Jefe de Policía Antidroga de Teherán: En Irán la Dependencia Debe Tratarse Como un Problema de Salud

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El principal policía antidroga de la capital iraní ha criticado el modo en que el estado enfoca el consumo de drogas, y ha dicho que la drogadependencia es un asunto de profesionales médicos, no de aplicación de la ley.

Mohammad Bakhshandeh, el jefe de la fuerza policial antinarcóticos de Teherán, dijo que era una pérdida de tiempo para las fuerzas del orden enjuiciar y castigar a las personas por el uso de drogas. Según Radio Farda, una emisora de lengua persa, Bakhshandeh denunció el arresto reciente en la ciudad de 7.400 “adictos atrevidos” como un esfuerzo infructuoso para reducir el uso problemático de drogas.

“Si corremos a los drogadictos de Shoush y Harandi, no irán a la luna”, bromeó, refiriéndose a dos áreas en Teherán, “simplemente migrarán a otro vecindario”.

El 7 de mayo, al hablar en una sesión de los Consejos para la Coordinación de la Lucha Antidroga en Irán, agregó que la responsabilidad debería ser reasignada: “Si hemos aceptado el hecho de que los adictos no son delincuentes y los consideramos como personas enfermas, también deberíamos  aceptar que es obligación de los departamentos municipales y de salud cuidar de ellos, [y que no es una cuestión]  de la policía”.

Se estima que hay unas 200.000 personas que se inyectan drogas en Irán, según un informe reciente publicado por Harm Reduction International (HRI, por sus siglas en inglés), pero el gobierno considera que el 3 por ciento de la población del país - alrededor de 2,4 millones de personas - usa algún tipo de drogas ilegales. Un gran número de aquellos que se inyectan drogas usan heroína, que ingresa al país a través de la frontera con Afganistán - el mayor productor mundial de opio, la planta de la cual se obtiene la heroína.

En Irán las personas que usan drogas continúan enfrentando severos castigos, que incluyen multas y prisión. Sin embargo, el país también tiene algunos de los programas de reducción de daños más progresistas de Medio Oriente. Según el informe de HRI, la Situación Mundial de la Reducción de Daños 2016, Irán es el único país de la región que ha “ampliado sistemáticamente los servicios de reducción de daños” en los últimos años, incluidos los programas de agujas y jeringas y el tratamiento de sustitución de opioides.

Como Bakhshandeh ha mencionado, esto es parte de un movimiento gradual en Irán para considerar a las personas que usan drogas problemáticamente como individuos que necesitan ayuda, en lugar de [identificarlos] como criminales.

El continuo apoyo de Irán a los servicios de reducción de daños probablemente ayudará a reducir los perjuicios del uso problemático de drogas en el país, incluidas las altas tasas de VIH y Hepatitis C entre las personas que consumen estupefacientes, aunque esto podría no ser suficiente. Un viraje hacia una metodología enfocada en la salud, tal como el que propugna Bakhshandeh, podría resultar más exitoso; como es muy bien sabido, la despenalización de la tenencia de drogas en Portugal en 2001 condujo a una reducción en las tasas de uso problemático de drogas, [como así también en lo concerniente a] daños y muertes ocasionados por las drogas.

El gobierno nacional no ha apoyado públicamente el fin de la criminalización de las personas por delitos relacionados con las drogas, pero ha manifestado ser consciente de la ineficacia del enfoque actual. Abdol Reza Rahmani Fazli, el ministro del Interior, dijo a principios de mayo que “las instituciones y autoridades responsables de la campaña contra la adicción y las drogas ilegales [deberían] ser impugnadas” por su incapacidad para prevenir el aumento del uso problemático de drogas.