Entrevista: Adulterantes, contaminantes y sustancias concurrentes en el mercado ilegal de drogas de Canadá

El último boletín de la Red Canadiense de Epidemiología Comunitaria sobre Uso de Drogas (CCENDU, por su sigla en inglés), “Adulterantes, contaminantes y sustancias concurrentes en el mercado ilegal de drogas de Canadá”, entrega una instantánea de las sustancias encontradas en los medicamentos disponibles en el mercado no regulado canadiense, a partir de múltiples fuentes de datos que entregan una imagen completa del panorama. En esta entrevista, la editora de TalkingDrugs, Imani Robinson, habla con los doctores Matthew Young y Doris Payer sobre sus hallazgos.

 

Matthew: Soy el doctor Dr Matthew Young, Investigador y Analista de Política Senior en el Centro Canadiense de Uso de Sustancias y Adicción (CCSA).

Doris: Soy la doctora Doris Payer. Soy Intermediaria de Conocimiento y también trabajo para el Centro Canadiense de Uso de Sustancias y Adicción.

Matthew: El CCSA es una organización sin fines de lucro creada por iniciativa parlamentaria hace 30 años. Es un organismo neutro que provee al parlamento información basada en evidencia sobre uso de drogas, alcohol y adicción. El CCSA no provee directamente servicios, pero produce material y recursos dirigidos a encargados de política y trabajadores del ámbito de la reducción de daños, del tratamiento de adicciones y de la prevención. Nuestra página web (www.ccsa.ca) dispone de una sección exclusivamente dedicada al impacto del COVID-19 sobre el uso de substancias.

 

 

TD: Cuéntenme sobre las razones para sacar adelante este informe.

 

 

Matthew: El informe que acabamos de publicar, “Adulterantes, contaminantes y sustancias concurrentes en el mercado ilegal de drogas de Canadá”, se fundamenta en un problema de larga data en el país. No es un problema exclusivo de Canadá, pero cuando el fentanilo fue introducido en el mercado en el año 2013, la aparición de un gran número de personas con problemas relacionados al uso de opioides ya era concomitante con la emergencia de una oferta de drogas que venía siendo progresivamente contaminada, y que desde ese entonces se ha vuelto cada vez más impredecible y tóxica.

La aparición del fentanilo introdujo aún más incertidumbre en una ya problemática oferta de drogas. Su potencia hace que sea más difícil mezclarlo con agentes adulterantes, por lo que terminas obteniendo lotes de potencia variable. Hemos visto un aumento de las nuevas benzodiazepinas en la oferta de drogas, y en ocasiones de cannabinoides sintéticos, que agregan un alto nivel de complejidad y peligrosidad, haciendo más difícil el uso seguro de drogas. Creo que los consumidores en Canadá han incorporado el hecho que hay fentanilo en los productos disponibles en el mercado, pero aún hay incertidumbre respecto a la cantidad exacta.

Doris: Ya no es sólo el fentanilo. Ahora dentro de la oferta de drogas disponibles estamos viendo carfentanilo, que es incluso más potente que el fentanilo. Además de hacer que las drogas sean más riesgosas de ingerir, los adulterantes están haciendo que las sobredosis sean también más difíciles de revertir. Por ejemplo, una persona que hace una sobredosis con un opioide que ha sido alterado con una benzo (benzodiacepina) no reacciona a la naloxona del modo habitual, ya que las benzos no responden la naloxona. Esto significa que un individuo puede volver a respirar sin despertar, de modo que la gente pasa más tiempo inconsciente. Entonces, si estos productos deprimen tu respiración es más peligroso.

Matthew: Además, hemos recibido reportes de paramédicos y usuarios indicando que los opioides sintéticos pueden ser tan fuertes que cuando el efecto de la naloxona pasa, la sobredosis vuelve. Entonces durante un tiempo existió la recomendación de tener varias dosis de naloxona a mano, en caso de que ese tipo de situaciones se presentase. Esto agrega una complejidad que es difícil de manejar.

Doris: [volviendo al informe en cuestión] También coordinamos un grupo de trabajo sobre testeo de drogas. Reunimos gente que provee servicios de verificación de drogas con investigadores que realizan estudios sobre estos servicios, así como también encargados de política que se benefician con los resultados obtenidos por dichos servicios. Esto se produjo porque hay un servicio de testeo de drogas aquí en Ottawa llamado Oasis, que comenzó a distribuir folletos con los resultados de las pruebas, enumerando todas las sustancias contenidas en las muestras entregadas por la gente. ¡Yo mismo traje esto al CCSA y los dejó atónitos! Se hizo evidente que el público general desconoce que muchos envenenamientos ocurren porque la gente no necesariamente sabe qué está comprando. Así, este boletín era una oportunidad de reunir cifras y cuantificar el alcance de la contaminación de las drogas compradas y vendidas en el mercado ilegal canadiense. 

