Expertos en Salud de Finlandia Encienden el Debate Público al Reclamar la Despenalización de Todo Consumo de Drogas

Expertos de la principal agencia de salud del gobierno finlandés reclaman la despenalización de todo el consumo de drogas, iniciando un debate que ha atraído a los principales políticos y autoridades policiales.

El pedido fue hecho por dos miembros de alto rango del Instituto Nacional de Salud y Bienestar de Finlandia (Terveyden ja hyvinvoinnin laitos - THL), que opera de acuerdo con el Ministerio de Asuntos Sociales y Salud. El 13 de febrero, el profesor Pekka Hakkarainen, jefe de la Unidad de Alcohol, Drogas y Adicciones de THL, y Tuukka Tammi, investigador principal del mencionado Instituto, escribieron un artículo abogando por la despenalización de todo uso de drogas en el país. Los expertos dijeron que poner fin a las sanciones penales por el uso de drogas reduciría la marginación de los jóvenes y alentaría a las personas que usan drogas a involucrarse con los servicios sociales y sanitarios.

“Debería haber un amplio debate público sobre la necesidad de castigar el uso de drogas [...] Las sanciones penales no funcionan de modo efectivo para prevenir el consumo de drogas y daños relacionados, [y son] además ​​inadecuadas en lo que hace a los valores de la sociedad actual y a la manera de concebir la salud pública”, argumentan en el artículo. “En una situación en la que un consumidor de drogas no tenga que temer el castigo o la pena de reclusión, es mucho más fácil ofrecer [apoyo]. Además, la discusión sobre el uso de drogas en varios servicios - como el servicio sanitario - sería más natural para ambas partes si el consumo de drogas dejara de calificarse como conducta delictiva”.

En los últimos años, la despenalización masiva del uso de drogas ha sido adoptada cada vez más por organizaciones internacionales de primer orden, incluyendo a las Naciones Unidas y la Organización Mundial de la Salud, y ha entrado en vigor en Portugal y en la República Checa. El Parlamento de Noruega votó a favor de hacer lo mismo en diciembre, aunque el estado aún tiene que formular una legislación que promulgue el cambio.

La policía de Finlandia registra alrededor de 15.000 delitos relacionados con el consumo de drogas cada año, según THL, y estas cifras van en aumento; en 2017, el número total de delitos relacionados con las drogas se elevó por cuarto año consecutivo. Si bien el encarcelamiento por delitos menores de drogas es inusual, Hakkarainen y Tammi advierten que el simple hecho de ser atrapado usando drogas puede tener efectos profundamente negativos en la vida de una persona, aún cuando no sea procesada ​​penalmente. A la persona [que se] descubra usando drogas se le ingresará su nombre en una base de datos policial, pudiendo dicho dato quedar registrado hasta por diez años, con la posibilidad de que la ofensa sea detectada por futuros empleadores en el caso de una verificación de antecedentes.

El investigador de THL Tuukka Tammi dijo a TalkingDrugs que la propuesta de despenalización - que el Director General de THL Juhani Eskola consideró “valiente pero bien fundada” - fue una sorpresa para muchas personas en Finlandia porque, tradicionalmente, se conoce al Instituto por tener un enfoque restrictivo en cuanto al control del alcohol y del tabaco. Esta declaración inesperada de apoyo a un cambio radical de política proveniente de un organismo nacional altamente respetado condujo a un incremento del debate público, con aportes considerables de una gama de individuos prominentes a nivel nacional.

El Ministro del Interior Kai Mykkänen dijo que la policía debería centrarse en reducir el suministro de drogas y en “delitos más graves” (Fuente: Wikimedia)

El Ministro del Interior, Kai Mykkänen, describió la posesión y el uso de drogas como “un tema difícil y complejo” y dijo que si bien no apoyaría la despenalización, creía que la policía debería “priorizar el uso de sus limitados recursos para reducir el suministro de drogas y para combatir delitos más graves”.

Li Andersson, Presidente del partido Alianza de Izquierda, que tiene 12 escaños en el Parlamento finlandés, elogió la propuesta. “Las [intervenciones] sociales y sanitarias pueden ser mucho más efectivas que el castigo”, dijo, [y agregó que] “no hay evidencia de que la despenalización conduzca a un mayor consumo; por el contrario, parece que los daños se pueden reducir sin que aumente el uso”.

La propuesta también enfrentó un considerable rechazo. El Ministro de Justicia, Antti Häkkänen, se negó a respaldarla y afirmó que él “toma en serio el abordaje del tema de los narcóticos" y que “no hay necesidad de [despenalizar] el uso de drogas de ninguna manera”.

Tom Packalén, que fue comisionado de policía y parlamentario del partido derechista Finns Party, se opuso firmemente a la reforma. “La despenalización llevará a un mayor consumo y disponibilidad. Por supuesto, podemos hablar sobre lo que queremos, pero es un hecho que esto sucederá”, afirmó.

Si bien las predicciones de Packalén sobre lo que la despenalización podría causar en Finlandia son puramente especulativas, los datos de Portugal - que despenalizó el uso de todas las drogas en 2001- sugieren que su teoría es incorrecta. Según un informe de [la organización] sin fines de lucro Transform del Reino Unido, las tasas de consumo de drogas entre la población portuguesa del último año y del último mes en realidad disminuyeron a partir de la despenalización. El país también experimentó una disminución masiva en la tasa de sobredosis y en el número de personas que contrajeron el VIH a través del consumo de drogas. Actualmente, Portugal tiene una de las tasas más bajas de muertes relacionadas con las drogas en la UE: 5,8 por millón de personas. Entre tanto, Finlandia tiene una de las tasas más altas de la UE: 43 por millón de personas, casi ocho veces más alta que la de Portugal.

A pesar de la evidencia a favor de los beneficios de la despenalización, Elina Kotovirta - portavoz del Ministerio de Asuntos Sociales y Salud - respondió a la propuesta de THL al declarar que no habría cambio [alguno] en las sanciones penales por uso de drogas bajo el gobierno actual. Si bien es posible que las leyes finlandesas sobre drogas no cambien por ahora, la propuesta de THL ha encendido un debate que parece destinado a continuar.