Cultivo de Coca en Colombia Alcanza Nivel Récord

Fuente: UNODC

La producción de cocaína ha subido a un nivel sin precedentes en Colombia, principal productor mundial de esta droga.

A pesar de décadas de represión militarizada en el país, el cultivo de coca y la producción de cocaína continúan aumentando. Según un documento publicado (en español) el 19 de septiembre por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés), la producción de cocaína aumentó aproximadamente un 30 por ciento entre 2016 y 2017, [pasando] de unas 1.100 toneladas a más de 1.400 toneladas. El área utilizada para el cultivo de coca también se ha extendido considerablemente: se determinó que la planta de coca era cultivada sobre aproximadamente unas 170.000 hectáreas de tierra en 2017, en contraste con menos de 150.000 en 2016, y superando las 50.000 hectáreas estimadas en 2013.

Desde 2013, Colombia ha ostentado el título de mayor productor de cocaína del mundo, habiendo sobrepasado a Perú y estando muy por encima de la vecina Bolivia.

InsightCrime atribuye este aumento en parte a la falta de oportunidades alternativas para los campesinos colombianos, como así también [a la falta] de mejores técnicas agrícolas:

“Los grupos ilegales continúan presionando a los agricultores para que cultiven la planta en algunas zonas, mientras que otros agricultores lo hacen debido a la falta de oportunidades, como así también por la esperanza de que eventualmente pudiesen recibir beneficios del gobierno como resultado... Los productores de cocaína también han encontrado formas cada vez más innovadoras de procesar la droga, elevando la rentabilidad de la droga por hectárea”.

El enfoque de Colombia con respecto a la política de drogas se ha militarizado cada vez más desde 2000, cuando el gobierno firmó un acuerdo con la administración Clinton de Estados Unidos, para reprimir tanto a los grupos narcotraficantes como a los grupos insurgentes de izquierda. Esto llevó a una guerra de drogas altamente politizada y controvertida que ha alimentado la violencia, los abusos contra los derechos humanos y la inestabilidad del gobierno.

Las elecciones presidenciales a principios de este verano anunciaron la posibilidad de un cambio de rumbo, con un candidato principal, Gustavo Petro, criticando la guerra antidroga militarizada [por ser] un “fracaso”, y proponiendo políticas radicales para redistribuir la tierra entre los agricultores pobres, de modo tal que pudiesen producir bienes más rentables. Sin embargo, Petro eventualmente perdió las elecciones ante el candidato derechista Iván Duque Márquez, quien busca intensificar la represión de los delitos relacionados con las drogas.

Como informa el Washington Post, la elección del presidente Duque es prometedora para la administración Trump de Estados Unidos, que busca volver a las políticas represivas del Plan Colombia. El año pasado, Estados Unidos comenzó a presionar para que Colombia reintrodujese la fumigación aérea de los cultivos de coca, a pesar de que esta práctica fuese calificada por los científicos como “probablemente carcinogénica para los humanos”.

Sin embargo, como TalkingDrugs describiese con anterioridad, se especula que las intenciones de Trump no han sido incitadas por el cultivo de coca, sino más bien por el deseo de socavar el proceso de paz en curso entre el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

El presidente Duque aún no ha publicado ninguna nueva política de drogas que su administración esté implementando.