¿Nigeria esta lista para seguir el peligroso ejemplo de Colombia de fumigar sus cultivos de marihuana?

Un avión fumigando cultivos ilegales de coca en Colombia

La Oficina de Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en Inglés) informa que entregará aeronaves a Nigeria para destruir sus cultivos de marihuana, una estrategia peligrosa que ha tenido resultados desastrosos en otro país que tomó este camino; Colombia.

El 22 de septiembre el diario nigeriano The Guardian aseguró que UNODC entregaria pronto una aeronave a la Agencia de Control de Drogas de Nigeria (NDLEA, por sus siglas en Inglés) para detectar y destruir cultivos de Marihuana, también conocida como Cannabis, en el país. La noticia se produjo a raíz del descubrimiento en el suroeste del estado de Ondo de lo que los agentes de la NDLEA afirman es la granja de marihuana más grande del mundo, mide 25 kilómetros cuadrados.

Actualmente no se conoce con exactitud la cantidad de marihuana que se cultiva en Nigeria, aunque la NDLEA erradicó 563 hectáreas de marihuana entre noviembre del 2012 y septiembre de 2013. De acuerdo con el Departamento de Estado de Estados Unidos, la mayor parte de lo que se cultiva se consume en el país, y el resto se trafica a través de África Occidental hacia Europa.

La potencial introducción de la destrucción aérea de cultivos de marihuana - presumiblemente sería llevada a cabo a través de la fumigación - es una medida radical con eficacia cuestionable y consecuencias potencialmente desastrosas. Si se aplica, lo más probable es que sea en la región suroeste del país, donde se produce la mayor parte de la marihuana debido a la gran superficie de selva tropical cubierta disponible.

El único otro país en el mundo que actualmente fumiga cultivos ilícitos es Colombia, que ha estado fumigando cultivos de coca con herbicidas desde 1994, y que entre 1996 y 2012 fumigó cerca de 1.6 millones de hectáreas de tierras rurales en el país, según la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por sus siglas en Inglés). Los resultados del programa del gobierno colombiano - fuertemente respaldado por Estados Unidos - deberían ser materia de reflexión para el gobierno de Nigeria antes de embarcarse en una campaña de este tipo.

Para empezar, la mayor parte del daño hecho a través de la erradicación aérea no ha sido a los cultivos de coca, sino a la salud de las personas. Según un informe de la Comisión Asesora para la Política de Drogas en Colombia presentado el año pasado, la fumigación de cultivos de coca con glifosato (conocido como Roundup) provocó solamente una reducción del 15 al 20 por ciento de la cosecha por cada hectárea fumigada. Mientras tanto, hubo numerosos reportes de daños y perjuicios para el bienestar de las personas, como problemas hormonales, enfermedades de la piel, problemas respiratorios, malformaciones y abortos involuntarios. Todos estos problemas de salud fueron reportados en las comunidades cercanas a los cultivos fumigados.

Además, los cultivos lícitos y el ganado de las personas han sufrido graves daños. La coca es una planta muy resistente, mientras que muchos otros cultivos como la yuca, el arroz y los plátanos no lo son, y rociar estas áreas con glifosato ha tenido graves consecuencias a largo plazo para la seguridad alimentaria de las personas y la fertilidad del suelo. Algunos de estos problemas se han exacerbado por el hecho de que en algunos casos el glifosato ha sido rociado en una concentración superior a la recomendada - 23.7 litros por hectárea, en lugar de 2.5 litros por hectárea - y desde una altura de 15 metros, altura mucho mayor a la recomendada de 3 a 10 metros.

Si bien el cultivo de marihuana en sí plantea amenazas ecológicas para Nigeria - por ejemplo, el aumento de la deforestación y la puesta en peligro de los chimpancés de Nigeria y Camerún - los efectos de la fumigación con glifosato de forma incontrolable desde una aeronave son sin duda peor, independientemente de que se logre erradicar exitosamente los cultivos de marihuana.

Muchos de los que cultivan marihuana en Nigeria, lo hacen debido a los mayores rendimientos que obtienen sobre los cultivos de alimentos. En una declaración para Mongabay, Raquel Ashegbofe Ikemeh, Coordinadora e Investigadora Principal de The Southwest/Niger Delta Forest Project, señaló que los beneficios por cultivar marihuana pueden verse dentro de los 6 a 8 meses de la siembra, obteniendo de 2 a 3 veces más dinero del que podría ser obtenido por cultivar otros alimentos.

Teniendo como precedente el enorme daño colateral visto en Colombia por la fumigación aérea, el gobierno nigeriano haría bien en desechar esta estrategia y considerar abordar problemas como la causa por la cual las personas recurren al cultivo de marihuana en primer lugar; la marginación económica y la posibilidad de un mínimo de estabilidad financiera. Si el gobierno nigeriano no reconsidera su estrategia, entonces podremos ver pronto los tremendos daños causados por  la agresiva lucha contra la erradicación de las drogas en África Occidental.