El Presidente Electo de Brasil Intenta Introducir Políticas de Drogas Draconianas

El líder de extrema derecha Jair Bolsonaro ganó las elecciones presidenciales de Brasil y ha prometido implementar políticas de drogas extraordinariamente represivas.

El 28 de octubre, Bolsonaro ganó las elecciones con el 55 por ciento de los votos. Su candidatura había suscitado considerables críticas después de que hiciese muchos comentarios despreciativos contra las mujeres, las personas de color, las comunidades indígenas y los homosexuales. Sin embargo, logró un triunfo avasallante y asumirá como presidente en enero de 2019.

Junto a sus muchos enfoques de políticas de mano dura, Bolsonaro ha prometido una ofensiva intensificada y militarizada contra los delitos de drogas.

Como TalkingDrugs ha informado, Bolsonaro dijo que la policía debería matar a aquellas personas sospechadas - no condenadas - de tráfico de drogas. [Es] una medida que evoca la guerra contra las drogas implementada por el presidente Rodrigo Duterte en Filipinas, donde más de 12.000 personas han sido asesinadas sin juicio [previo] por supuesto involucramiento con drogas desde julio de 2016. Bolsonaro ha dejado en claro su apoyo a la metodología de Duterte, habiendo declarado en una oportunidad que el sanguinario líder filipino “hizo lo correcto para su país”.

Bolsonaro también ha detallado cómo aumentará la participación de los militares brasileños en la aplicación de la ley en materia de drogas, incluyendo a los niños como destinatarios [de dicho accionar]. Él afirma que “sería bueno tener a los militares en las escuelas” porque “en las calles, incluso en las escuelas, los bandidos venden drogas y fuman marihuana abiertamente”.

De hecho, Bolsonaro está firmemente en contra de la reforma de la ley del cannabis. Ha advertido que legalizar la droga, lo cual ocurrió en la vecina Uruguay, “[beneficiaría] a los traficantes, a los violadores y a los secuestradores extorsivos”, pero no ha aportado pruebas de sus afirmaciones.

También afirmó, en una bizarra entrevista con El País, que el uso de drogas hace que las personas se vuelvan homosexuales, lo cual terminó con Bolsonaro preguntando acusatoriamente al periodista entrevistador si era homosexual.

Bolsonaro ha vinculado el uso ilegal de drogas con los gobiernos liberales, proclamando que “el uso de drogas es notable en países [que tienen] gobiernos liberales, tales como Honduras, Nicaragua, El Salvador, México y Venezuela”. Sin embargo, como escribe Amauri Gonzo de VICE News, “vale la pena señalar que Honduras ha sido gobernada por un partido de derecha desde 2010, y el actual presidente de México, Enrique Peña Nieto, es miembro del Partido Revolucionario Institucional de centro-derecha”.

Muchas de las políticas sobre drogas e ideas de Jair Bolsonaro son nociones vagas, en lugar de planes de políticas concretas, por lo cual no está claro hasta qué punto cambiará el enfoque del país en materia de drogas después de su toma de posesión en enero.