Jurado Estadounidense Declara Culpable a “El Chapo” Guzmán, pero México Sigue Librando su Guerra Contra las Drogas

Joaquín "El Chapo" Guzmán Loera (Fuente: Wikimedia)

Un jurado de Estados Unidos dictaminó que el ex líder narco del Cártel de Sinaloa, “El Chapo” Guzmán, es culpable de encabezar una organización criminal de narcotráfico de enormes proporciones. Esta condena histórica, sin embargo, no ha hecho temblar a los actores políticos de México que están acusados ​​de corrupción, ni ha logrado acabar con el cartel mismo.

El ex jefe del Cártel de Sinaloa en México, Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo”, fue condenado por los 10 cargos incluidos en una acusación federal, según anunció el 12 de febrero el Departamento de Justicia de los Estados Unidos.

“El sangriento imperio de Guzmán Loera a la cabeza del Cártel de Sinaloa ha concluido, y el mito de que él no podía ser llevado ante la justicia ha llegado a su fin”, dijo el fiscal Richard Donoghue en un comunicado de prensa.

Examinar metódicamente páginas y páginas de pruebas y poder llegar a un veredicto le llevó al jurado seis días de deliberaciones. Los fiscales presentaron 56 testigos - 13 de los cuales cooperaron a cambio de clemencia - y cientos de documentos de prueba en el transcurso de unos tres meses de procedimientos.

“El Chapo” será sentenciado en junio, y como líder convicto de una organización criminal continua, enfrenta [la pena de] cadena perpetua en una prisión federal de los Estados Unidos, sin la opción de libertad condicional.

Los fiscales dijeron que bajo la jefatura de Guzmán durante unas dos décadas, el Cártel de Sinaloa introdujo cientos de miles de kilogramos de cocaína en los Estados Unidos, obteniendo una ganancia aproximada de 14 mil millones de dólares estadounidenses para el cártel. El narcotraficante también amasó una fortuna personal por valor de mil millones de dólares.

Los abogados de Guzmán dijeron que el juicio fue un “show” y que apelarán el veredicto.

“El gobierno de los Estados Unidos sabe muy bien que nada ha cambiado y nada cambiará con la condena de El Chapo”, dijo uno de sus abogados, Eduardo Balarezo, en un tweet.

 

 

InSight y su Análisis del Delito

El juicio de “El Chapo” fue extraordinario, y el veredicto de culpabilidad quedará registrado como una de las victorias más importantes en lo que hace a la ejecución de la ley estadounidense contra el narcotráfico internacional. “El Chapo”, sin lugar a dudas, será recordado como uno de los líderes criminales más prolíficos y tristemente célebres que América Latina - y el mundo - jamás hayan conocido.

Dicho esto, salvo por algunos detalles sórdidos, gran parte de lo que salió a la luz en el transcurso del juicio no causó, en general, una gran sorpresa a aquellos que han seguido la carrera de Guzmán. Y dichos detalles no importan demasiado a quienes en México tuvieron que soportar más de una década de derramamiento de sangre como resultado de la llamada “guerra contra las drogas”.

Los relatos escuchados en el juicio fueron realmente espectaculares: como ejemplos, el rancho de “El Chapo” equipado con un zoológico, un cargamento de 20 toneladas de cocaína que se hundió en la costa de México, un túnel de una milla de largo equipado con una motocicleta para escapar de la prisión. Sin embargo, estuvo ausente la evidencia de presunta corrupción gubernamental, lo que hubiese revelado escándalos políticos de gran envergadura.

Desde el día del inicio de las declaraciones de apertura, la defensa formuló reclamos sobre sobornos pagados a altos funcionarios de seguridad y, al menos, a dos ex presidentes mexicanos, incluyendo un supuesto soborno de 100 millones de dólares pagados al ex presidente Enrique Peña Nieto. Pero desde el principio, el juez Brian Cogan limitó considerablemente lo que el equipo de defensa de “El Chapo” podía preguntar a testigos clave que supuestamente tenían información sobre la corrupción [existente] en las más altas esferas.

Si bien el juicio de “El Chapo” en Estados Unidos no pudo revelar el verdadero alcance de la corrupción gubernamental relacionada con el tráfico de drogas, también generó un frenesí en los medios de comunicación, lo cual desvió la atención del hecho de que el crimen y la violencia en México continúan al mismo ritmo, [aún] en ausencia del señor de la droga.

La organización criminal de la que “El Chapo” fue pieza clave permanece intacta y, en la actualidad, es uno de los grupos delictivos más poderosos de México. A pesar de la habilidad del Cártel de Sinaloa de seguir accionando sin su líder - lo cual demuestra las limitaciones de la controversial “estrategia del cabecilla narco” de apuntar contra los líderes de tales grupos criminales - tanto las autoridades de los Estados Unidos como las de México todavía mantienen su determinación de exterminar a los jefes del crimen organizado.

De hecho, ambos gobiernos tienen ahora sus miras puestas en Nemesio Oseguera Ramos, alias “El Mencho”, líder del Cártel de Jalisco - Nueva Generación (CJNG), que compite con Sinaloa para lograr ser la organización criminal más dominante de México. El Mencho es uno de los 10 fugitivos más buscados por la Administración de Control de Drogas de los Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) y las autoridades están ofreciendo una recompensa multimillonaria a cambio de cualquier información que conduzca a su captura.

Si hay algo que el juicio de El Chapo en Estados Unidos nos dice, es que eliminar a los jefes del crimen organizado de México no va a detener los niveles récord de derramamiento de sangre. A medida que los grupos criminales del país continúen dividiéndose y diversificándose, al tiempo que las autoridades insisten con estrategias de seguridad militarizadas, una guerra contra las drogas que no se puede ganar parece estar encaminada a continuar, sin un final a la vista.

* Este artículo fue publicado por primera vez por InSight Crime. El original se puede encontrar aquí.