Necesidad urgente de abordar el Problema del Déficit de Financiación Global del Programa de Reducción de Daños

El último reporte sobre el estado mundial del Programa de Reducción de Daños, elaborado por la organización Harm Reduction International (HRI), destaca la necesidad urgente de ampliar los servicios en todo el mundo si los objetivos de las Naciones Unidas contra el VIH/SIDA quieren ser alcanzados.

Según estimaciones del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA -- ONUSIDA -- se requiere de 2,3 mil millones de dolares al año para financiar la prevención del VIH en todo el mundo entre las personas que se inyectan drogas en el 2015. Sin embargo, en el último recuento sólo el 7 por ciento de esta cantidad fue invertida por los donantes internacionales, una enorme brecha en el financiamiento que está causando "la propagación de enfermedades prevenibles, vidas en riesgo y muertes, " dice HRI.

Para exacerbar este problema, el Nuevo Modelo de Financiación (the New Funding Model - NFM), aprobado por el Fondo Mundial de Lucha Contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria representa una "amenaza concreta para las inversiones en los programas de reducción de daños, ya que muchos de los países con mayor necesidad de inversión en reducción de daños son ahora no elegibles para financiación adicional o no están recibiendo "nuevos" recursos por lo menos hasta el 2017."

Bajo el Nuevo Modelo de Financiación, un número de países de Europa del Este y Asia han sido reclasificados como países de renta media (middle-income countries - MICs, por sus siglas en Inglés) y por lo tanto van a recibir menos financiación. Una carta abierta dirigida al Fondo Mundial por 24 organizaciones de la sociedad civil señaló en noviembre que este movimiento será perjudicial para los propios objetivos del Fondo de combatir el VIH entre los usuarios de drogas intravenosas (IV) en estas regiones, ya que se basa en la falsa premisa de que estos países son ahora capaces o estan dispuestos a abordar el problema por sí mismos.

Los países de renta-media (MICs) son el hogar de aproximadamente el 75 por ciento de las personas que se inyectan drogas a nivel mundial.

Segun la organización Harm Reduction International, una manera de hacer frente a estos déficits y a la lentitud con la que se suministra el programa de reducción de daños, es estableciendo nuevas prioridades de financiación y cambiando "las prioridades del gobierno enel control de drogas". Si sólo el 10 por ciento de los aproximadamente 100 mil millones de dolares gastados anualmente en la aplicación global de la legislación sobre drogas se redirige a los servicios de reducción de daños, la meta de 2,3 mil millones de dolares podria ser alcanzada 4 veces.

Si bien el panorama mundial deja mucho que desear, ha habido una serie de logros de distintos países, la organización HRI destaca los esfuerzos de Malasia, Irán y Australia en el posterior desarrollo de sus políticas de reducción de daños a través de la expansión de los programas de agujas y jeringas (NSP).

Finalmente, aún queda mucho por hacer si es que la comunidad internacional de donantes quiere mejorar la calidad de vida de los usuarios de drogas intravenosas y luchar contra el VIH/SIDA en esta población afectada. David Furnish lo resume perfectamente en el prólogo del informe:

"Hoy, estamos más cerca de ese objetivo [eliminar el SIDA] que nunca antes. Y, sin embargo, junto a este optimismo y esperanza, hay otro conjunto de palabras que socava mucho de nuestro trabajo: Dejar atrás."

Con un simple desvío de recursos -- sólo el 10 por ciento -- los países y los donantes tienen la capacidad para asegurar que nadie sea dejado atrás.