El Ministro Húngaro se Reúne con Duterte e Ignora la Masacre por la Guerra contra las Droga, en Medio de la Tensión con la Unión Europea

El canciller húngaro, Péter Szijjártó

El canciller húngaro, Péter Szijjártó (Fuente: Wikimedia)

Un alto funcionario húngaro estuvo "honrado" de reunirse con el presidente Rodrigo Duterte, instigador de la masacre por la guerra contra las drogas en Filipinas, en medio de la creciente tensión entre la Unión Europea (UE) y Filipinas.

El ministro húngaro de Asuntos Exteriores, Péter Szijjártó, visitó Filipinas a finales de marzo para reabrir la embajada de su país e "intensificar la presencia [de Hungría] en la región", así lo informó Hungary Today.

Szijjártó se reunió con el Presidente Duterte mientras estaba en Filipinas y elogió la cooperación "altamente beneficiosa" entre ambos países, incluida la apertura de "una línea de crédito de 510 millones de euros para impulsar las exportaciones [húngaras] a Filipinas".

En particular, Szijjártó, el primer ministro de relaciones exteriores de un país de la UE en reunirse con Duterte desde que asumio el cargo en junio del año 2016, no se refirió específicamente a la masacre masiva ni a los abusos de los derechos humanos ocurridos bajo la apariencia de la Guerra contra las Drogas de Filipinas.

En un aparente intento de disculpar su evasión del tema, Szijjártó se refirió al principio de soberanía nacional.

"Entendemos que sólo el pueblo filipino tiene derecho a tomar una decisión sobre quién dirige este país", dijo Szijjártó, según Business World.

"Esperamos que otros no juzguen y critiquen nuestros desarrollos domésticos e internos".

A principios de marzo, el presidente Duterte fue acusado por Human Rights Watch de haber "instigado e incitado asesinatos de la mayoría de las personas pobres que viven en zonas urbanas en una campaña que podría constituir crímenes contra la humanidad", como parte de su Guerra contra las Drogas. Se calcula que más de 7,000 personas murieron en los últimos nueve meses.

Duterte también ha sugerido que Filipinas restablecerá la pena de muerte, incluso para delitos de drogas, a pesar de haber sido uno de los primeros países del Sudeste Asiático en haber prohibido el castigo.

Una resolución del Parlamento de la UE señaló que los funcionarios europeos estaban "profundamente alarmados" por la perspectiva de la reintroducción de la pena de muerte, añadiendo que "la UE considera la pena de muerte como un castigo cruel e inhumano que no actúa como disuasivo del comportamiento criminal ".

Duterte, quien ha alcanzado notoriedad por sus comentarios llenos de improperios y su falta de adhesión a la etiqueta diplomática tradicional, criticó a la UE por supuestamente tratar de imponer sus valores sobre Filipinas.

“¿Por qué no te preocupas de tus propios asuntos? ¿Por qué tienes que meterte con nosotros, maldita sea?", Dijo en un discurso el 20 de marzo.

La reunión de Szijjártó con Duterte el 27 de marzo, una semana después del ataque de este último a la UE, fue particularmente significativa.

El gobierno húngaro parece haber decidido no tomar en cuenta el derramamiento de sangre continuo de personas que no han sido acusadas de crímenes, así como la posibilidad de la reintroducción de la pena de muerte, y así fomentar "las mejores circunstancias para la inversión en Europa".

Curiosamente, después de la reunión Szijjártó-Duterte, el gobierno de este último parece haber atenuado sus críticas a la UE.

"El mensaje que enviaremos a la UE, por supuesto, es reafirmar nuestra fuerte relación con la Unión Europea, y nuestros esfuerzos para acrecentar eso", dijo el 30 de marzo el secretario de Relaciones Exteriores, Enrique Manalo.

Quizás, incluso cuando hay acusaciones de crímenes contra la humanidad, los negocios pueden ser priorizados.