El Cierre de los Mercados de la Web Oscura no Reducirá el Uso de Drogas y el Tráfico

Contrariamente a lo que dice el secretario de Justicia de los Estados Unidos, Jeff Sessions, el reciente cierre de dos grandes sitios de la web oscura, AlphaBay y Hansa, no reducirá la prevalencia de los mercados de drogas en línea ni resolverá la crisis de los opioides. De hecho, puede hacer lo contrario.

El 20 de julio, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos anunció la incautación del sitio web AlphaBay, el mayor mercado operativo de la web oscura. Como parte de un esfuerzo coordinado con la policía holandesa, el FBI inicialmente aparento que el cierre del sitio web era una estafa - por lo que "de repente los propietarios de una web oscura se escaparon con el dinero de todos" - para evitar levantar sospechas entre los usuarios. Las autoridades habían esperado correctamente que los clientes de AlphaBay se trasladaran a otros sitios web populares, incluyendo a Hansa.

Sin conocimiento de los usuarios del sitio, el gobierno holandés también se había hecho cargo de Hansa un mes antes, el 20 de junio, y estaban operando el sitio para recopilar información y atrapar a las personas involucradas en el comercio. A los usuarios del sitio les hicieron creer que "simplemente se trataba de mudarse a otro mercado y que esto era por aplicación de la ley". Las autoridades tenían como objetivo "[romper] la confianza, para que los [usuarios] no se sintieran seguros en un mercado oscuro".

En el momento de la incautación, el FBI estimó que AlphaBay había facilitado el intercambio de más de $ 1 billón a través de monedas digitales para al menos 200,000 usuarios y 40,000 vendedores durante sus dos años de operación. Según Rob Wainright, director ejecutivo de Europol, Hansa "registró un aumento de ocho veces en el número de usuarios humanos" cuando AlphaBay se cerró. Esto permitió a la Policía holandesa reunir información sobre más de 10,000 usuarios, que luego fue entregada a Europol.

Jeff Sessions celebró esta victoria como "una de las más importantes investigaciones criminales del año" en contra de aquellos a quienes insistió estaban "echando combustible en el fuego de la epidemia nacional de drogas", probablemente refiriéndose a la crisis actual de muertes por opiáceos en los Estados Unidos (aun cuando se calcula que los opioides representan el seis por ciento de drogas oscuras en la red).

Sin embargo, invertir innumerables horas y dólares para cerrar los sitios web oscuros es poco probable que reduzca los daños de la crisis de opioides, o combatir el tráfico de drogas - el cierre en el año 2013 del sitio web the Silk Road es una prueba de ello.

Según Kyle Soska y Nicolás Christin, investigadores de Carnegie Mellon University, "lejos de causar la desaparición de esta novedosa forma de comercio, el cierre de the Silk Road generó un ecosistema de mercado anónimo, dinámico y en línea, que ha seguido evolucionando dia a dia". Muchos sitios nuevos aparecieron en su lugar y crecieron hasta ser mucho más grandes de lo que the Silk Road nunca fue. Desde el año 2013, las ventas de drogas ilícitas en la web oscura se han triplicado y los ingresos se han duplicado. AlphaBay solo tenía 250,000 anuncios cuando fue confiscado. The Silk Road, en comparacion, tenia 14,000. 

En un estudio de abril del año 2017, We Know Where You Are, What You Are Doing and We Will Catch You (En Español: Sabemos Dónde Estás, Qué Estás Haciendo y Te Atraparemos): se prueba la teoría de la disuasión en los mercados de drogas digitales, el investigador Isak Ladegaard rastreó la actividad en dos grandes mercados de la web oscura. El midió como "(1) la cobertura mediática del trabajo de la policía en esos mercados y (2) la altamente publicitada convicción y condena a cadena perpetua de un fundador de mercado" afectan los ingresos del mercado. Ladegaard estimó que el efecto combinado de ambos factores aumentó el valor de las ventas internacionales diarias de $ 100,000 a $ 250,000 en sólo dos semanas.

Las operaciones dirigidas a cerrar los mercados de la web oscura, como AlphaBay y Hansa, toman mucho tiempo y dinero a las agencias policiales de todo el mundo. Las investigaciones sugieren que este enfoque empeora el problema que las autoridades están tratando de resolver y, lo que es más importante, desvía la conversación y los recursos lejos de las medidas basadas en la evidencia que podrían reducir los daños a las drogas, incluida la crisis de los opioides.