Los Contradictorios Mensajes Sobre la Pena de Muerte en la Guerra contra las Drogas en Indonesia

Los Contradictorios Mensajes Sobre la Pena de Muerte en la Guerra contra las Drogas en Indonesia

Indonesia ha ejecutado a 18 personas por delitos relacionados con las drogas desde que el presidente Joko Widodo asumió funciones en el año 2014 (Fuente: Wikimedia).

Las autoridades de Indonesia están enviando mensajes contradictorios sobre la pena de muerte. El país se abstuvo de votar una resolución de la ONU para su abolición, y el presidente insinuó ponerle fin, pero algunas figuras políticas de alto nivel están pidiendo que se aumente el número de delincuentes por drogas a ser ejecutados.

El 19 de diciembre del año 2016, Indonesia fue uno de los 31 países que se abstuvieron de votar una resolución de la ONU que pedía una moratoria sobre el uso de la pena de muerte, así lo informó the Jakarta Post. La ONU ha sometido a votación una resolución sobre la abolición de la pena de muerte cada dos años desde el año 2008. Indonesia se ha abstenido en cada una de esas resoluciones desde el año 2012; previamente, había votado en contra de las medidas.

Los defensores de los derechos humanos, incluido the Human Rights Working Group, elogiaron la abstención del gobierno, ya que Indonesia se ha ganado la reputación de ser un verdugo prolífico de delincuentes no violentos condenados por delitos de drogas bajo el mandato del presidente Joko Widodo.

Entre los años 2010 y 2014, a pesar de la gran cantidad de personas que fueron condenadas a muerte en Indonesia, no se produjeron ejecuciones. Esto cambió después de que Widodo asumió la presidencia en octubre del año 2014, desde entonces se han ejecutado a 18 personas, todas ellas por tráfico de drogas.

Muchos de los ejecutados eran extranjeros cuyos respectivos gobiernos realizaron esfuerzos diplomáticos inútiles para reducir las penas de sus ciudadanos. Al menos dos presos condenados a muerte, incluyendo uno que fue ejecutado el año pasado, acusaron a las fuerzas del orden de tortura durante su interrogatorio. 

A pesar de la renovación de la pena de muerte por parte de Widodo, recientemente insinuó la posibilidad de reformas. En una entrevista con ABC News en noviembre del año 2016, el presidente dijo: "Estamos muy abiertos a las opciones, no sé cuándo, pero queremos avanzar hacia esa dirección [de abolir la pena de muerte]".

Aunque las declaraciones de Widodo sugieren que el progreso de los derechos humanos puede estar en el horizonte para Indonesia, las declaraciones de otras autoridades muestran un panorama mucho más oscuro del futuro de la política de drogas del país.

El Procurador General Muhammad Prasetyo declaró a principios de diciembre que las ejecuciones estaban planeadas "en un futuro cercano" y que el estado estaría dando prioridad a las ejecuciones de personas condenadas por delitos relacionados con drogas.

En diciembre, Budi Waseso, jefe de la Agencia Nacional de Estupefacientes (National Narcotics Agency - BNN), dijo a los miembros de un nuevo grupo regional de lucha contra las drogas: "No duden en disparar a los narcotraficantes, vendedores y consumidores de drogas. Cualquier persona involucrada en el tráfico de drogas debe ser castigada duramente, incluyendo a los traidores dentro de la Agencia Nacional de Estupefacientes (BNN)".

Con las recientes declaraciones del Presidente Rodrigo Duterte pidiendo el asesinato de presuntos delincuentes por drogas en Filipinas, las observaciones de Waseso sugieren que puede producirse una intensificación importante del enfoque de la política de drogas de Indonesia.

Las Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) de Indonesia han instado reiteradamente al gobierno a poner fin oficialmente a la pena de muerte, señalando la falta de pruebas de su supuesto efecto disuasivo y argumentando que contribuye a generar daños sociales.

Ardhany Suryadarma, Gerente de Políticas del proyecto financiado por la Unión Europea, Asia Action on Harm Reduction, declaró: "Estas ejecuciones sólo exacerban la estigmatización de las personas que usan drogas, aislandolas y alejándolas de [las intervenciones de reducción de daños, que] ... mantienen a los individuos más seguros y frenan la epidemia del VIH ".

Al parecer, el país se encuentra en una encrucijada y el paso siguiente en lo que se refiere a la pena de muerte aclarará su lugar en una región cada vez más dividida en la materia.

Por ejemplo, Malasia parece haber introducido una moratoria secreta sobre la pena de muerte por delitos relacionados con las drogas.

Por el contrario, la violencia del Presidente Duterte contra personas presuntamente involucradas con drogas ha dejado al menos 6,000 personas muertas en Filipinas desde julio del año 2016. A pesar de la condena internacional, su gobierno aboga por la continuación de su letal campaña.

Existen ideologías claramente contradictorias entre las diferentes autoridades en Indonesia, y no está claro qué camino tomará el gobierno. El país se encuentra actualmente en una encrucijada: ¿Se mantendrá Widodo fiel a su palabra y avanzará hacia la adhesión a la resolución de la ONU? ¿Volverá Indonesia a su enfoque tradicional de las ejecuciones respaldadas por el gobierno? ¿O comenzará a ejecutar asesinatos extrajudiciales como sucede en Filipinas?