La ONU apoya la Reforma en Política de Drogas de Birmania a medida que Aumenta el Cultivo de Opio

La Reforma en Política de Drogas de Birmania

El cultivo de opio en Birmania continúa aumentando (Pixabay/Wikimedia).

El gobierno de Birmania ha recibido el apoyo de la ONU para desarrollar una nueva política nacional de drogas, dado que las tasas de cultivo de opio siguen aumentando en el país.

La política de drogas en Birmania es administrada actualmente por la Ley de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas (1993). Bajo esta regulación, los consumidores de drogas enfrentan tres años de prisión si no informan el uso de estupefacientes. Esto es obligatorio para todas las personas registradas como consumidores que asisten a los supuestos centros de “rehabilitación de drogas.” Ciertas organizaciones privadas no gubernamentales dirigen estas instalaciones, por medio de métodos de tratamiento no regulados.

El gobierno también está en proceso de implementar un programa de erradicación de la amapola a gran escala en 20 años, el cual fue lanzado el año 1999.

Para cambiar el enfoque actual, el gobierno de Birmania está trabajando con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) para redactar el borrador de la nueva legislación.

En abril de 2016, la UNODC le recomendó a Birmania actualizar su política de drogas para adherir al documento publicado resultante del Período extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el Problema Mundial de las Drogas (UNGASS). En líneas generales, este documento incluye la adopción de un enfoque en base a la evidencia y con énfasis en la salud para la legislación de drogas, por medio de la aplicación de estrategias prácticas que tienen como objetivo reducir los efectos negativos del consumo de drogas.

Estas sugerencias se basan en las recomendaciones anteriores que las Naciones Unidas le han hecho públicamente al gobierno de Birmania

El año 2015, luego de la revisión de la política de drogas de Birmania, la UNODC realizó numerosas recomendaciones clave: la reducción de las penas por infracciones menores a la ley de drogas, la eliminación del registro obligatorio para consumidores de drogas, la transferencia de los presos por infracción a la ley de drogas y la implementación de otras estrategias de reducción de daños.

Los descubrimientos del Informe Mundial sobre Drogas de 2016 de la UNODC  demuestran el fracaso de las políticas de drogas actuales en Birmania, y la necesidad urgente de realizar reformas.

Después de Afganistán, Birmania es el productor de opio más grande del mundo, con cultivos que alcanzan el 20 por ciento del mercado mundial. La UNODC estima que en la zona hay más de 133,000 productores familiares de opio.

El tráfico de opio desde el Triángulo de Oro - una región de cultivo ubicada en el límite de Birmania, Laos y Tailandia – “está al alza, principalmente debido a los niveles crecientes de producción de opio en Birmania después del 2006”, afirma el informe.

La UNODC sugiere que el enfoque actual de Birmania, la destrucción de las plantaciones de opio, no es la forma más eficiente para reducir la producción. Las organizaciones sugieren que muchos agricultores de la amapola quedarán en la pobreza si se erradican sus cultivos, y no tendrían más alternativa que volver al cultivo de opio.  

En cambio, la UNODC sugiere que el gobierno debería implementar programas de desarrollo alternativos – tales como otorgar cultivos de café a los agricultores – para permitir que los antiguos cultivadores de opio tengan una fuente de ingresos alternativa y legal.  

Según consigna Al Jazeera, el ministerio de Salud de Birmania estima que hoy en día existen 83,000 "consumidores de drogas inyectables" en el país, en comparación con 75,000 el año 2015. En un estudio de la UNODC, el 0.9 por ciento de los adultos en las aldeas encuestadas afirmaron consumir opio; esto representa una reducción en la prevalencia en relación al año 2014, pero sigue siendo más alta que la tasa del año 2012.  

Con la penalización continua de las infracciones a la ley de drogas, la falta de alternativas de reducción de daños y una tasa de VIH peligrosamente alta (23 por ciento) entre los consumidores de drogas inyectables, la alta tasa de este tipo de consumo puede convertirse en una crisis sanitaria importante.

Las autoridades afirman que la nueva política estatal de drogas comenzará a redactarse en abril del año 2017. Sin embargo, por primera vez en décadas, Birmania posee un parlamento semi-elegido en lugar de un gobierno militar. El efecto que esto pueda tener en la aprobación de las políticas de drogas recomendadas por la UNODC es incierto.