El misterio de la heroína

La India ha visto en los últimos diez años un gran auge en el cultivo ilícito de la adormidera. A pesar de que sólo representa una pequeña proporción de la cosecha mundial, el aumento ha sido sorprendente y rápido. El cambio ha sido tan rápido que la India no fue incluida como uno de los importantes productores en  el Informe Mundial sobre  Drogas del 2010 elaborado por la ONUDD a pesar de que las cifras actuales muestran que la India ahora esta a la par con Pakistán en términos de producción de opio. Cifras de ese país demuestran  que en los últimos tres años la zona conocida del cultivo ilícito de la adormidera ha aumentado de 737 hectáreas a 3.084 hectáreas. En comparación con los datos de la ONUDD sobre Afganistán esto podría parecer pequeño  ya  que el área de cultivo es más de 100.000 hectáreas. 

Sin embargo, el número de áreas en la India donde este cultivo se está llevando a cabo en un gran arco en el norte del país. La posibilidad de nuevos aumentos es enorme. En las zonas altas de los Himalayas  ligeramente controladas, lejos de las carreteras, la policía y las miradas indiscretas, la superficie de terreno propicio para el cultivo probablemente supera fácilmente al de Afganistán. 

Las propias cifras  oficiales son probablemente una baja estimación. Hace diez años viajé mucho por el Himachal Pradesh, un pequeño estado montañés en el noroeste, ignorado por la prensa, donde la producción ilícita de opio ya era un factor clave de la economía rural en muchas zonas. 

Un campesino me dijo que la economía del valle de Sainj cerca de la ciudad de Mandi, ya era totalmente dependientes del cultivo de la amapola. Incluso en el más próspero y fértil valle de Kullu muchos agricultores cultivaban ya tanto  opio como cannabis como fines comerciales. Las condiciones que los medios de comunicación indios afirman que acaba de comenzar ya era  un hecho establecido en la vida rutinaria de los pueblos de esas zonas. Guardias armados  para proteger los campos de cultivo, lugares de difícil acceso y una economía rural criminalizada eran ya comunes a  finales de los noventa. 

La India cuenta con una de las reserva de las gentes más pobres del mundo, muchos de los cuales viven de la tierra. Las oportunidades económicas y criminales derivadas de la producción del opio se está convirtiendo en una fuerza atrayente para una sociedad donde muchos de los campesinos pobres cada vez más se están quedando atrás en el rápido desarrollo económico que está teniendo lugar. 

Tal vez tenemos que mirar hacia atrás en sitios como Afganistán para comprender el motivo por qué este cambio está teniendo lugar en la India. La ONUDD en sus esfuerzos para impedir la fabricación de heroína en Afganistán, ha intentado tomar medidas drásticas sobre el acceso al anhídrido acético. Este es necesario para procesar la morfina pura en heroína y no tiene ningún uso legítimo en ese país. Como parte de su estrategia Rainbow  la ONUDD ha convertido la lucha contra el contrabando de tráfico de anhídrido acético en una prioridad. 

Como estrategia para las fuerzas de la OTAN tiene más sentido perseguir a los contrabandistas de este producto químico que perseguir a los cultivadores. Con estas políticas se intenta no alimentar la insurgencia de las poblaciones dedicadas al cultivo de la adormidera al tiempo que permite a la OTAN apoyar los objetivos de los rusos y el nuevo jefe  de la ONUDD para detener el flujo de la heroína de Afganistán. 

La ONUDD ha estimado que los precios de anhídrido acético han aumentado rápidamente desde la invasión de Afganistán en 2001, pasando de 13 a 34 dólares en 1998 a unos 300-400 dólares hoy en día. La ONUDD ha informado de que "los precios de anhídrido acético casi se han triplicado en Afganistán en los últimos años" y que "como resultado, el tráfico de anhídrido acético es más rentable que el tráfico de opio." 

Justo antes del comienzo de la actual escasez de heroína en Europa en octubre del año pasado, una gran redada de los laboratorios de heroína afgana implicó la incautación de grandes cantidades de anhídrido acético. Era la primera vez que las fuerzas rusas estaban involucrados en suelo afgano desde que se retiró del país tras su derrota por los Muyahidines. 

Una fuente importante del producto químico en los laboratorios de heroína en Afganistán ha sido durante mucho tiempo la India, con su gran industria química y una amplia gama de usos legales. Obtener el anhídrido acético para el opio en Afganistán es claramente mucho más difícil de lo que solía ser. La India es un gran lugar para cultivar opio. 

Junto con el rápido aumento en el cultivo de amapolas de opio en la India, fuentes autorizadas han señalado un aumento en la producción  de heroína en el interior del país. Anteriormente, tanto el opio en bruto como el anhídrido acético se introducían de contrabando en Bangladesh para su transformación en heroína, ahora estos laboratorios se han trasladado a  Bihar, el estado más salvaje de la India y hogar de una reciente insurgencia maoísta a gran escala. La presión sobre la fabricación de heroína en Afganistán y la facilidad de acceso al anhídrido acético en la India son claros motores económicos del cambio en la producción de Afganistán. Los movimientos insurgentes existentes y los separatistas en el este de la India seguramente tienen interés en esta lucrativa fuente de ingresos, con los mercados amplios y accesibles de la propia India y China a la puerta de su casa. 

 Así que tal vez todos los esfuerzos de la ONUDD en  Afganistán sestan simplemente en el proceso de desvío de los impactos negativos del comercio internacional ilícito de la heroína a las comunidades rurales pobres en la India. Si bien en última instancia, no afectan la oferta mundial de la droga a largo plazo.