ONU considera tortura negar servicios a usuarios de drogas

El Relator Especial de la ONU sobre tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes, Juan E. Méndez, ha preparado un informe centrado en las formas de abusos en los centros de atención de la salud que pueden cruzar un umbral de maltrato que equivale a tortura o tratos crueles, tratos inhumanos o degradantes. El informe será presentado en la 22 ª reunión del Consejo de Derechos Humanos (febrero 25 hasta marzo 22, 2013).

El informe aborda la penalización, la falta de acceso a la atención médica y a medicamentos esenciales, y el tratamiento farmacológico obligatorio. El informe señala que la criminalización y la restricción del acceso a la asistencia sanitaria constituye un trato abusivo basado en la discriminación injustificada únicamente relacionada con el estado de salud.
El informe se refiere específicamente a la violación de los derechos de las personas que consumen drogas al evitarles el acceso al tratamiento de sustitución de opioides: (Párrafo 73) "Una forma particular de malos tratos y tortura de los consumidores de drogas es la negación del tratamiento de sustitución de opiáceos, incluido a veces como una forma de obtener confesiones criminales a través de la inducción de los síntomas dolorosos de abstinencia (A/HRC/10/44 y Corr.1, párr. 57). La negación de tratamiento con metadona en un establecimiento bajo custodia ha sido declarada como una violación del derecho a no sufrir torturas y malos tratos en ciertas circunstancias (ibíd., párr. 71). Un razonamiento similar debe aplicarse al contexto de aquél que no tiene custodia, sobre todo en los casos en que los gobiernos impongan una prohibición completa de los tratamientos de sustitución y las medidas de reducción de daños ".

En el informe se afirma además: "Al negar el tratamiento farmacológico eficaz, las políticas estatales de drogas intencionalmente someten a un gran grupo de personas a severo dolor físico, sufrimiento y humillación, efectivamente castigando por el uso de drogas y tratando de coaccionar a la abstinencia, haciendo caso omiso de la naturaleza crónica de la dependencia y de la evidencia científica que ha demostrado la ineficacia de las medidas punitivas".

El Relatora observa también que garantizar la disponibilidad y accesibilidad de los medicamentos incluidos en la Lista Modelo de la OMS sobre Medicamentos Esenciales no es sólo un paso razonable, sino una obligación legal bajo la Convención Única sobre Estupefacientes de 1961. El incumplimiento de los Estados de adoptar medidas positivas, o abstenerse de interferir en los servicios de salud, condena a los pacientes a un sufrimiento innecesario, por lo que los Estados están infringiendo el derecho a la salud, pero también violando una obligación positiva en la prohibición del la tortura y los malos tratos.

Finalmente, el informe de la ONU afirma que se debe garantizar que todas las medidas de reducción de daños y servicios de tratamiento sean disponibles para las personas que usan drogas, en particular entre poblaciones en prisión.

El informe está disponible en Inglés aquí.
Otros documentos para la 22 ª reunión puede consultarse también aquí.