Encuesta Mundial sobre Drogas Muestra Cómo Varía el Control Policial del Uso de Drogas en el Mundo

 Fuente: Petras Gagilas

Ser atrapado con drogas puede ser un evento muy estresante en la vida de las personas. Los antecedentes penales por posesión personal de drogas pueden arruinar carreras y oportunidades, y le cuestan a la policía y al sistema legal un tiempo y dinero considerables a cambio de ganancias inciertas.

A este problema se agrega que las leyes no se aplican por igual en distintas culturas, existiendo un sesgo racial significativo. Por ejemplo, la organización británica Release y la Facultad de Economía y Ciencias Políticas de Londres recientemente publicaron un informe, “El Color de la Injusticia:' Raza ', Drogas y Aplicación de La ley en Inglaterra y Gales”, el cual muestra que las personas de raza negra fueron detenidas y registradas en busca de drogas [con una frecuencia equivalente a] casi nueve veces la tasa de la gente blanca y que, a pesar de haber tasas de consumo menores, las personas negras fueron condenadas por posesión de cannabis 11,8 veces la tasa equivalente de los blancos.

Durante mucho tiempo, hemos sospechado que los enfoques policiales hacia las personas que consumen drogas están sujetos a variaciones en todo el mundo y que la forma en que la policía trata a las personas puede tener implicancias no sólo para la salud pública, los derechos humanos y la justicia, sino también para determinar actitudes futuras hacia la fuerza policial, tales como la confianza en ella. Pero nunca tuvimos una forma de probar esto... hasta ahora.

 Como parte de la Encuesta Mundial sobre Drogas (GDS, por sus siglas en inglés) en 2017, incluimos el primer módulo de control de drogas. Este reveló esa significativa variación en las experiencias de vigilancia de las personas que consumen drogas en todo el mundo. Por ejemplo, encontramos que después de controlar la prevalencia del uso de drogas, los consumidores que vivían en Italia o Escocia tenían 4,8 veces más probabilidades de encontrarse con la policía en comparación con los que vivían en Nueva Zelanda.

Para la GDS 2019, ampliamos esta investigación, observando las experiencias policiales en más países (> 36) e incorporando nuevos métodos de vigilancia policial (por ejemplo, las pruebas de drogas en las carreteras) y haciendo preguntas sobre las actitudes hacia la policía. Por ejemplo, “¿Confía en la policía de su país?” y “¿Estaría dispuesto a ayudar a la policía si se lo pidieran?”.

Un poco más de 52.000 personas que respondieron a la GDS 2019 completaron el módulo de vigilancia de drogas, todos aquellos que habían consumido drogas ilícitas en el último año. En toda la muestra mundial, el 23,7% de todas las personas que habían consumido drogas recientemente informaron que se habían encontrado con la policía en relación con su consumo de drogas en los últimos 12 meses. Australia y Dinamarca tuvieron la tasa reportada más alta de encuentros policiales en los últimos 12 meses por parte de personas que consumen drogas: 51,1 por ciento y 50,5 por ciento, respectivamente. En contraste, Nueva Zelanda tuvo una de las tasas más bajas (11,3 por ciento).

Pero los patrones de actuación policial volvieron a diferir entre los países; [esto se observó], por ejemplo, en el uso de perros para detección de drogas versus [el método de] de detener y registrar.

Las comparaciones entre la GDS 2017 y la GDS 2019 sugieren que la mayoría de los métodos de vigilancia policial se han mantenido bastante constantes, pero que los encuentros policiales con perros para detección de drogas han aumentado en muchos países (promedio mundial de 9,5% de los encuestados en la GDS 2017 contra 14,7% en la GDS 2019), particularmente en Australia, Dinamarca, Italia e Inglaterra. ¿Importa esto? Sí, ya que sabemos que [la utilización de] perros para detección de drogas tiene más probabilidades de desencadenar conductas de alto riesgo, como por ejemplo, que las personas consuman todas sus drogas para evitar ser atrapadas teniéndolas en su poder.

Curiosamente, la mayoría de los encuestados (todas personas que usan drogas) tenían actitudes favorables hacia la policía. El 50 por ciento de los encuestados dijo que la policía con frecuencia / con cierta frecuencia trataba a las personas con dignidad y respeto y el 49,5 por ciento dijo que con frecuencia / con cierta frecuencia las decisiones tomadas por la policía eran justas e imparciales. Pero aquellos que habían sido recientemente controlados por la policía tuvieron actitudes menos favorables y mostraron una menor inclinación a manifestar que ayudarían a la policía si se les pidiese. Cabe destacar que también tenemos la primera evidencia de que las actitudes de las personas hacia la policía pueden variar de un país a otro. Por ejemplo, las actitudes de las personas que usan drogas hacia a la policía fueron más favorables en Nueva Zelanda, incluso entre los que habían sido controlados. En contraste, en los Estados Unidos y Alemania, las actitudes hacia la policía fueron menos favorables, particularmente entre aquellos que habían sido recientemente controlados.

Tenemos mucho más análisis de datos para hacer. Pero estos resultados sugieren que las experiencias de control policial hacia las personas que consumen drogas continúan variando en todo el mundo. Además, sugieren que los países tienen múltiples opciones en lo que hace al alcance y a la naturaleza de la vigilancia policial de las personas que consumen drogas: ¿Quieren hacer sentir su presencia en mayor o en menor grado? Finalmente, [estos resultados] comienzan a sugerir que, independientemente del país en el que una persona viva, la policía y los gobiernos pueden tener un interés particular en crear respuestas más justas en lo procesal para aquellas personas que consumen drogas.

 

Obtenga más información sobre la Encuesta Mundial sobre Drogas.

* Dr Caitlin Hughes - Investigador principal, Centro Nacional de Investigación sobre Drogas y Alcohol, UNSW Australia

* Profesor Adam R Winstock - Fundador y CEO de Global Drug Survey