no deben conducir la política, como lo han hecho en el pasado. Estas "malas madres" son chivos expiatorios frecuentes en un país que a su vez es adicto al castigo. También es una nación que no hace suficiente por asegurar que su gente tenga una atención médica de calidad que incluya un cuidado prenatal materno estándar y accesible, tratamiento contra las drogas y servicios de salud mental.