Los Alcaldes Reacios Puedan Obstaculizar la Puesta en Funcionamiento de Las Salas Para el Consumo de Drogas en Francia

El avance de la reducción de daños en Francia al mismo tiempo que el Senado aprueba la puesta en funcionamiento de las salas para el consumo de drogas se produce en medio del temor a que los alcaldes reacios puedan rechazar éstas medidas necesarias de vital importancia.

A pesar de haber obtenido una gran mayoría de votos a favor en el predominantemente derechista Senado Francés (185 a 30)  al someter a votación la aprobación de un periodo de prueba de seis años para el funcionamiento de las salas para el consumo de drogas (Drug Consumption Rooms - DCR, por sus siglas en Inglés), aún existe una resistencia política bastante alta y sólo dos ciudades - París y Estrasburgo - han aplicado oficialmente este régimen.

La primera sala para el consumo de drogas (DCR) debe abrirse en París a principios del año próximo en el hospital Lariboisière situado en el distrito 10. Inicialmente planeado para ser un centro comunitario, solo a metros de distancia de la famosa estación de tren Gare Du Nord, tuvo que ser cambiado de ubicacion debido a la oposición del vecindario, según informó el servicio de noticias Europe 1.

En respuesta a la preocupación de los residentes locales sobre el aumento de la delincuencia y la alteración del orden público en la zona, el alcalde del 10th distrito decidió abrir la primera sala para el consumo de drogas (DCR) en el hospital Lariboisière con una entrada independiente.

Estrasburgo ha presentado una solicitud para abrir una DCR y el alcalde se ha comprometido públicamente a no "dejar a las personas frágiles que sufren de una adicción a la deriva, incluso si están violando la ley", informó el diario francés 20 Minutes.

Estrasburgo, y la zona aledaña a Alsacia, es una región fronteriza con un alto suministro de drogas donde el 47 por ciento de las personas que se inyectan drogas contrajeron una forma de hepatitis en el año 2011, según the Expert Service to Combat Viral Hepatitis en Alsacia.

En respuesta a esta situación alarmante, el teniente alcalde de Estrasburgo espera abrir un espacio en el hospital para ocho o diez personas que consuman drogas, este servicio será prestado diariamente, asi lo informó el diario médico francés Le Quotidien du médecin. El alcalde cree que el centro debe estar en un hospital y cerca de los servicios de emergencia para minimizar la objeción de los vecinos y porque las personas que usan drogas necesitan fácil acceso a los servicios médicos.

Con el fin de monitorear las clases de drogas que son utilizadas, los consumidores de drogas tendrán que completar un cuestionario y mostrar cuáles son las drogas que tienen en su poder antes de que se les permita entrar en la sala de consumo. Para evitar las sobredosis se les pide a los usuarios de drogas descansar en un ambiente relajante antes de salir, asi lo declaro el director del proyecto Daniele Bader-Ledit a L’Alsace.

Aunque Marisol Touraine, Ministro de Asuntos Sociales y de la Salud, no ha confirmado la aplicación de un tercio de la ciudad, es muy probable que Burdeos siga este impulso reformista. El diario francés 20 Minutos informa que el alcalde de derecha, Alain Juppé, está pensando en solicitar una DCR - una señal de esperanza de que estas medidas podrían obtener apoyo bipartidista.

Las ciudades voluntarias deben solicitar su participación en el periodo de prueba y cada proyecto será administrado por una organización local. Los consumidores de drogas, que deben ser mayores de 18 años, serán permitidos de consumir drogas bajo la supervisión de un equipo de profesionales de la salud con acceso a equipos e instalaciones estériles. Sólo drogas duras son permitidas y los usuarios de drogas deberán traer sus propias drogas. Para evitar que se fomente el uso de drogas o de experimentación, están planificados los análisis de orina y "declaraciones de drogas", informó el diario FranceSoir.

Algunas grandes ciudades han decidido rechazar este enfoque de la reducción de daños. A pesar de que un grupo de expertos estiman que la ciudad necesita tres DCRs, el alcalde de Marseille, Jean-Claude Gaudin se ha alejado de su previa posición reformista y recientemente ha rechazado la apertura de estos centros, según lo informa France Bleu.

El alcalde de Niza Christian Estrosi también parece tener una línea más dura en comparación con su posición de corte menos clara del año 2012, asi lo informó Nice-Matin. Estrosi rechaza la evidencia clara a favor de la introducción de las DCRs y ha declarado que las DCRs animan a la gente a usar drogas y su introducción es el primer paso hacia la legalización de las drogas.

La evidencia sobre las DCRs apunta claramente a su eficacia para tratar a las personas que consumen drogas de manera problemática en el tratamiento, la reducción de la propagación de enfermedades y la prevención de las muertes por sobredosis.

En España por ejemplo, las muertes por sobredosis disminuyeron de 1,833 en el año 1991 a 773 en el año 2008 después de la introducción de estas instalaciones. Mientras que las nuevas infecciones por VIH entre los usuarios se redujo de 19.9 por ciento en el año 2004 a 8.2 por ciento en el año 2008.

Dos años después de que Vancouver estableció Insite - un sitio de inyecciones supervisadas médicamente con instalaciones de tratamiento - las muertes por sobredosis cayeron de 35 por ciento en un área de 500 metros de distancia de Insite en comparación con sólo el 9 por ciento en la ciudad en su conjunto. Insite ha demostrado prevenir aproximadamente 35 casos de VIH por año y aumentar la captación de servicios de desintoxicación de drogas en un 30 por ciento.

Con una tasa de infección de Hepatitis C de 41.7 por ciento y 7.2 por ciento de tasa de VIH positivo - según Harm Reduction International - los 122,000 consumidores de drogas intravenosas de Francia necesitan funcionarios públicos para perseguir una respuesta pragmática y evidente. Hay por lo menos 98 DCRs en 66 ciudades de todo el mundo; la primera se abrió en Suiza en el año 1986. Esta medida de reducción de daños demuestra ampliamente ser una nueva solución y la evidencia demuestra que trabajan.

Las salas de consumo de drogas son algo más que solamente lugares para inyectarse drogas con seguridad. Son lugares donde las personas marginadas que consumen drogas pueden obtener servicios médicos, asesoramiento y un poco de estabilidad en lo que puede ser una vida muy caótica.

Han surgido preocupaciones sobre posibles agresiones por parte de la policía dirigidas a las personas que usan drogas en las calles aledañas a las salas de consumo de drogas. L'Alsace informó que una "zona de neutralidad", será creada aproximadamente a 200 o 300 metros alrededor del lugar donde los usuarios de drogas estarán a salvo de arresto por posesión de drogas, siempre y cuando sólo tengan drogas para uso personal.

Sin embargo, la actitud de la policía hacia los usuarios de drogas es incierta. Los agentes de policía pueden responder con una ofensiva de aplicación; como en el año 1992 cuando detuvieron a personas en posesión de pequeñas cantidades de drogas cerca de un dispensario móvil de Doctors of the World donde las jeringas estériles eran distribuidas.

Como siempre con la política de reducción de daños, nada puede darse por sentado. Los intereses políticos siguen siendo la principal prioridad, como lo demuestra la votación en el Senado en la que la mayoría de senadores derechistas optó por estar ausente. El éxito de este período de prueba de seis años, con toda probabilidad depende de los caprichos de la aprobación del público.