El Veto del Gobernador de California contra Sala de Consumo de Drogas Implica que “la Gente Morirá”

Gobernador Jerry Brown (Fuente: Wikimedia)

El gobernador de California, Jerry Brown, ha sido censurado por expertos en salud por haber vetado una legislación que hubiese permitido a San Francisco abrir la primera sala legal de consumo de drogas (DCR, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos.

El 30 de septiembre, Brown - un demócrata - anunció que había cerrado el inicio de un programa piloto de DCR que habría permitido a las personas usar drogas con equipo aséptico, en un espacio seguro y en presencia de profesionales de la salud. Al brindar dichas prestaciones, las DCRs reducen tanto las muertes por sobredosis como así también la propagación de enfermedades infecto-contagiosas, incluido el VIH. También proporcionan una oportunidad para que las personas marginadas, especialmente las personas sin techo, se vinculen con el personal de apoyo y descubran qué opciones de tratamiento existen para ellas.

Las DCRs actualmente funcionan en Canadá, Australia y ocho países europeos; nunca nadie ha muerto por una sobredosis en ninguno [de estos países]. Aún así, el gobernador Brown hizo una movida unilateral para bloquear la introducción de esta medida que salva vidas.

Según el New York Times, Brown dijo: “Fundamentalmente, no creo que posibilitar el uso de drogas ilegales en centros de inyección patrocinados por el gobierno, sin el requisito correspondiente de que el usuario se someta a tratamiento, vaya a reducir la adicción a las drogas”.

No obstante, el objetivo clave de la DCR proyectada no era reducir la “adicción a las drogas”, sino reducir las sobredosis de drogas y sus consecuencias, [situación] que se está incrementando en California. Por consiguiente, [Brown] ha sido duramente criticado por agrupaciones de defensa, incluida Project Inform, una organización que busca mejorar el bienestar de las personas con VIH y hepatitis C.

“El veto, y el lenguaje estigmatizante que usa para explicar su decisión, representan un enfoque del uso de drogas arcaico y fallido, que se remonta a los argumentos de Richard Nixon para iniciar la guerra contra las drogas”, advirtió Andrew Reynolds, encargado de [los temas relacionados con] hepatitis C y Reducción de Daños para Project Inform. “Lejos de ‘esclavizar’ o ‘permitir’ el uso de drogas, los sitios de prevención de sobredosis son mediaciones [de eficacia] probada y basada en la evidencia, que salvan vidas, previenen las infecciones por VIH y VHC, y crean oportunidades de atención sanitaria y de servicios sociales. La gente morirá y los californianos sufrirán por su decisión”.

Laura Thomas, Directora Estatal Interina de la Alianza sobre Políticas de Drogas, se hizo eco de este sentir: “¿Cuántas personas tienen que morir antes de que el Gobernador Brown esté dispuesto a escuchar a la ciencia, la evidencia y la experiencia? ¿Cuántas familias tienen que perder a un ser querido?”

Igual que muchos otros estados de los Estados Unidos, California se halla en medio de una crisis de sobredosis, provocada fundamentalmente por muertes humanas relacionadas con opioides. Las sobredosis de drogas han superado a los accidentes vehiculares como principal causa de muerte fortuita en el estado.

Las salas de consumo de drogas continúan siendo ilegales según la ley federal en los Estados Unidos, ya que la legislación nacional establece que es ilegal “abrir, alquilar, rentar o mantener deliberadamente cualquier lugar [con el fin de] usar cualquier sustancia controlada”. Sin embargo, la ley ahora vetada habría impedido que los fiscales estatales en California persiguieran a las personas que operaban en las DCRs o que tenían acceso a las mismas. Este enfoque no es diferente al del estado con respecto al cannabis: la droga es producida legalmente y distribuida bajo la ley estatal, a pesar de que la ley federal prohíbe tales acciones.

El bloqueo de este proyecto de ley es una de las últimas decisiones de la gestión del Gobernador Brown, ya que debe retirarse en enero de 2019, luego de una elección en noviembre de este año. Ninguno de sus dos posibles sucesores ha dado a conocer su opinión sobre las DCRs hasta la fecha.