Francia Despenalizará en Meses la Posesión de Cannabis, Afirmó el Ministro del Interior

Fuente: Pixabay

El recientemente designado Ministro del Interior de Francia ha dicho que la posesión personal de cannabis ya no podrá ser penalizada a partir de septiembre, aunque la medida puede ir acompañada de severas normas sin precedentes referidas a personas con condenas por vender drogas.

Gérard Collomb, Ministro del Interior, dijo que nuevas reglas están listas para ser implementadas, según las cuales quien sea encontrado en posesión de cannabis recibirá una boleta y deberá pagar una multa, en vez de ser procesado o encarcelado. Los proyectos, que dio a conocer durante una entrevista en el canal de noticias francés BFMTV el 24 de mayo, podrían estar listos “dentro de tres o cuatro meses”, expresó.

De acuerdo con la legislación francesa, existen tres categorías de delitos: violaciones graves de la ley llamadas “crímenes”, ofensas no tan serias denominadas “delitos” e infracciones no penales que se consideran “contravenciones”. Collomb dice que la posesión de cannabis será colocada en la categoría inferior de contravención, la cual no puede ser castigada con criminalización o encarcelamiento.

Emmanuel Macron, quien asumió como presidente el 14 de mayo, había indicado previamente que una multa por posesión de cannabis alcanzaría hasta €100 (£86 / $111). Antes de su victoria electoral, Macron dijo que el “régimen de las contravenciones sería suficiente para autorizar [el uso de cannabis], calificó la prohibición del cannabis como “[causante de] un problema de seguridad”, y calificó la regulación legal de la droga como potencialmente “efectiva”. 

El uso de cannabis es frecuente en Francia y - según señala el grupo de expertos Terra Nova de la izquierda francesa - 550.000 personas, o el 1,5% de la población entre 15 y 64 años - consume esta droga todos los días.

Al margen de esto, Francia cuenta con algunas de las leyes más rigurosas sobre cannabis en la UE, según el Centro Europeo de Control de Drogas y Drogadicción (EMCDDA, por sus siglas en inglés). Actualmente, la posesión de cannabis para uso personal puede ser castigada con hasta 10 años de prisión o con una multa de hasta 7,5 millones de euros (6,5 millones de libras esterlinas / 8,4 millones de dólares). Estos dos castigos son poco comunes, y las condenas por posesión a menudo tienen como resultado multas mucho menores o advertencias; sin embargo, los distintos agentes tienen facultades discrecionales en el tratamiento de las ofensas relacionadas con el cannabis, y la policía francesa ha sido acusada de tácticas discriminatorias. 

Mientras que los planes de Collomb parecen marcar un significativo cambio progresista en la política de drogas francesa, un defensor de la reforma de dicha política en el país ha expresado su preocupación.

Benjamin Jeanroy - co-fundador y director de políticas de drogas en el grupo de expertos de la organización reformista francesa ECHO  - expresó que el cambio “aliviaría la labor del estado, pero mantendría la injusticia social” que produce la prohibición de las drogas; independientemente del fin de la criminalización, sugirió que la discriminación y la marginación continuarían inalterables.

“Las leyes actuales apuntan fundamentalmente a personas de las áreas pobres y a las comunidades de inmigrantes, y esto probablemente continuaría a pesar del cambio. Estas son también las personas que probablemente tengan problemas [económicos] para pagar la multa,” dijo Jeanroy a TalkingDrugs. “Este [cambio] no es suficiente; esperábamos obtener del nuevo gobierno respuestas más eficientes, económicamente más sólidas y con base científica.”

Mientras que el hecho de dejar sin efecto el enjuiciamiento por posesión de cannabis para uso personal aparece como un paso atrás en la guerra contra las drogas, Collomb también ha expuesto que los planes que acompañarán este cambio conllevarán nuevas medidas represivas que afectarán la libre circulación de ciertas personas con condenas por drogas.

“El problema hoy es que alguien es arrestado por [vender drogas] y no pasa nada”, dijo Collomb al canal de noticias francés BFMTV . “Dos días después, regresa a su vecindario y [vende drogas nuevamente].”

Para combatir este problema, Collomb ha dicho que a las personas con condenas por venta de drogas se les prohibirá temporalmente regresar a sus áreas locales. Hacer esto, señaló, reduciría el narcotráfico, como así también la posibilidad de que un individuo condenado se involucrara en conductas violentas con intenciones de represalia o intimidación. También indicó que medidas más estrictas contra el narcotráfico podrían reducir el terrorismo.

Jeanroy nos dijo que esta medida plantea riesgos inherentes a los derechos civiles, y “mantiene a Francia en la misma ruta [que ha estado] transitando en los últimos 40 años” en materia de política de drogas. Una vez más, señaló, esta medida perjudicaría particularmente a las personas pobres de las comunidades urbanas, ya que “ellas habitualmente viven donde venden” y se estaría así marginando a un sector social ya criminalizado.

Si los planes siguen su curso, Francia se unirá a varios otros países de Europa Occidental que ya han dejado de procesar penalmente a la gente por posesión de cannabis para uso personal, incluyendo España, Portugal y los Países Bajos.