Dueños de "coffee shops" llaman a huelga

Nol van Shaik, dueño del “coffee shop” holandés Willie Wortel, ubicado en Harlem, está organizando un huelga para el próximo 9 de junio con el objetivo de hacer un llamado a los dueños de coffee shops y sus usuarios sobre lo preocupante que sería para este sector la elección de un gobierno de centro derecha. Si en las elecciones uno de los partidos de la centro derecha –el Partido Demócrata Cristiano o el Partido de la Libertad- obtiene la mayoría, las leyes sobre el consumo de cannabis, conocidas por su liberalidad, podrían cambiar.

En su sitio en Internet, van Shaik ha escrito una declaración en favor de los coffee shops de cannabis establecidos legalmente, en el cual destaca los 400 millones de euros que el sector aporta a la economía a través de impuestos y advierte que el eventual cierre de los coffee shops llevará a los clientes al mercado ilegal. Además destaca que las reglas dentro de los coffee shops son conocidas por ser estrictas y obligatorias, no se vende ni se permite el consumo de alcohol ni drogas duras como tampoco se permite el ingreso de menores de edad.

A pesar de que Holanda tiene una de las leyes más permisivas del mundo en relación a cannabis, estadísticamente, los holandeses fuman menos marihuana que el resto de los países europeos. Las cifras del Observatorio Europeo de las Drogas y Toxicomanías (EMCDDA por su sigla en inglés) muestran que un 5.4% de los adultos holandeses fuman marihuana comparado con un 14.6% en Italia. Los adultos españoles, checos y franceses también presentan una mayor prevalencia de consumo. Van Shaik subraya que los coffee shops holandeses ha sido un modelo positivo para otros países europeos y americanos.

De acuerdo al sitio web de van Shaik, 750 coffee shops han cerrado desde 1996 debido a la constante presión ejercida por el gobierno conservador. Sin embargo, el escenario podría cambiar a su favor. Job Cohen, quien fuera alcalde de Amsterdam, fue ungido como el candidato del Partido Laborista Holandés. Cohen ha apoyado la liberalización de las leyes respecto a las drogas blandas y ha sido pionero en otras políticas destinadas a limpiar la industria de la prostitución.

Cohen ha expresado públicamente su apoyo a los coffee shops al afirmar que un 25% de los turistas que visitan Amsterdam lo hacen para visitar los cafés, destacando que causan mucho menos problemas que aquellos que consumen alcohol. También se ha mostrado favorable a legalizar la producción de cannabis como medida para reducir el crimen organizado.

En lo que coinciden tanto los dueños de los coffee shops y sus críticos es que la existencia del crimen organizado dentro de la industria es lo realmente dañino. Los propietarios proponen una mejor legislación de toda la industria en vez de una prohibición absoluta. Actualmente, las leyes que regulan los coffee shops son bastante ambiguas: bajo la “gedoogbeleid” (política de tolerancia) la posesión de más de cinco plantas de cannabis es ilegal tanto como la posesión de más de cinco gramos.

Sitio web de Nol van Shaik (sólo en inglés y holandés)