El gobierno de Canadá deja en el limbo legal a otra Instalación de Inyecciones Supervisadas en Vancouver

Cabinas de inyección en Dr. Peter Centre

La célebre instalación de inyecciones supervisadas (Supervised Injection Site - SIS, por sus siglas en Inglés) Insite, ubicada en Vancouver, ha ganado con razón, la abrumadora atención de los medios durante la última década. Pero, hay otra SIS, menos conocida que presta servicios igualmente vitales para los consumidores de drogas, aunque sin las mismas garantías legales del gobierno federal.

Dr. Peter Centre (DPC), que se encuentra en el centro del West End de Vancouver, ha operado una SIS desde el año 2002 junto con sus servicios de salud más amplios para las personas que viven con el VIH/SIDA. Actualmente cuenta con una sala de inyección de drogas de tres cabinas en comparación con el servicio de 12 cabinas de Insite, solo aproximadamente el 25 por ciento de los visitantes del centro utilizan los servicios del SIS.

Sin embargo, a pesar del tiempo que el Dr. Peter Centre ha proporcionado este servicio de salvar vidas con resultados probados -- previene las infecciones, no se han registrado muertes por sobredosis, el 63 por ciento de los participantes del programa del Día de la Salud han participado en el asesoramiento sobre adicción, y alrededor de un tercio ha entrado en rehabilitación -- el centro nunca ha sido oficialmente autorizado por el gobierno federal de Canadá.

En cambio, Dr Peter Centre (DPC) se ha visto frustrado por más de un año de espera por una decisión sobre su solicitud de exención bajo la Ley de Drogas y Sustancias Controladas (the Controlled Drugs and Substances Act - CDSA, por sus siglas en Inglés) de Canadá. Tal exención sería la misma otorgada a Insite, que ganó una batalla en la Corte Suprema en el 2011 sobre si el gobierno federal debería permitir el acceso a SISs. La sentencia considera que las exenciones para estas instalaciones deben concederse, "donde la evidencia demuestra que una instalación ayuda a disminuir la muerte y la enfermedad sin afectar negativamente a la seguridad pública."

Seguramente Dr. Peter Centre en sus 13 años de prestar servicios como una SIS, ha demostrado esto? DPC cuenta con el respaldo de las organizaciones locales y las empresas, así como de la policía, que no lo ven como un problema de seguridad pública. Lo que es más, las autoridades de salud apoyan la iniciativa; British Columbia College of Registered Nurses ha considerado una SIS dentro del alcance de la práctica de la enfermería con el fin de prevenir enfermedades y promover la salud.

Entonces, ¿por qué el gobierno se demora tanto en otorgar la exención? Decir que la administración del primer ministro Stephen Harper está en contra de estas iniciativas basadas en la evidencia sería un eufemismo. Ha luchado tenazmente para cerrar Insite en el pasado, y aparentemente no se inmutó por el hecho de que la Corte Suprema se ha pronunciado en contra de este tema.

En lugar de prestar atención a la decisión del año 2011 como una base potencial para el futuro de las SISs en el país, el gobierno está en el proceso de impulsar una pieza altamente dudosa de la legislación -- la Ley C-2, titulada perversamente “la Ley del Respeto por las Comunidades" -- que prohibirá efectivamente las SISs mediante la creación de un conjunto más riguroso de requisitos que los centros de salud tendrán que cumplir si deciden solicitar una exención CDSA.

El proyecto de ley fue aprobado en segunda lectura en el Senado el 23 de abril y ahora ha sido enviada al Comité de Asuntos Constitucionales y Legales para su estudio.

Dr. Peter Centre podría, por supuesto, tener su exención aprobada antes de que el destino del proyecto de ley C-2 se decida,. Y, para sugerir que el gobierno está retrasando su decisión sobre DPC para ver si puede hacer que el proceso de solicitud sea más difícil (no totalmente irracional) es la especulación en este momento.

El hecho de que el SIS del centro DPC cuenta con el apoyo de la comunidad local, en particular de los encargados de hacer cumplir la ley, es tranquilizador en el sentido que no hay ninguna amenaza aparente ni inminente de cierre. La pérdida de tiempo del gobierno federal sobre la decisión, sin embargo, es dejar a Dr. Peter Centre (DPC) en un estado de limbo legal innecesario. Esto no solo es irresponsable (y muy cuestionable) desde un punto de vista jurídico a la luz de las resoluciones anteriores, es una negligencia grave en perjuicio de algunos de los ciudadanos más vulnerables del país.

Aquí está la esperanza de que, (a) la Ley C-2 desaparezca, y, (b) que Canadá vea marchar a Harper después de las elecciones de este año, para que finalmente se pueda comenzar a integrar adecuadamente las iniciativas basadas en la evidencia en su política de drogas.