 

 

TD: Cuéntenme de vuestro trabajo con la Red Canadiense de Epidemiología Comunitaria sobre Uso de Drogas

 

 

Matthew: El grupo que facilitó la elaboración de este informe es la Red Canadiense de Epidemiología Comunitaria sobre Uso de Drogas (CCENDU). Se trata de un sistema de vigilancia dirigido y coordinado por el CCSA. Personas que trabajan en el ámbito de la reducción de daños, del monitoreo de nuevas tendencias y de las políticas de drogas a lo largo y ancho de Canadá, vigilan la situación local, transmiten la información hacia un colector centralizado y luego nosotros (el CCSA) la recopilamos, diseminamos y compartimos la información. En ocasiones la información es epidemiológica, como cuando se trata de muertes por fentanilo: publicamos un informe sobre el tema en 2014. También compartimos información sobre las diferentes iniciativas que se están llevando a cabo, como la distribución de naloxone para uso doméstico, o cualquier novedad que tengamos sobre la oferta ilegal de drogas.

Todo esto me lleva a pensar por qué entramos en contacto con Release. Estamos actualmente preparando un boletín de seguimiento en el CCSA sobre cómo la pandemia está impactando la oferta ilegal de drogas. Queremos entender cómo la pandemia está afectando el mercado y el abastecimiento de drogas durante la pandemia de COVID-19, pero hemos encontrado muchas dificultades para acceder a las fuentes de información. He consultado muchos colegas y somos varios en la misma situación. Es muy difícil de evaluar porque muchas de las fuentes de datos han desaparecido y no hay muchas iniciativas en esa área. La razón por la que entramos en contacto con Release es porque estamos interesamos en vuestra encuesta sobre el impacto del coronavirus en la adquisición de drogas

 

 

 

TD: Volviendo al boletín, ¿hubo alguna sorpresa o algo inesperado en los hallazgos? ¿Aportaron algo nuevo o los ayudaron a priorizar vuestro trabajo de algún modo?

 

 

Doris: Mucho de lo que hay en el boletín que acabamos de lanzar consistió en ponerle números a conceptos que ya conocíamos (“Adulterantes, contaminantes y sustancias concurrentes en el mercado ilegal de drogas de Canadá”). Para mí lo más sorprendente es la gran variación que hay a nivel regional. Por ejemplo, el fentanilo fue encontrado en más muestras provenientes del oeste de Canadá en comparación al este. Es sorprendente ver cuán diferente puede ser, no sólo en términos de disponibilidad sino también en el grado de adulteración.

Matthew: Hay un factor histórico que influye ahí. Si observas los datos de principios del año 2000, no se veía gran cantidad de prescripciones de opioides en la provincia de Quebec. Además, en el este de Quebec hay una populación muy pequeña que tiende a tener rutas de tráfico de drogas similares. Pienso que la explicación en gran parte radica en el hecho que en el este no había realmente un mercado creado mientras que, en el resto de Canadá, así como en los Estados Unidos, ya existía una masa considerable de gente que usaba opioides. A eso se sumó la prescripción generalizada de OxyContin y otros tipos de opioides. Pienso que como punto de partida, eso preparó el escenario. Y luego, hasta cierto punto, continuó a evolucionar por esa vía.

 

 

TD: ¿En qué temas claves están enfocados en este momento? ¿Qué puede hacer la gente para apoyar vuestro trabajo o a las personas que usan drogas en Canadá?

 

 

Matthew: A pesar de que hay nuevas sustancias en el horizonte, éstas no son necesariamente el tema más relevante en el contexto del COVID-19. Hay indicios de que la oferta está mermando. Eso significa que la droga está siendo cortada con agentes contaminantes y que la gente tiene que prescindir de ella. Esto tendrá una serie de consecuencias muy predecibles, como que la gente tendrá que dejar de consumir drogas y potencialmente entrar en abstinencia forzada. Y luego cuando las drogas vuelvan a estar disponibles, el riesgo de sobredosis será mayor.

Doris: Como Matthew acaba de mencionar, en el CCENDU estamos elaborando un boletín de seguimiento sobre el impacto del COVID-19 en la oferta y los servicios de drogas. Es realmente difícil obtener datos en este momento. Creo que ha sido de gran apoyo saber que la encuesta Release fue lanzada y que nosotros podemos reproducir algo similar aquí en Canadá. Creo que se trata de poner a disposición tantos datos como sea posible.

