Miembros de Hezbollah Lanzan Ofensiva Antidroga en Beirut

Miembros de Hezbollah se preparan para las redadas de drogas el 31 de marzo

Miembros de Hezbollah se preparan para las redadas de drogas el 31 de marzo (Fuente: Twitter)

Docenas de miembros de Hezbollah han participado en incursiones antidroga “espontáneas” en un suburbio del sur de Beirut, pero sus razones para hacer esto no están del todo claras.

Hezbollah es un partido político y un grupo militante que mantiene una considerable influencia en ciertas partes del Líbano, incluyendo el sur de Beirut. Se hace referencia a él como un “estado dentro de un estado”, dado que brinda prestaciones sociales y servicios - que incluyen actividades policiales y judiciales - a las personas de las zonas que controla. Sin embargo, también ha sido considerado por varios países - incluyendo a los Estados Unidos - como una “organización terrorista”, debido al conflicto de su ala militar con el vecino Israel - el cual comenzó durante la ocupación israelí del sur del Líbano en los años ochenta.

En la noche del 31 de marzo, docenas de miembros armados y enmascarados de Hezbollah lanzaron, en el municipio de Burj al-Barajneh en Beirut, un operativo de represión contra personas involucradas con drogas. Según la prensa local, los hombres, vestidos totalmente de negro, atacaron los depósitos donde se almacenaban drogas, y detuvieron a las personas que presuntamente las vendían o las usaban.

Ali Ammar, miembro de Hezbollah y diputado del Parlamento libanés, afirmó que la medida fue una “práctica espontánea… [y] una demostración de poder”, que se llevó a cabo sin permiso de la cadena de mando de Hezbollah, informa Al-Arabiya .

Esto plantea la cuestión de por qué estos individuos participaron en las incursiones, dado que supuestamente no contaban con la aprobación del gobierno nacional o la de Hezbollah; fueron actos justicieros llevados a cabo sin autoridad jurídica.

Algunos residentes de Burj al-Barajneh sostienen que las redadas de drogas fueron bien recibidas por la comunidad, y que pudieron haber sido realizadas en respuesta a la frustración que sufren los lugareños por la presencia de vendedores de droga.

“Ojalá hubiera sucedido antes,” dijo Hussein Shmeis, un comerciante local. “Tal vez fue un mensaje para los narcotraficantes - diciéndoles que dejen de ir tan lejos, porque [Hezbollah] está en el terreno igual que el Ejército.”

Otro hombre lugareño comentó que los residentes locales habían solicitado directamente a los miembros de Hezbollah que tomaran medidas drásticas contra el narcotráfico y los delitos asociados al mismo porque “el pueblo de Burj al-Barajneh ya ha tenido suficiente”, tal como informa el Daily Star, el principal periódico en idioma inglés del Líbano.

Si bien puede ser cierto que los residentes locales hicieron un llamamiento a los miembros de Hezbollah para que combatieran el tráfico ilícito de drogas, los allanamientos también pudieron haber sido un acto de desafío contra el estado libanés, con el cual Hezbollah mantiene una relación inestable.

El accionar de Hezbollah puede haber sido un mensaje dirigido al gobierno nacional por parte de algunos de sus miembros, como una demostración de que tienen poder y una autoridad auto-designada como para tomar en sus propias manos los asuntos serios de implementación de políticas. Al mismo tiempo, los miembros de Hezbollah que participaron en la mencionada incursión pudieron haber estado tratando de inculcar en el público la noción de que Hezbollah podía tener éxito donde el estado fallaba - dado que algunos residentes de Burj al-Barajneh perciben que el estado ha sido ineficaz en combatir el tráfico de drogas.

De hecho, la redada provocó enojo en las autoridades estatales. El ministro del Interior, Nouhad Machnouk, denunció las redadas, describiéndolas como “una bofetada al nuevo mandato presidencial y un desafío a la lógica del Estado” en un tuit.

Agregó que “tomaremos las medidas que ordena la ley para prevenir todas las ideas propias sobre seguridad, que son rechazadas por todos los libaneses.”

Puede haber una razón más clandestina de por qué los miembros de Hezbollah tomaron parte en los asaltos: más que tomar medidas enérgicas contra las drogas en un supuesto intento de prevenir su uso, estos asaltos pueden haber sido parte de una guerra territorial que va más allá de la venta de drogas.

Hezbollah ha sido acusado por varios funcionarios estadounidenses, entre ellos la Agencia de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), de participar en el negocio ilegal de fenetilina - comúnmente conocida por el nombre comercial Captagon.

Además, ha habido un aumento en la producción de cannabis en el Líbano desde el estallido de la guerra civil en la vecina Siria, en parte debido a la falta de recursos de las sobreexigidas fuerzas de seguridad. Aunque no existen pruebas definitivas de que Hezbollah esté cultivando cannabis, la región principal para la producción de esta droga es el fértil Valle de Bekaa, un bastión de Hezbollah.

La ofensiva antidroga de Hezbollah puede, por lo tanto, haber sido parte de un juego de poder entre grupos rivales de traficantes, más que la medida anti-narcóticos por la que se pretendió hacerla pasar. Hasta ahora, no hay informes sobre lo que pasó con las drogas incautadas, ni sobre el destino de las personas capturadas en los allanamientos.

Todavía no está claro por qué los miembros de este grupo secreto emprendieron incursiones antidroga en marzo, pero cabe señalar que en las actividades de Hezbollah puede haber más que un deseo de prohibición de drogas.