Irán ejecuta a 10 personas por infracciones a la ley de drogas en una semana

La primera semana del 2017, Irán ejecutó a16 personas - 10 de las cuales fueron asesinadas por infracciones a la ley de drogas

La primera semana del 2017, Irán ejecutó a16 personas - 10 de las cuales fueron asesinadas por infracciones a la ley de drogas (Fuente: Pixabay/Pixabay).

Al menos fueron supuestamente ejecutadas por infracciones a la ley de drogas en Irán la semana pasada, a pesar de que ciertas autoridades han cuestionado la racionalidad tras las ejecuciones de personas por tales crímenes.

De acuerdo con Iran Human Rights, una organización sin fines de lucro, se ejecutó a un total de diez personas por infracciones a la ley de drogas en varias cárceles del país durante la primera semana del 2017. Sin embargo, no se ha confirmado de manera oficial en los medios estatales o por parte del gobierno.

Hay 17 infracciones que conllevan pena de muerte bajo la Ley Anti-Drogas de Irán, promulgada en 2011, según informa Amnistía Internacional. Quizás una de las disposiciones más estrictas de la ley es que se puede aplicar la pena de muerte para la posesión de más de 30 gramos de heroína, morfina, cocaína o metanfetamina – a menos sea la primera infracción del individuo.

La cantidad de personas ejecutadas en irán, y el índice de quienes son ejecutados por infracciones a la ley de drogas, han aumentado en los últimos años.

En el año 2013, 331 (48 por ciento) de las 687 ejecuciones que se llevaron a cabo en Irán fueron por infracciones a la ley de drogas. El año siguiente, 397 (49 por ciento) de las 753 ejecuciones fueron por este tipo de infracción.

El pasado mes de octubre, varias de las principales autoridades – incluyendo el misterio de justicia - ofrecieron un atisbo de esperanza a las personas actualmente condenadas a muerte al denunciar el uso de la pena capital en personas que han cometido infracciones a la ley de drogas sin violencia. Sin embargo, no se han aprobado cambios concretos a esta política en el complejo proceso legislativo del país hasta el momento, por lo que las ejecuciones no han cesado.

El 2 de enero, Nosrat Khazai fue ahorcado en la provincia de Qazvin luego de pasar cinco años en prisión por traficar un kilo de metanfetamina. No se notificó ni Khazai ni a su familia de que se iba a llevar a cabo su ejecución, a pesar de que familiares lo habían visitado un día antes.

Según se informa, cuatro hombres fueron ejecutados el 3 de enero y otros cuatro el 4 de enero; los ocho habían sido condenados por infracciones relacionadas con drogas y habían sido retenidos en una de las dos cárcel de la ciudad de Karaj, en la zona norte.

Karaj ganó fama mundial el año pasado cuando un representante de la ONU que visitaba el área condenó a la Corte Revolucionaria de la ciudad, por emitir sentencias de muerte relacionadas a infracciones a la ley de drogas en juicios “que no solo violan los estándares internacionales de un juicio justo sino inclusive las garantías nacionales de un debido proceso”.

Otro hombre, Mohammad Zebardast, fue ahorcado en la provincia de Gilan el 4 de enero, después de cuatro años de haber sido sentenciado a muerte por tráfico de metanfetamina y opio

Estas ejecuciones suman 16 personas ejecutadas por las autoridades iraníes durante la primera semana de 2017, de acuerdo a Iran Manif, una publicación pro-democracia en francés.  

El Financial Tribune, un periódico no gubernamental con sede en Teherán, informó el mes pasado que hay cerca de 5.000 “traficantes” condenados a muerte, “90 por ciento de los cuales son acusados sin antecedentes, de entre 20 y 30 años de edad”.

Como informó TalkingDrugs, el ministro de justicia iraní, Mostafa Pourmohammadi, declaró en octubre que buscaba “encontrar la forma más efectiva de castigo” para así poder “considerar reemplazar la ejecución” en la mayoría de los casos.

Yahya Kamalpur, el Director Adjunto del Comité Legal y Judicial, hizo un llamado a dar una respuesta en base a la evidencia – en lugar de emocional –, afirmando que las ejecuciones de personas que trafican drogas “no traerá beneficio alguno a las personas o al país”.

Además, el parlamento iraní acordó en Noviembre acelerar la deliberación legislativa sobre una enmienda que restringiría la aplicación de la pena de muerte por infracciones a la ley de drogas a personas que han sido “señores de la droga”, “traficante(s) armado(s)”, “infractores reincidentes” o “distribuidores de drogas al por mayor”.

Sin embargo, al no haber claridad en cuanto a quién caería dentro de estas categorías, es incierto si la enmienda – que también deberá ser aprobada por el duro Consejo de Guardianes de Juristas Islámicos – lo que tendría un efecto en la cantidad de personas que están siento ejecutadas.

Hasta que se lleven a cabo reformas claras a esta política, hay miles de vidas que aún están en riesgo, incluyendo a doce prisioneros en Karaj que esperan ser ejecutados esta semana por infracciones a la ley de drogas.