Inexactitud y Estigma en la Cobertura de la Llamada “Epidemia de Ice” en Australia

Cristal de “hielo” de metilanfetamina

Cristal de “hielo” de metilanfetamina (Fuente: Wikimedia)

Los medios de difusión australianos están describiendo el uso de la droga cristal como una “epidemia”, pero una cobertura tan exagerada de las consecuencias más extremas de este consumo puede ser inexacta y peligrosa.

Los medios australianos están plagados de cobertura informativa sobre una aparente epidemia de consumo de cristal de metanfetamina (“epidemia de ice”).

News.com.au reporta “Las terroríficas garras del ice” - “Epidemia de drogas en Australia: cómo la droga ice está desgarrando a nuestro país”.

“La droga ice se arraiga en toda Australia”, afirma el Daily Telegraph.

No es sólo la prensa escrita la que está siendo sensacionalista con respecto a la prevalencia de la droga cristal. En febrero, la Sociedad de Radiodifusión australiana lanzó una nueva serie documental llamada “Ice Wars”, que atrae a su público con escenas de suspenso de operativos en laboratorios e incautaciones de drogas.

Pero ¿qué tan extendida está realmente la situación?

El 26 de marzo la Comisión de Inteligencia Criminal australiana (ACIC, por sus siglas en inglés), publicó un informe de monitoreo sobre consumo de estupefacientes basado en el análisis de aguas residuales.

Entre las sustancias analizadas - cocaína, MDMA o éxtasis y fentanil incluidas - la metilanfetamina fue el fármaco más frecuentemente hallado. Según este informe, “el consumo de otros estimulantes [resultó ser], por lo general, mucho más bajo” que el de la droga ice.

Si bien este informe confirma las sospechas de que el uso de la droga del hielo es más común que el de muchos otros estimulantes, este dato no es un indicador de “epidemia”.

En febrero, la Dra. Nicole Lee, Profesora Adjunta del Instituto Nacional de Investigación de Fármacos de Australia, insistió en que las afirmaciones de los medios sobre que el consumo de droga ice configuraba una epidemia eran falsas. En una entrevista para el programa Mornings de la ABC Radio Adelaide, la Dra. Lee criticó el tono usado por los medios de comunicación para describir el uso de la droga del hielo y procuró abordar conceptos erróneos referidos al reciente cambio en las tendencias del consumo.

De acuerdo con la investigación de la Dra. Lee, las tasas de consumo del ice durante la vida han permanecido relativamente constantes y, probablemente, han disminuido en los últimos 15 años.

Sin embargo, hay una cuestión importante que necesita ser abordada. La Dra. Lee explicó que “no hemos visto un aumento en el número de personas que consume, pero sí hemos detectado un alza en el número de personas que consumen y tienen problemas.”

“Lejos de reducir los riesgos, la exageración en la cobertura y en las campañas puede estar contribuyendo a agravar el problema, aumentando la estigmatización”, agregó la profesional.

Fuente: Australia Department of Health

En 2015, Australia lanzó la campaña “El Ice Destruye Vidas”, con un costo de 11 millones de dólares. La misma se centró exclusivamente en los síntomas psicóticos asociados con el consumo de la droga del hielo.

Un anuncio describe a un joven, quien - supuestamente bajo los efectos del ice - ataca a dos agentes de policía y a una enfermera poco antes de arrojar una silla al otro lado del cuarto en que se encuentra, haciendo pedazos una ventana. Otro ejemplo particularmente horripilante muestra a una mujer removiendo su piel para eliminar los insectos que ella cree se arrastran por debajo.

La Dra. Lee insiste en que sólo el 25% de las personas que consumen ice regularmente experimentará “algún tipo de síntomas agresivos o psicóticos.”

La profesional sostiene que los “mensajes de miedo” enviados por las campañas mediáticas, financiadas por el gobierno, son estigmatizantes y contraproducentes, ya que pueden hacer que la gente se sienta avergonzada de hablar del tema o de pedir ayuda para su problema de adicción.

Además, la Dra. Lee dice que “a veces las tácticas de intimidación y las campañas de los medios pueden llegar a aumentar el interés de los jóvenes por consumir.”   

Relacionados con esta cuestión, existen estudios científicos que respaldan la preocupación por las consecuencias indeseadas de estas campañas que los medios de comunicación impulsan a través de la creación de temor.

En 2008, una evaluación, ampliamente mencionada, examinó en Estados Unidos el Proyecto Montana Meth, una campaña publicitaria que describía de forma similar las consecuencias del uso del ice utilizando imágenes gráficas, y encontró un aumento triplicado del número de adolescentes que no consideraban peligroso el uso de esta droga, después de haber estado expuestos a dicha campaña por seis meses. En el mismo estudio, alrededor de la mitad de los adolescentes manifestaron su convicción de que los anuncios publicitarios exageraban los efectos del uso de cristal de metanfetamina.

Según la Alianza para la Política de Drogas (Drug Policy Alliance), “ocho evaluaciones gubernamentales distintas [de la Campaña Nacional de los medios de difusión contra el uso de drogas por los jóvenes] han llegado a la conclusión de que los anuncios publicitarios no han tenido un impacto mensurable en lo concerniente al uso de drogas entre los jóvenes.”

Si bien los medios de comunicación pueden estar distorsionando el riesgo del uso de la droga del hielo en Australia, subestimar los daños de esta droga es igualmente cuestionable.

En una mesa redonda convocada en 2015 por el grupo de expertos independientes Australia21, tanto los agentes del orden como los profesionales de la salud pública por igual, compartieron acuerdo sobre la necesidad urgente de esfuerzos en materia de reformas sobre drogas.

En el resumen del informe, ¿Puede Australia Responder al Tema Drogas con más Eficacia y Seguridad?, Australia21 advirtió que el estigmatizador enfoque contemporáneo del tema drogas estaba obstaculizando el progreso.

“Esperamos que la cultura política en materia de políticas de drogas se modifique pronto y que un ámbito dominado durante muchos años por campañas moralistas, estigmatizantes e intimidantes sea progresivamente dominado por la compasión, el respeto por la evidencia, la relación costo-eficacia, el respeto por el estado de derecho y una búsqueda de mejores resultados.”

Parece improbable que muchos de los que están en los medios presten atención a las advertencias de los expertos acerca de los informes que priorizan el valor del shock, dado que este tipo de cobertura vende periódicos. Pero es de esperar que el gobierno reconozca los fracasos y peligros de estas campañas.