Drogas de Diseño; la nueva generación

Las llamadas drogas de diseño representan un creciente problema en Europa y su control, efectos en la salud pública y posible criminalización están a discusión en el Comité Económico y Social Europeo a fin de ponerlas bajo control de manera más rápida y en caso necesario, removerlas del mercado para reducir posibles daños por su uso, según Dana Spinant, directora de la unidad de políticas anti-drogas de la Comisión Europea.

Dependiendo del resultado de un análisis de riesgo que entregará en enero próximo el Centro Europeo de monitoreo de drogas y drogadicciones (EMCDDA) dichas substancias podrían ser consideradas de bajo riesgo y no se requeriría mayor acción; pero si se considera que representan riesgo moderado, restricciones permanentes en el mercado podrían imponerse; y por último, si su uso se considera de alto riesgo, su producción y distribución serían criminalizados.

Sin embargo, existen diferencias respecto de cómo abordar este tipo de compuestos ya que por poseer origen y procesos de elaboración diversos, no pueden ser catalogados dentro de un grupo homogéneo, amén de que su uso en diferentes áreas geográficas y bajo divergentes patrones de consumo también presenta retos para su clasificación y del hecho de que incluyen plantas que tradicionalmente han sido empleadas con un sentido religioso y que hoy se convierten en parte del mercado de psicotrópicos que modifican conductas y aumentan sensaciones

De tal suerte, algunos grupos de la sociedad civil se expresan a favor de crear una lista que prohíba grupos de elementos basándose en su estructura química, tal y como se utiliza en Irlanda, pero Spinant se manifestó en contra de tal medida argumentando que es imposible determinar el riesgo que alguna substancia puede crear ya que sus efectos pueden variar incluso en compuestos con estructuras químicas parecidas.

Las llamadas drogas de diseño solían clasificarse en análogos de la anfetamina y mescalina (comparten propiedades estimulantes, similares a las de la anfetamina y alucinógenas similares a las de la mescalina; opioides sintéticos (análogos del fentanilo y meperidina); arilhexilaminas (fenciclidina); y los derivados de la metacualona, pero ahora se agrupan en siete categorías químicas: cannabinoides sintéticos, catinonas sintéticas, ketamina, fenetilaminas, piperazinas y sustancias de origen vegetal.

Amén de todo lo anterior, la velocidad con que dichas drogas pueden ser modificadas y la facilidad con que se pueden obtener sus ingredientes (incluso por Internet, dado que no son ilegales) convierte su control en una misión casi imposible, y el elaborar un listado y/o registro sobre sus posibles efectos en el ser humano una tarea infinita.

Asimismo, el uso de estas substancias registra el mayor grado de crecimiento de consumo a nivel mundial, y sus posibles repercusiones en la salud de quienes las consumen aún no han sido suficientemente estudiados.

Fuentes:

http://www.poder360.com/article_detail.php?id_article=7470
http://www.poder360.com/article_detail.php?id_article=7470
http://www.elnuevoherald.com/2013/11/21/1619696/drogas-psicoactivas-apar...
http://www.saludalia.com/vivir-sano/drogas-de-diseno-extasis