Notas de la Cumbre del Cannabis Medicinal y la lucha por la reforma de la política de drogas en Malta (Parte 1 de 3)

La Bandera de Malta. Fuente: Wikimedia

El mes pasado, asistí a la Cumbre de Cannabis Medicinal en Malta. El país quiere convertirse en un líder europeo de la innovación del cannabis medicinal, después de varios cambios políticos en los últimos años. En el primer artículo de esta serie de tres partes, voy a detallar el panorama político del cannabis medicinal y 'recreativo'. Para obtener una visión general de las conclusiones principales de la conferencia, consulta la segunda parte.

 

El panorama político de Malta - el lado recreativo

 

Durante los últimos 40 años, las políticas y la mentalidad de Malta hacia el cannabis, su consumo, cultivo y participación han sido muy duras. Muchos jóvenes son condenados por posesión de cantidades mínimas de la planta, y el proceso de sentencia se prolonga durante mucho tiempo. Poco a poco, el público ha comenzado a cuestionar la validez del sistema, a medida que se exponen más historias de injusticia.

En 2013, el gobierno laborista regresó al poder por la primera vez en 16 años, y los sentimientos sobre el consumo de cannabis y drogas, en general, comenzaron a cambiar hacia un enfoque menos punitivo y más centrado en los derechos humanos.

En los tres años siguientes, se despenalizó la posesión personal de cannabis, así  pequeñas cantidades - 3,5 gramos o menos - ya no conducen a un delito. El cannabis medicinal también se convirtió en legal. Según el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías  (OEDT), si una persona es declarada culpable de posesión, sin ningún vínculo con el tráfico, deberá pagar una multa de 50 hasta 100 euros. Si la persona es capturada de nuevo dentro de dos años, será obligada a participar en una Junta de Rehabilitación de Delincuentes de Drogas, efectivamente un tribunal de drogas donde se evalúa su dependencia. Si necesario, se pueden emitir órdenes no penales adicionales.

Así, si bien la despenalización es un paso positivo, Karen Mamo, que está actualmente cursando una Maestría de Ciencias en Estudios de Adicciones, está de acuerdo que en el presente las políticas siguen planteando un problema. De hecho, la policía todavía tiene derecho a arrestar e interrogar a la persona, no hay controles de calidad del cannabis, lo que perpetúa la presencia de cannabis sintético y "la predicación de dogmas de larga con un enfoque sólo en la abstinencia" lo que obstaculiza la educación de reducción de daños en toda la sociedad.

Andrew Bonello, el presidente de ReLeaf, la principal ONG maltesa que aboga por la legalización y regulación del cannabis desde 2017, está de acuerdo. Para él, los dos principales obstáculos a la legalización y a una mejor regulación en Malta son la falta de investigación sobre los efectos a largo plazo del cannabis en el cuerpo y la mente, y el continuo tabú y el estigma, particularmente con los profesionales que "son reacios a hablar sobre su consumo de cannabis".

 

El panorama político de Malta - la parte medicinal

 

En 2017, se legalizó el cannabis medicinal, pero sigue siendo complicado prescribir y acceder a ello, y los precios son extremadamente altos, por ejemplo, un paciente estimó que gastaría 5.390 euros durante 13 meses de tratamiento con un gramo de cannabis por día. Bajo la ley maltesa, los pacientes tienen que ser otorgados una “tarjeta de control” (control card) por el  Superintendente de Salud Pública, y si no cumplen con las reglas, el médico es responsable, lo que sirve como un elemento disuasorio. Mientras que los pacientes deben ser capaces de comprar “tops” de flores producidos por Bedrocan y Pedanios, que contienen un alto nivel de THC y bajo de CBD, para sólo tres condiciones médicas, dolores crónicos, la espasticidad en la esclerosis múltiple y los efectos secundarios de la quimioterapia, estos pueden estar fuera de stock durante largos períodos de tiempo.

Los productos de CBD, incluidos los aceites, que se venden sin receta, han aumentado de precio debido a los nuevos requisitos de certificación, incluso en los casos donde los productos estaban disponibles previamente con una certificación centrada en el paciente. Esto significa que ahora no están aprobados de manera efectiva, y son por lo tanto ilegales, pero están todavía disponibles en línea, a precios más altos. Como tal, los pacientes y sus familias siguen sufriendo innecesariamente, tienen mayores cargas económicas y una falta general de claridad sobre las leyes y restricciones del cannabis en Malta.

La política de tarjetas de control y las restricciones de CBD son muy duras en comparación con otros países europeos, a pesar de que en la mayoría la situación no es tan sencilla como parece.

Karen Mamo, que ha escrito previamente sobre las perspectivas de los pacientes, agregó que el gobierno ha reconocido en múltiples ocasiones que la situación actual no garantiza la salud pública y se requieren más cambios. Sin embargo, el gobierno primero impulsará una campaña educativa nacional advirtiendo a los jóvenes específicamente sobre los peligros del consumo de drogas y promoviendo una "vida más saludable". 

 

La Cumbre del Cannabis Medicinal

 

Este clima es el telón de fondo de la Cumbre, que trajo a Malta a cientos de especialistas en el tema para discutir la necesidad de investigación, de oportunidades de inversión y también debates más técnicos, como la renuencia de las instituciones financieras a proporcionar una banca y un apoyo fiables para las empresas de cannabis, en contextos tan diversos como el de los Estados Unidos y en Malta.

En todas partes parece que hay una desconexión entre lo que la legislación dice que está sucediendo y la realidad en la práctica. En la conferencia, la Dra. Anne Schlag, Jefa de Investigación de DrugScience, señaló que en el Reino Unido, el cannabis medicinal "en principio" está disponible, pero "en la práctica, las cosas no siempre están funcionado". El Prof. Mike Barnes, Director Médico de Lyph Group, especializado en el suministro de cannabis medicinal, resumió la discusión diciendo: "necesitamos educación, necesitamos accesibilidad de las pruebas que ya existen, necesitamos mejores pautas y menos restricciones a los médicos". En nuestra entrevista, Andrew Bonello añadió que Malta debe asegurarse de que "el cannabis medicinal esté disponible para todos", incluyendo las personas que han luchado con el "consumo problemático de sustancias", pero donde este medicamento es ahora el mejor curso de acción, "si lo justifica un médico". 

Como ha mencionado la diputada europea, Dra. Miriam Dalli, existe la esperanza de que la Unión Europea se convierta en el mayor mercado de cannabis medicinal del mundo. Antes de llegar allí, es necesario que todos los ciudadanos tengan los mismos derechos, que la legislación esté estandarizada y que haya inversiones para facilitar la creación y el acceso a los datos médicos, lo que ayudaría a derribar las barreras económicas y estigmatizadoras prescripción de cannabis medicinal.

 

 

Este artículo es el primero de una serie de tres partes sobre cannabis en Malta. Echa un vistazo a la segunda parte aquí.

* ¡Muchas gracias a Karen Mamo y Andrew Bonello por sus contribuciones en esta serie de artículos y por la cálida bienvenida que recibí en Malta!