El Parlamento de Irán Aprueba Proyecto de Ley que Podría Salvar a Miles de Condenados a Muerte

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El parlamento iraní ha aprobado una muy esperada enmienda a la legislación vigente sobre drogas, la cual podría limitar la aplicación de la pena de muerte y esto, a su vez, salvaría potencialmente la vida de miles de personas, actualmente condenadas a muerte por delitos relacionados con drogas.

La aprobación del proyecto de ley el 13 de agosto llega después de meses de continuo debate parlamentario. Sin embargo, el mencionado proyecto aún requiere la aprobación del Consejo Guardián de Juristas Islámicos - un grupo conservador que previamente actuó como un obstáculo en la búsqueda de una reforma política progresiva.

El diario estatal Teherán Times anunció que la "nueva ley aumenta las cantidades que pueden conllevar la pena de muerte de 30 gramos a 2 kilogramos para la producción y distribución de sustancias químicas tales como la heroína, la cocaína y las anfetaminas". Además, el diario informa que "para las sustancias naturales como el opio y la marihuana, los niveles se han elevado de 5 a 50 kilos".

Si es aprobada por el Consejo Guardián, la enmienda se aplicará con retroactividad, conmutando así las sentencias de muchos de los aproximadamente 5.000 reclusos que actualmente están esperando ser ejecutados por delitos de drogas. La enmienda legislativa permitiría a aquéllos cuyos delitos quedan por debajo de los nuevos límites, que su sentencia se convirtiera en encarcelamiento de hasta 30 años y una multa.

El Consejo Guardián debe revisar la legislación dentro de los diez días de la aprobación de la ley y aprobarla o desaprobarla sobre la base de su compatibilidad con el Islam y la constitución iraní. Si no aprueban el proyecto de ley, el Parlamento tendrá la oportunidad de revisarlo.

El tráfico de drogas representa un desafío serio para Irán debido al papel que juega como importante país de tránsito para el opio ingresado de contrabando desde Afganistán. Según Amnistía Internacional, al menos 567 personas fueron ejecutadas en Irán en 2016, la mayoría de ellas por delitos relacionados con drogas. Si bien la dimensión de este hecho no debe ser subestimada, el mismo marca un descenso del 42% en relación con las ejecuciones que ocurrieron a partir de 2015.

Tal como TalkingDrugs ha informado, numerosas figuras políticas de alto perfil de Irán han expresado recientemente su apoyo a la derogación de la pena de muerte en el país por delitos de drogas, aduciendo la ineficacia del castigo para reducir la circulación de drogas ilegales. En octubre de 2016, el ministro de Justicia, Mostafa Pourmohammadi, dijo que trataba de "encontrar un castigo no mortal para la mayoría de los delitos capitales", ya que el método actual [en ese momento] no había tenido efecto disuasivo, aunque fue partidario de retener la pena de muerte para "las personas corruptas”.

Yahya Kamalpur, Subdirector del Comité Jurídico y Judicial, declaró que ejecutar a las personas por traficar con drogas "no beneficiará a la gente ni al país".

Más recientemente, en julio de 2017, el vocero del Comité Judicial Parlamentario, Hassan Norouzi, habló favorablemente de cómo "la pena de muerte de más de 5.000 prisioneros [por drogas] podría convertirse en penas de prisión" de acuerdo con la nueva legislación. Este es un tema que él había descripto anteriormente como importante, ya que muchos de estos prisioneros son jóvenes que han infringido la ley por primera vez.

A pesar de este aparente progreso, Irán no tiene planes de abolir la pena de muerte para todos los delitos relacionados con drogas.

Según informa el portal de noticias online Middle East Eye, "la enmienda [continuará manteniendo] la pena de muerte [para] los delincuentes que lideran las bandas de narcotraficantes, que explotan a menores de 18 años de edad para estos fines, que portan o desenfundan armas de fuego para cometer delitos relacionados con drogas, o que tienen una condena previa de pena de muerte o una sentencia de encarcelamiento de más de 15 años o de cadena perpetua".

La decisión del Consejo Guardián sobre el proyecto de ley debe darse a conocer al público el 23 de agosto, a partir de lo cual será más claro si Irán va a adoptar un enfoque gradualmente más progresista en política de drogas, o si seguirá cometiendo graves abusos contra los derechos humanos bajo la excusa de una guerra de drogas fracasada.