Parlamento Griego Aprueba Salas de Consumo de Drogas

Parlamento griego (Fuente: Wikimedia)

El Parlamento griego ha refrendado masivamente la apertura de salas de consumo de drogas (DCR, por sus siglas en inglés), instalaciones que salvan vidas y reducen los daños derivados del uso de drogas.

La ley, que contó con el respaldo del ministerio de salud, fue aprobada el 7 de marzo en el parlamento por 229 votos a favor y solo 32 en contra. El ministerio de salud puede ahora otorgar licencias a sitios específicos en todo el país para que operen como DCRs, instalaciones donde la gente puede usar drogas ilegales en un entorno seguro, estéril y sin temor a ser procesados.

El periódico griego I Kathimerini informa que “para usar estos sitios, [las personas] deberán registrarse en un registro de usuarios” antes de estar autorizadas a ingresar. La nueva ley establece que la posesión de drogas no será penalizada en las proximidades de las instalaciones, pero [esto solo incluye] a las personas registradas.

Los hospitales psiquiátricos de las dos ciudades más grandes de Grecia, Atenas y Tesalónica, ya han sido seleccionados como las primeras sedes de las planeadas DCRs del país.

Las DCRs evitan que se produzcan sobredosis mortales, dado que profesionales de la salud supervisan el consumo de drogas de las personas y, por lo tanto, pueden administrar naloxona, un medicamento que revierte [los efectos de las] sobredosis de opioides, cuando esto es necesario. Entre los otros nueve países europeos que operan DCRs, nunca se ha producido un caso de sobredosis fatal dentro de una instalación.

Como TalkingDrugs informase con anterioridad, actualmente Grecia tiene una de las tasas más altas en la UE de casos de VIH recientemente diagnosticados, siendo dichos índices atribuidos al uso de drogas inyectables. Las DCRs mitigan este daño al proporcionar a las personas equipo estéril, reduciendo así el riesgo de transmisión de enfermedades, incluyendo el riesgo del VIH y de la hepatitis C, situaciones surgidas del uso compartido de agujas.

Contrariamente a los argumentos de los detractores, en el sentido de que las DCRs propician el uso problemático de drogas, tales instalaciones brindan a las personas marginadas - en particular, a las personas sin techo - las oportunidades de acceder a tratamiento y de obtener atención médica básica. Para muchos usuarios de las DCRs, ingresar a las instalaciones puede ser la única vez que entablan un diálogo con profesionales médicos o especialistas en adicciones.

Las DCRs también brindan una amplia serie de beneficios a las personas que no consumen drogas, pero que viven o trabajan en las cercanías de dichas instalaciones. Las DCRs reducen los residuos potencialmente peligrosos del uso de drogas, mejoran el acceso del público a los servicios de emergencia, contribuyen a disminuir la actividad delictiva en general, y ayudan a integrar a las personas marginadas en la economía legítima, lo que proporciona beneficios financieros a la sociedad toda.

Las salas de consumo de drogas operan legalmente en los Países Bajos, Alemania, Dinamarca, España, Noruega, Francia, Luxemburgo, Suiza, Canadá, Australia y Bélgica.