Matthew: Quienes están haciendo el testeo de drogas y proveyendo directamente otros servicios a los usuarios de drogas son los que merecen un reconocimiento. Son ellos quienes están allá afuera arriesgándose a sí mismos y realizando la importante labor de mantener a los usuarios de drogas a salvo. Nosotros (en el CCSA) también realizamos un trabajo valioso compilando toda la información, centralizándola, organizándola y tratando de retroalimentar a quienes proveen servicios directos a los usuarios de drogas, pero es realmente gracias a la labor de ellos que nosotros podemos hacer nuestro trabajo. ¡Ellos están realizando el trabajo pesado!

 

>> Acceso al informe CCENDU completo aquí

 

Acerca el boletín

 

Este boletín CCENDU provee una instantánea de las sustancias contenidas en drogas disponibles en el mercado no regulado de Canadá; el boletín usa múltiples fuentes de datos para entregar una imagen completa del panorama.

 

>> Antecedentes: ¿Por qué recolectamos esta información?

 

Sabemos que el riesgo asociado al uso de sustancias aumenta significativamente con las drogas adquiridas en el mercado ilegal, donde no hay control de calidad y el contenido real de los productos es impredecible. Aun cuando los usuarios de drogas y quienes trabajan directamente en contacto con ellos disponen de esta información, no ha habido una evaluación exhaustiva que cuantifique el alcance de la contaminación de las drogas compradas y vendidas en el mercado ilegal canadiense. Hasta ahora.

 

>> ¿Qué datos recolectamos?

 

El boletín compila datos de tres fuentes primarias:

  1. El Servicio de Análisis de Drogas de Salud Canada (DAS), que identifica sustancias contenidas en muestras incautadas por las fuerzas policiales. El boletín incluye datos del período entre abril 2018 y agosto 2019. 
  2. El Grupo Nacional de Trabajo en Testeo de Drogas, un grupo de proveedores de servicios de verificación de drogas presente en todo el país.
  3. Un estudio de monitoreo del contenido de drogas dirigido por el Centro de Control de Enfermedades de British Columbia y el Centro integrado de salud y de servicios sociales del Centro-sur de la Isla de Montreal. El estudio examina el consumo reciente de sustancias a partir de la autodeclaración de personas que acceden a servicios de reducción de daños y compara las respuestas con los resultados del análisis de orina que determina qué sustancias realmente consumieron.

 

>> ¿Por qué es útil este boletín?

 

Su objetivo es que las personas que consumen drogas, los proveedores de servicios directos y los encargados de política tengan consciencia de que la adulteración de drogas es generalizada, penetrante y contribuye significativamente al daño causado por el uso de drogas. Esta información puede apoyar los esfuerzos para manejar la actual crisis de sobredosis informando a los servicios de reducción de daños y promoviendo el dialogo en torno a posibles soluciones. También provee una línea de base para evaluar variaciones en la oferta de drogas como resultado del COVID-19.

 

>> Principales resultados

 

  • La adulteración de drogas es generalizada, penetrante y contribuye significativamente al daño causado por el uso de drogas
  • El Fentanilo y sus análogos (ej. Carfentanilo) son comunes en la oferta ilegal de drogas. Si el uso intencional existe, la exposición no intencional provoca las muertes por envenenamiento accidental
  • Hay otras sustancias asociadas con riesgos para la salud en el mercado ilegal, incluyendo benzodiazepinas, opioides sintéticos no derivados del fentanilo, y cannabinoides sintéticos.
  • Hay una significativa variación regional en los adulterantes, contaminantes y sustancias concurrentes en el mercado ilegal de drogas de Canadá. 
  • Combatir la contaminación de drogas puede jugar un rol significativo en la respuesta coordinada a la actual crisis de sobredosis. 
  • Servicios como los testeos de drogas y el monitoreo de contenido de sustancias pueden ayudar a combatir la contaminación de las drogas.

 

>> Próximos pasos posibles:

 

  • Establecer un observatorio canadiense de drogas para monitorear el contenido de las drogas y rastrear los efectos adversos para la salud; mejorar la estandarización/armonización de datos regionales; difundir alertas rápidas; y sensibilizar al público general.
  • Invertir en servicios de tratamiento y reducción de daños, incluyendo el financiamiento y la ampliación de los servicios de reducción de daños; disponibilidad y capacitación continua en uso de naloxona; y difusión de información relevante entre personas que consumen drogas.
  • Promover enfoques que puedan reducir los daños relacionados con las drogas al aumentar la predictibilidad del contenido, incluida la exploración y evaluación de opciones de suministro más seguras.

 

>> Fuentes de información: