La Progresiva Reducción de Daños en Irán y China Destaca la Hipocresía sobre el Uso de la Pena de Muerte

La creciente brecha entre el aumento de la prestación de servicios de reducción de daños y el uso de la pena de muerte por delitos de drogas no violentos en China e Irán, destaca una paradoja moral preocupante en el valor que estos países le dan a la vida humana.

China e Irán son los principales estados-asesinos del mundo, según Amnistía Internacional. Aunque el número de ejecutados por China sigue siendo un secreto de Estado, se cree que el número de ejecuciones sería la más alta del mundo. Aproximadamente 5,000 personas fueron ejecutadas en el año 2010, un número significativo de ellos por delitos de drogas, asi lo estima la Fundación Dui Hua. Aunque este número está disminuyendo - según los reportes - todavía permanece en los miles.

Las 289 ejecuciones anunciadas oficialmente en Irán son pocas en comparación con el total estimado de 743 ejecuciones del año pasado, convirtiendo a Irán en el segundo ejecutor más prolífico del uso de la pena de muerte. La ONG Iran Human Rights estima que 367 de estas ejecuciones fueron por delitos de drogas, solamente 123 de las cuales se dieron a conocer por fuentes oficiales.

Es preocupante que el número de ejecuciones en Irán esté en aumento, de 580 en el año 2012 a 753 en el año 2014 - según un informe de Iran Human Rights - mientras que las cifras del 2015 son alarmantes. La Unión Europea estima que para el 15 de julio del 2015 Irán ya había superado el número total de ejecuciones del 2014 y más de la mitad de las ejecuciones fueron por delitos de drogas.

El derecho internacional sólo permite la pena de muerte para los "delitos más graves" que no incluye los delitos de drogas. A pesar de la violación escandalosa de Irán de las normas de derechos humanos, la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDC - the United Nations Office on Drugs and Crime) continúa financiando programas contra el tráfico de drogas en el país.

Apoyando financieramente a estos programas, este organismo de la ONU confiere legitimidad a las violaciones de los principios de la paz, la seguridad y el respeto de los derechos humanos que la ONU fue creada para hacerlas cumplir. En respuesta a esta situación alarmante, muchas organizaciones han instado a la UNODC a dejar de financiar los programas de lucha contra la droga de Irán.

Los activistas y expertos alegan que el compromiso con esta excesiva y violenta aplicación de las leyes de drogas se puede atribuir a las maniobras políticas. Faraz Sanei, investigador de Human Rights Watch ha declarado en una entrevista con The World Post que "algunos activistas sospechan que las autoridades iraníes pueden estar utilizando los juicios de drogas, en parte, para ejecutar a los disidentes políticos u otras personas que hablan en contra del gobierno".

 


Nota al lector: el gráfico se ofrece como una ilustración aproximada de las tendencias del año pasado. Los datos deben ser cuidadosamente analizados, ya que vienen de diferentes fuentes y son el resultado de diferentes métodos de recolección.
No tenemos durante los primeros 6 meses del año 2015 una estimación precisa del número de ejecuciones por delitos de drogas.
- Amnistía Internacional ofrece información sobre las ejecuciones reconocidas oficialmente, así como la prestación de sus propias estimaciones.
- Las ejecuciones estimadas por delitos de drogas provienen de la NGO Iran Human Rights.

 

En ambos países, no sólo es castigado con la pena de muerte el tráfico de drogas y la distribución, también incluso la simple posesión de drogas puede incurrir en la pena de muerte. En Irán, "la pena de muerte se lleva a cabo a menudo sin un juicio justo y sin ninguna oportunidad seria para la apelación y la clemencia", según los académicos Ota Hlinomaz Scott Sheeran y Catherine Bevilacqua.

La ejecución violenta que enfrentan los procesados por delitos de drogas está en agudo contraste con la relativamente buena política de reducción de daños en China e Irán (en comparación con sus vecinos geográficos), así lo resalta Harm Reduction International (HRI).

En China, el tratamiento de mantenimiento con metadona se inició en el año 2003 en respuesta a la propagación de la infección del VIH en 31 provincias durante el 2002 y el número de sitios que ofrecen la terapia de sustitución de opiáceos (Opioid Substitution Therapy - OST, por sus siglas en Inglés) aumentó de 738 a 763 entre el año 2012 y el 2014.

En términos de la política de reducción de daños, Irán es más progresista todavía. Con menos personas que se inyectan drogas (185,000 frente a 2.58 millones en China), Irán tiene más centros que ofrecen OST (4,275, 902  más centros en comparación con el año 2012), según HRI.

Junto con Marruecos e Israel, Irán es el único país de Oriente Medio y Norte de África que ofrece tanto Programas de Intercambio de Jeringas y Agujas (Needle and Syringe Exchange Programmes - NSP) y la terapia de sustitución de opiáceos (OST). Irán es también uno de los únicos países de la región que ofrece OST sin una condición de desintoxicación  o rehabilitación y el único que proporciona OST dentro de las prisiones, según reportes de HRI.

Una explicación para esta sorprendente paradoja podría estar en la forma en que la salud pública se prioriza a expensas de la vida individual. China e Irán utilizan la reducción de daños como un medio eficaz para prevenir y controlar la propagación del VIH.

China tiene una de la mayores cantidades estimadas de personas que se inyectan drogas 2.58 millones e Irán una alta tasa de prevalencia del VIH en la región (15 por ciento entre las personas que se inyectan drogas). En reconocimiento del hecho de que las personas que se inyectan drogas son las más afectadas, China e Irán han desarrollado políticas de reducción de daños para proteger la salud de la población en general.

Lamentablemente, parece que ninguno de estos países ha desarrollado un fuerte respeto por el principio que motiva la existencia de la reducción de daños: que las necesidades de los individuos deben ser apoyadas y que cada vida tiene valor.