Informe: Guerra contra Drogas aviva Epidemia de Hepatitis C

Imagen: Prevalencia de anticuerpos de la Hepatitis C en personas que usan drogas inyectables. En blanco en los países que no hay evidencia, en gris los países con informes no aptos, y en colores por porcentajes.

Recomendación número 4 del informe: los gobiernos deben reinvertir de inmediato los recursos utilizados para « la guerra contra la droga » por el beneficio de políticas de sanidad públicas que maximicen la prevención y el tratamiento de la hepatitis C, y que sean desarrolladas con la implicación de los grupos más afectados por esta enfermedad”

La Comisión Global de política en materia de drogas acaba de lanzar esta mañana en Ginebra un informe sobre “El impacto negativo de la guerra contra las drogas sobre la sanidad pública: la epidemia oculta de la hepatitis C”.

Kofi Annan, Javier Solana, siete antiguos presidentes, Richard Branson (fundador del Grupo Virgin), George Schultz (antiguo secretario de estado americano). Son algunos de los comisarios que lanzan una advertencia con este informe: la penalización del uso de drogas alimenta la epidemia de la hepatitis C, verdadera bomba viral en el tiempo.

Las cifras ofrecidas en este informe son demoledoras: entre los 16 millones de personas que utilizan drogas inyectables en el mundo, se estima que 10 millones de ellos han sido infectados con la hepatitis C. La tasa de infección es más elevada en aquellos países con leyes más represivas y una política restrictiva en cuanto a medidas de reducción de daños. Por ejemplo, en Rusia o en Tailandia, el 90% de las personas que se hayan inyectado drogas habrían sido contaminadas por la hepatitis C.

Aun así, estas cifras podrían subestimar la dimensión real de la epidemia por la falta de datos que lo vigilen y el hecho hay gente que puede tener la enfermedad sin tan siquiera saberlo durante varios años.

A pesar de esta dramática realidad y el hecho que la Organización Mundial de la Salud se refiera a la hepatitis C como una bomba viral en el tiempo, “la hepatitis C es una de las enfermedades más descuidadas por los gobiernos a escala internacional”, según el Comisario Michel Kazatchkine, quien es también Enviado Especial del Secretario General de Naciones Unidas para el VIH/SIDA del Este de Europa y Asia Central.

El desconocimiento total de la enfermedad y de sus estragos si no es detectada y tratada -incluso entre los consumidores de drogas de algunos países como Tailandia-, la inexistencia o falta de medidas importantes de sanidad pública para frenar la epidemia, como programas de diagnóstico para los colectivos en riesgo… el informe es abrumador.

El informe subraya la gravedad y urgencia de la situación.
El virus de la hepatitis C está tres veces más extendido entre los usuarios de drogas inyectables que el VIH. Esto se debe a su prevalencia y también al hecho de que la hepatitis C es una enfermedad altamente infecciosa y fácilmente transmisible por contacto sanguíneo. En Estados Unidos, entre 1999 y 2007, murieron más personas a causa de la hepatitis C que por el VIH, a pesar del hecho de que es “totalmente evitable y curable”, como dice el Comisario Ruth Dreifuss, miembro de la Comisión y antiguo Presidente de Suiza.

Las medidas de reducción de riesgos conocidas, como son los programas de provisión de kits de inyección esterilizados y los tratamientos de sustitución con opiáceos podrían ser suficientes para frenar esta epidemia (y también la del VIH) si son puestas a disposición de los usuarios a suficiente escala. La experiencia escocesa que cita el informe ofrece pruebas tangibles: gracias a sus políticas a largo plazo, el gobierno escocés podría conseguir acabar con las infecciones a medio plazo.

La Comisión aboga también por el fin de la guerra contra las drogas.
El informe denuncia el fracaso flagrante de las políticas represivas que no han reducido el mercado de drogas ilegales en el mundo: el aprovisionamiento mundial de opiáceos ha aumentado un 380% en estos últimos 10 años. El informe insiste también en el hecho de que esta guerra contra las drogas ha llevado a la encarcelación en masa de usuarios de drogas y a su estigmatización. Ha generado más violencia y más violaciones de los derechos humanos y además ha sido un desastre desde el punto de vista social y de salud. “La guerra contra la droga es una guerra contra el sentido común y [esta epidemia] es otra prueba mas de que el status quo de las políticas de drogas lamentablemente ha fracasado”, dice el Comisario Ruth Dreifuss.

Estados Unidos, por ejemplo, ha gastado (¿malgastado?!) 1 trillón de dólares en la guerra contra las drogas, y todavía hoy está en el trío de cabeza de los países con más usuarios de drogas inyectables infectado por la hepatitis C con 1,5 millones de enfermos, tras China (1,6 millones) y por delante de Rusia (1,3 millones).
Este es el tercer informe publicado por la Comisión Global. El primer informe de 2011 catalizó un verdadero debate mundial sobre la necesidad de cambiar de políticas de drogas y de salir del régimen represivo. Esperemos que este nuevo informe permita un avance hacia una política de drogas en el mundo más humana y basada en la salud pública, y no la prohibición.

Tal y como concluye el informe:
« El silencio que pesaba sobre los daños causados por la “guerra contra las drogas” se ha roto. Ahora es el gran momento para la adopción de reformas por parte de los gobiernos y de que la gente empiece a criticar con objetividad las políticas y prácticas existentes…Action is needed now” (debemos actuar ahora). 

http://www.globalcommissionondrugs.org/hepatitis/

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