La Nueva Red de Reducción de Daños Lanzada en Senegal Enfrenta una Dificil Batalla

El lanzamiento de una nueva red de reducción de daños de drogas senegalés ha consolidado la reputación del país - tradicionalmente conservadora - como líder regional en medio de los temores de que una mayor exposición a las rutas del tráfico de drogas podrían resultar en un aumento del uso de drogas a nivel nacional.

La Nueva Red Nacional de Organizaciones de la Sociedad Civil de Drogas (Réseau national des intervenants de la société civile sur les drogues) ha sido creada por las organizaciones no gubernamentales con la esperanza de promover la cooperación con el fin de apoyar de una forma eficaz a las personas que usan drogas de forma problemática.

Los grupos de la sociedad civil se reunieron el día 4 de octubre para crear una estrategia de cómo la red podría identificar a los grupos relevantes que trabajan en temas tan diversos como la violencia de género, el VIH / SIDA, la prevención de la tuberculosis y la educación sobre drogas, asi lo informa el periódico senegalés Le Soleil. La red espera fomentar el diálogo mutuo y el establecimiento de posiciones comunes en temas de drogas entre estos grupos.

El Secretario Ejecutivo de the National Council to Fight AIDs, quien presidió la reunión, y que bajo su gestión la nueva red estará trabajando de cerca, dijo a Le Soleil que "ya no podemos ignorar el contenido del problema con decir que Senegal no es más que un país de tránsito para las drogas, porque nuestro país es también un lugar donde se consumen drogas".

Senegal tiene una tasa relativamente baja de infecciones por VIH en la población general (0.7%) según un reporte de the West African Commission on Drugs (WACD), la tasa entre las personas que se inyectan drogas es significativamente mayor (10.2%) y la prevalencia de la hepatitis C es tan alta como un 23 por ciento entre este grupo demográfico, según the United Nations Office on Drugs and Crime.

Una acción eficaz por parte del gobierno senegalés como la inclusión de los usuarios de drogas como un grupo objetivo en su Programa Nacional sobre el SIDA 2011-2015 y el establecimiento de un programa comunal de intercambio de agujas en el año 2013 han convertido a Senegal en la estrella de la región - el único país donde existe esta disposición - según un informe de Harm Reduction International (HRI).

Estos programas permiten la difusión educativa sobre las prácticas seguras de inyección de drogas, así como la distribución de material esterilizado.

The United Nations Office on Drugs and Crime (UNODC) informa que desde la década de los 90s la región de África Occidental se ha convertido en una ruta de tráfico clave para la heroína, la cocaína y los estimulantes de tipo anfetamínico. El aumento del poder adquisitivo de los consumidores en Senegal combinada con la - ya establecida - disponibilidad de drogas que ingresan a través de su extensa costa hace que el país sea vulnerable a un aumento en el consumo problemático de drogas.

Aunque Senegal es un país con relativamente pocas personas que se inyectan drogas, existen aproximadamente 1,300 en la capital Dakar, según el presidente ejecutivo de drogas NGO Bamar Gueye. La prevalencia del VIH también fue significativamente mayor entre las mujeres que se inyectan drogas (21.1%) que en los hombres (7.5%), lo que indica que los datos demográficos específicos son más afectados que otros por las prácticas de inyecciones inseguras y en extrema necesidad de la difusión proporcionada por las organizaciones integrantes de la nueva red.

A pesar de que compartir agujas es una práctica común entre los usuarios de drogas inyectables senegaleses, The Harm Reduction International (HRI) registra sólo un programa de intercambio de agujas y jeringas en el país.

El país también tiene leyes de drogas punitivas, incluyendo trabajos forzados por delitos de tráfico de pequeña escala. Uno de estos casos registrados por el diario senegalés Le Quotidien, es Chiry Okuma, un nigeriano que aceptó trabajar como mula del tráfico de cocaína a cambio de un billete de avión gratis para trasladarse a Brasil para estar con su pareja.

Okuma fue condenado a doce años de trabajos forzados en Senegal. El es testigo de las continuas injusticias que la criminalización agresiva del mercado de las drogas ocasiona a las personas marginadas en el país.

Frente a estos desafíos continuos es tranquilizador que los grupos de la sociedad civil se comprometan a llegar a las personas que usan drogas de manera problemática, a poner fin al estigma y a la discriminación que sufren.