El Comercio de Heroína se “Uberiza” en Mozambique

Los grupos que trafican heroína a través de Mozambique están recurriendo a la economía informal “de los pequeños encargos” y a las aplicaciones de los teléfonos inteligentes para coordinar su actividad, lo que les permite ahorrar dinero y reducir el riesgo de ser atrapados.

Se estima que la heroína ilegal es la segunda mayor exportación de Mozambique; cada año, entre 10 y 40 toneladas de esta droga se trafican ilegalmente a través de Mozambique, país ubicado al este de África, por un valor total estimativo de entre $ 200 y $ 800 millones de dólares. Los envíos de la droga a menudo entran al país en barco desde Pakistán, y salen del país por tierra con destino final a Europa a través de Sudáfrica. Desde hace tiempo, este comercio ilícito ha sido tolerado, e incluso protegido a nivel local, por los políticos corruptos de Mozambique, pero el auge de la [mencionada] economía informal que se sirve de los teléfonos inteligentes permite que los grupos delictivos perfeccionen el proceso de tráfico sin que se involucren los políticos.

Los hallazgos son parte de un documento de trabajo escrito por el Dr. Joseph Hanlon de la Escuela de Economía de Londres - La Uberización del tráfico de heroína de Mozambique (PDF) - publicado en julio de 2018.

Hanlon relata que hay personas en Mozambique que están siendo reclutadas y que reciben una paga por llevar a cabo trabajos ad-hoc de tráfico de drogas a través de aplicaciones encriptadas. A diferencia de [la estrategia de] unirse a grupos delictivos organizados, este enfoque permite que las personas acepten remotamente las ofertas de los controladores de red - de forma similar a cómo los conductores pueden elegir sus propios viajes y horarios con la aplicación de taxi Uber.

Las razones de este fenómeno incluyen el alcance - cada vez mayor - de la telefonía móvil en el país en los últimos años, el fácil acceso a los teléfonos inteligentes con servicios de mensajería encriptada (como WhatsApp o Telegram) y el alto índice de desempleo juvenil. Las personas que tienen trabajos comunes y corrientes, pueden complementar sus ingresos sin tener que unirse a grupos delictivos organizados.

Hay muchos beneficios para los grupos que encargan las tareas: la contratación a distancia de individuos para actividades específicas, en lugar de la coordinación de un equipo de colaboración, conlleva el ahorro de dinero y la reducción de riesgos.

Utilizando este método, los grupos de traficantes dependen menos de los altos funcionarios corruptos y, en su lugar, pueden asegurar el transporte de su heroína por medio de sobornos de poca cuantía.

“Dentro de Mozambique, la corrupción generalizada de la policía y del aparato estatal hizo que los sobornos ordinarios a la policía y a otros fueran más rápidos y más fáciles que la protección política de alto nivel”, escribe Hanlon.

Asimismo, este criterio permite el involucramiento de personas que trabajan principalmente en profesiones jurídicas, lo que significa que los que transportan las drogas están menos expuestos a ser notados por los investigadores. Por ejemplo, Hanlon dice, “el conductor de un barco... puede simplemente recibir un mensaje de WhatsApp diciéndole que vaya a un lugar en particular para recoger un paquete de heroína, tal como [si se tratara de] llamar a un taxi Uber”.

Esta “Uberización” también reduce el potencial de los informantes del gobierno para reportar la actividad de los grupos de traficantes, ya que es posible que las personas a las que se les encarga una tarea, tengan poca o ninguna idea de para quién están trabajando.

“Las organizaciones delictivas internacionales han adoptado las redes sociales y la economía informal de los pequeños encargos, en parte porque permite a los miembros de dichas organizaciones estar aislados unos de otros y estar coordinados sin conocer a muchos otros miembros de la organización”, afirma Hanlon.

A medida que la popularidad de las aplicaciones que impulsan esta economía informal aumente en todo el mundo, es ciertamente posible que también aumente la prevalencia de la contratación remota de personas para actividades ad-hoc de comercio de drogas.