Historia de Dos Guerras

Teniendo en cuenta la cantidad de niños que protesta en las calles, la nominación de una adolescente de 16 años al Premio Nobel de la Paz, y el aumento de las rebeliones internacionales, parece que la generación “copo de nieve” se vuelve rápidamente en una avalancha. 

Reuniéndose bajo la bandera verde, el movimiento contra el cambio climático finalmente está reuniendo impulso después de años de crecimiento lento. La nueva ciencia habla preocupadamente del "apocalipsis de los insectos", de "eventos de extinción masiva" y de una "amenaza existencial" a la vida en el planeta Tierra, y la gente se está uniendo en la defensa de los próximos 12 cruciales años. 'La guerra contra el medio ambiente' (GcMA) puede parecer un conflicto distinto a la 'Guerra contra las Drogas' (GcD), pero su terreno de batalla es el mismo. Las guerras no sólo están vinculadas casualmente, sino que el fin de la GcD sería también un paso importante en la reconciliación de los humanos con nuestro planeta.

El "dinero" es el vínculo más claro y tangible entre la GcD y la GcMA. Desde sus inicios, la GcD ha costado billones de dólares y no ha generado ningún beneficio económico. En el Reino Unido, el presupuesto anual para el control de las drogas llega alrededor del 0,5% del PIB total, mientras que en los Estados Unidos se estima que más de 1 billón de dólares ha sigo gasto en la GcD desde 1971. Por lo tanto, este dinero es retirado de la economía mundial y pierde su potencial para evitar el desastre climático. Las estimaciones actuales sugieren que una transición completa a una economía global "verde" costaría alrededor de 30 billones de dólares, por lo que tenemos que empezar a reducir los costos innecesarios.

La GcD no sólo representa un costo abstracto para la economía global, sino que se han cometido innumerables crímenes ambientales en su nombre. La Guerra contra la Oferta ha dejado cicatrices ambientales en todo el mundo, muchas de las cuales no son reportadas y en gran parte desconocidas. Los Estados Unidos fundaron campañas de fumigación aérea por parte del gobierno colombianolos carteles deforestan a la Amazonía para producir coca, se colocan micoherbicidas en los campos de amapola y se vierte en la naturaleza a los químicos de proceso. Todos estos son claros ejemplos del impacto directo de la GcD en nuestro medio ambiente.

Hay una manera final y sutil en la que la GcD puede estar vinculada a nuestra crisis ambiental actual. Muchos han argumentado que la selectividad con la que criminalizamos a las sustancias psicoactivas tiene mucho que ver con los estados de conciencia que representan. Las drogas que aceptamos y consumimos socialmente suelen ser estimulantes leves, mientras que las drogas que aumentan la empatía y los psicodélicos están prohibidos. Investigación científica ha demostrado que la empatía y el ecologismo están fuertemente vinculados, pero tal vez sea aún más interesante el hecho de que el ecologismo y la experiencia psicodélica también tienen una conexión. Las personas que usan psicodélicos son significativamente más propensas a sentirse conectadas con el planeta, y a reportar una intención de vivir de una manera más ecológica. Por lo tanto, se puede decir que una consecuencia aún más insidiosa de la GcD en la Tierra haya sido criminalizar a los químicos que pueden animarnos a conservar nuestro planeta, y es posible que el uso de psicodélicos y otras sustancias ilícitas tengan un papel importante en nuestra transición hacia una sociedad más verde. 

Hay muchas batallas en la guerra por un mundo mejor. Pero con frecuencia, las soluciones para una guerra sirven para una otra. Se están dando grandes saltos para poner fin a la GcD en todo el mundo, y al mismo tiempo el movimiento ambiental está experimentando una especie de renacimiento. A través del desperdicio de recursos, la destrucción directa del medio ambiente y la criminalización de la conciencia, la GcD ha contribuido sin duda en gran medida a esta crisis mundial más apremiante.

El movimiento para poner fin a la guerra contra las drogas y el movimiento ambiental son dos caras de la misma moneda; juntos, ambos conflictos pueden llegar a un fin en el que nos salvamos a nosotros mismos, y a nuestro hogar.