El rol del tratamiento asistido de heroína para combatir la sobredosis en Vancouver

Las instalaciones del servicio de inyecciones supervisadas de Vancouver, Insite.

Tras el aumento de casos de sobredosis de heroína en Vancouver por el arribo de un lote de esta peligrosa droga, vale la pena considerar el importante rol que el tratamiento asistido de heroína podria desempeñar en el futuro en la lucha para combatir los daños ocasionados.

Entre el 12 y 13 de octubre, 31 sobredosis se registraron en las instalaciones del servicio de inyecciones supervisadas de Vancouver, Insite. Las 16 sobredosis grabadas en un día establecieron un récord, informó The Province, superando el promedio de 10 a 12 que por lo general se registran por semana.

Ninguna de las 31 personas que sufrieron sobredosis en Insite murió, gracias al personal médico a su disposición para ayudarles con el oxígeno y la naloxona. Desde que se convirtió en el primer lugar legal de inyecciones supervisadas de América del Norte en 2003, Insite no ha registrado una sola muerte.

La especulación que se extendió inicialmente acerca de la causa del aumento significativo de casos de sobredosis fue atribuido a un "mal lote" de heroína que fue vendida en el área. La policía de Vancouver confirmó esto en los días siguientes, indicando que las muestras de la heroína responsable habían dado positivo al fentanilo opiáceo sintético, una droga que es aproximadamente 100 veces más potente que la heroína.

Una forma en que eventos como éste se podrían evitar hasta cierto punto en el futuro es a través de la introducción del tratamiento asistido de heroína (HAT, por sus siglas en Inglés), algo que ha sido un tema particularmente polémico en la provincia de British Columbia (BC) en el último año. Los programas de tratamiento asistido de heroína (HAT) suelen ser ofrecidos a personas que sufren de consumo de heroína problemáticos que son resistentes a otras medidas de reducción de daños, por ejemplo, el tratamiento de mantenimiento con metadona (MMT, por sus siglas en Inglés). El tratamiento asistido de heroína (HAT) ha sido presentado en otros países para tener un impacto significativo en la mejora de la salud y estabilidad de las personas a largo plazo dentro de estos programas. Además, proporciona a los usuarios una opción más segura que la inyección de heroína de la calle y por lo tanto reduce significativamente la incidencia de sobredosis.

El Tratamiento Asistido de Heroína (HAT) en British Columbia ha sido ofrecido en los últimos años a través del Estudio para evaluar la eficacia de medicamentos opioides a largo plazo (SALOME, por sus siglas en Inglés), que está programado para funcionar hasta el año 2015. Sin embargo, en octubre del año pasado, el gobierno federal de Canadá ordenó que los médicos ya no pudieran prescribir heroína en el país, a pesar de los resultados
prometedores de SALOME en el tratamiento de los heroinómanos crónicos.

Después de un desafío legal a la decisión de la salud de Canadá, la Corte Suprema de British Columbia emitió una orden judicial en mayo de este año, permitiendo que las prescripciones sigan siendo emitidas. Esto significa que unos 200 ex participantes en el programa SALOME ahora serán elegibles para recibir la heroína prescrita hacia el final de este año, y será el primero de esos grupos para hacerlo fuera de un estudio clínico.

Por supuesto, el número de personas que se beneficiarán de este tratamiento es una gota en el océano dentro del contexto más amplio de consumidores de heroína en British Columbia. Sin embargo, si se va por lo menos de alguna manera a sacar a la gente de los peligros de la utilización recientemente evidenciados de usar heroína de la calle, esto sólo puede ser algo bueno.