La drogadicción es una enfermedad y no un crimen. Apoya a Denis Matveev

Denis Mathew es un activista de política de reducción de daños que lleva trabajando desde hace tiempo en diversos proyectos sociales en la región donde nació. Al mismo tiempo Denis es también uno de los muchísimos drogodependientes rusos que son tratados por las autoridades como delincuentes en  lugar de ser vistos como personas necesitadas de ayuda para rehabilitarse.

En julio del 2009 Denis fue hallado en posesión de 0.5g de heroína y posteriormente arrestado. Desde entonces permanece en custodia a la espera de juicio. Su abogado argumenta que fue la propia policía quien puso la droga en las posesiones de Denis, una práctica bastante común en ese país. Por otra parte también conviene recordar que en Rusia hay escasa transparencia jurídica en materia de drogas y que nada de su caso ha visto la luz. Tanto la libertad de prensa como otras libertades civiles se han visto recortadas en los últimos años y activistas y periodistas son bastante a menudo victimas de campañas de intimidación por parte del estado que a veces incluso terminan en asesinatos. Los medios de comunicación se han hecho eco de crímenes contra activistas pro-derechos humanos en regiones como Chechenia, sin embargo los mismos medios también ignoran la represión sufrida por los activistas de reducción de daños en todo el país.

Críticos con el actual sistema judicial argumentan que las leyes hacen más hincapié en castigar al adicto que a los grandes traficantes. La posesión superior a 0.5g de heroína está considerada por las autoridades rusas como una gran cantidad y conlleva una pena de de un máximo de 15 años de prisión.
 
   En Rusia hay una población estimada de 900.000 persona viviendo con VIH/SIDA y cerca del 12% de los estimados 2.000.000 de drogodependientes ultra venosos tienen el virus VIH. En el pasado en Rusia hubo muchos programas de reducción de daños financiados por el Global Fund sin embargo el país esta ahora mismo considerado demasiado rico como para renovar las subvenciones y como consecuencia muchos programas de prevención del VIH comienzan a cerrarse.

Recientemente el responsable de los servicios anti-narcóticos rusos dijo que el su país es en estos momentos el máximo consumidor de heroína en el mundo. A pesar de esto la Terapia de Substitución Opiácea es ilegal y las leyes concernientes a centros de intercambio de jeringuillas son ambiguas y en algunos estados  solo ONGs ofrecen estos servicios.
Rusia se enfrenta a grandes desafíos en el ámbito de la política de reducción de daños y el trabajo de activistas como Denis Matveev ha sido crucial para reducir nuevas infecciones de VIH y también para mejorar la vida de mucha gente sufriendo de drogadicción.

Por favor haz click aqui para firmar una petición apoyando a Denis y también para pedir una reforma en el sistema judicial.