Debido al Aumento de Crisis por Sobredosis, Canadá Autoriza el Uso Buco-Nasal de Drogas en los Cuartos de Consumo

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Por primera vez, las autoridades canadienses permiten a las personas consumir drogas por vía buco-nasal en los cuartos para consumo, debido al incremento de las crisis por sobredosis en este país.

El 27 de junio, Health Canada - el departamento federal que controla la salud pública - concedió permiso para que en dos salas de consumo (DCRs, por sus siglas en inglés), se autorizara el uso de drogas tanto por vía oral como nasal. Las instalaciones en cuestión - SafePoint y Quibble Creek Sobering and Assessment Centre - están en Surrey, Columbia Británica (BC). Este es el primer ejemplo de un estado que aprueba formas de consumo oral y nasal de drogas - tal como la ingesta o la inhalación - en DCRs fuera de Europa.

En estas DCRs, a las personas se les proporciona material estéril y espacios individuales para usar drogas bajo la supervisión de profesionales médicos que disponen de naloxona - la medicación utilizada para revertir los efectos de las sobredosis por opioides. Algunas DCRs canadienses también ofrecen servicios adicionales, tales como asesoramiento, o alojamientos donde las personas puedan quedarse luego de consumir drogas. Con la aprobación formal de Health Canada, las personas pueden usar estas instalaciones sin tener que enfrentar  consecuencias legales por posesión o tráfico de sustancias ilegales.

Las dos instalaciones de Surrey fueron habilitadas en junio de 2017, aunque su disponibilidad para los servicios arriba mencionados no entró en vigencia en forma inmediata. Por lo tanto, comenzaron exclusivamente como sitios para inyectarse.  

“Cerca de 1.000 personas han usado SafePoint desde que se abrió el 8 de junio, y 19 de ellas sufrieron sobredosis, lo cual requirió que el personal usara naloxona, el medicamento que revierte el cuadro de sobredosificación”, según  la Dra. Victoria Lee, principal funcionaria médica para la regional sanitaria que financia estos sitios.

“Cuando miramos los datos de muertes por sobredosis, el 33% de las personas han consumido sustancias por vía oral, el 23% de ellas han consumido por vía nasal, y alrededor del 35% inyectan sus sustancias”, describió la Dra. Lee. Dado que el objetivo principal de las DCRs es salvar vidas a través de la prevención de sobredosis, parece razonable que sus servicios se extiendan e incluyan estas otras dos formas de consumo de drogas.

La exención que permite estos métodos de uso dentro de las DCRs expirará en un año, después del cual el permiso para el uso de las instalaciones deberá solicitarse de nuevo, para así poder brindar sus servicios a las personas que usan drogas por vía oral o nasal. Si las actividades de las DCRs durante el próximo año resultan ser exitosas, pueden servir de modelo para otros sitios en todo el país. En la actualidad, existen en todo el país 12 sitios aprobados de inyección supervisada que aún no están operativos, y 12 solicitudes más que están bajo consideración.   

Esta creciente prevalencia de las DCRs en Canadá está indudablemente vinculada a la continua crisis de opioides. Canadá es el segundo mayor consumidor per cápita de opioides en el mundo, después de Estados Unidos. Sólo en 2016, esto causó cerca de 1.400 muertes por sobredosis - un problema especialmente concentrado en Columbia Británica, a la cual le correspondieron 922 de estas muertes. En abril de 2016, las autoridades sanitarias de esta provincia canadiense declararon el estado de emergencia pública por la crisis de sobredosis.

En estos momentos, sigue en aumento la necesidad de un cambio reflexivo y eficaz. En abril de 2017, el gobierno de Columbia Británica informó sobre 136 muertes por sobredosis de drogas, lo que representa un incremento del 97,1% con respecto a las 69 muertes registradas en el mismo período de 2016.  

La primer DCR en América del Norte - InSite - se abrió en Columbia Británica en 2003. Desde su inauguración, nadie ha muerto por una sobredosis en esta instalación, y ha habido una disminución del 35% en las muertes por sobredosis en el área circundante. Si este extraordinario éxito de algún modo llevara a un creciente acceso a servicios de reducción de daños para consumidores de drogas por vía buco-nasal, continuarían disminuyendo las consecuencias fatales por uso de drogas.