La Marihuana Medicinal de Estados Unidos Deja Fuera a los Cultivadores Experimentados

A medida que los Estados Unidos regula modelos de marihuana medicinal en todo el país, surge una paradoja evidente - muchos estados requieren que los solicitantes de licencias de productores tengan experiencia en la producción de marihuana, sin embargo, excluye a aquellos con condenas por la producción de marihuana.

Una investigación realizada por Buzzfeed publicada a principios de este año dirigió la atención hacia cuatro estados del país que recientemente legalizaron la marihuana medicinal. Las restricciones en Connecticut, Maryland, Nueva York y Minnesota eficazmente dan la bienvenida a aquellas personas que tienen un historial criminal, específicamente en la producción de marihuana, siempre y cuando no hayan sido atrapados y posteriormente condenados.

Las estipulaciones en el estado de Nueva York para las postulaciones para ser productores, contienen - tal vez - las contradicciones más alarmantes: El sistema utilizado para calificar a los solicitantes sobre la "capacidad de fabricar productos de marihuana medicinal autorizados" otorga 36 por ciento del total de puntos disponibles sólo para la fabricación del producto. Todos los delitos de drogas en donde hubo una sentencia que fue completada dentro de los últimos diez años, sin embargo, representa una descalificación instantánea. Esto incluye la venta y el cultivo de marihuana.

Esta priorización de la habilidad de cultivar y lo estricto de las regulaciones, es en interés de la salud y la seguridad pública.

El histórico impulso para hacer cumplir las leyes para luchar contra la marihuana, que costaron a los Estados Unidos un total de 3.6 billones de dolares en el año 2010, ha dejado una franja enorme de personas con antecedentes penales, y por lo tanto reduce sus perspectivas en cuanto a sus oportunidades de empleo, crédito, seguridad social y alquiler.

Mientras la respuesta de las fuerzas del orden frente a la marihuana están comenzando a disminuir, a los cultivadores de marihuana con historial criminal por este delito no violento - sin lugar a dudas las verdaderas víctimas en esta “guerra contra las drogas” -, no se les permite usar legalmente su experiencia en la  producción de marihuana.

Lo que es más, un largo historial de desigualdades raciales en la lucha contra las drogas ha culminado en prejuicios raciales significativos en quienes se han convertido en víctimas de estos reglamentos paradójicos. A pesar del hecho de que la tasa de consumo de marihuana de las personas de raza negra y las de raza blanca es exactamente la misma, las personas de raza negra tienen mayor probabilidad de ser detenidos por posesión de marihuana - en algunos estados, la probabilidad es ocho veces mayor, según un informe del año 2013 realizado por the American Civil Liberties Union.

En parte como resultado de esta desigual aplicación de la ley, las personas de raza negra ahora representan sólo una pequeña fracción de los participantes en la industria de la marihuana legal de los EE.UU., y sólo poseen el 1 por ciento de los dispensarios de marihuana legales, asi lo resalta el informe de Buzzfeed.

Los efectos de previas represiones en contra de la marihuana y las desigualdades raciales que han engendrado, no tienen que hacerse sentir ahora que la industria esta comenzando a ser regulada tanto para el uso medicinal y el uso recreativo.

Las regulaciones de la marihuana medicinal de Delaware, por ejemplo, han suavizado un poco el golpe: los solicitantes condenados por delitos graves relacionados con la marihuana medicinal que ahora serían legales son bienvenidos a presentar su aplicación. En Illinois, también, se ha levantado las restricciones para las personas que cometieron delitos relacionados con la marihuana si las condenas fueron por “la posesión, el cultivo, la transferencia o entrega de una cantidad razonable de marihuana destinado al uso personal".

Sin embargo, estas leyes todavía tienen sus inconvenientes. En Illinois, las aplicaciones para convertirse en pacientes que usen marihuana medicinal están restringidas si el solicitante ha sido condenado por un delito grave. Lo que es más, en la continuación de restringir las solicitudes de aquellos con delitos relacionados con la marihuana recreativa, Delaware está fallando en reconocer la creciente tendencia a la reglamentación de la marihuana recreativa - hecho que es evidente en otros estados, y no saca ventaja de las capacidades y habilidades que otorgan la experiencia de los cultivadores de marihuana que tienen condenas por un delito no violento.

Cualquier estado que regule la marihuana, ya sea medicinal o recreativa, debe evitar estas contradicciones absurdas y permitir las postulaciones de personas con previo historial criminal por un delito no violento relacionado con el cultivo, la venta de bajo nivel y la entrega de marihuana.

Mientras tanto, los estados continúan con las postulaciones arbitrarias - y sin sentido - las restricciones para aquellos que tratan de acceder a la industria son fallidos intentos de sacudirse de la resaca de las prohibiciones obsoletas.