Dudando de la autenticidad del NRG-1

 

El número de personas que utilizan drogas sintéticas de manera  recreativa se ha disparado en los últimos 18 meses. Ampliamente disponibles en Internet, el mercado de drogas sintéticas para uso recreativo se ha disparado, convirtiéndose en una industria multimillonaria. El aumento de la popularidad de la mefedrona, la mala calidad de las ya establecidas sustancias prohibidas y la falta de coherencia jurídica relativa al estatus de estos productos sintéticos, son factores que contribuyen al aumento del uso de dichos estupefacientes. Sin embargo, desde la re-clasificación de la mefedrona, los usuarios “curiosos” han ido en aumento, haciendo uso de una variedad de drogas sintéticas con consecuencias todavía relativamente desconocidas.

La modificación en abril de la “Ley de uso indebido de drogas” declaró a la mayoría de los derivados de la catinona, clase B, como sustancias controladas. Desde entonces han surgido en el mercado una serie de productos similares con nombre propio. De las drogas sintéticas  que siguen ampliamente disponibles en internet, la más polémica  es el NRG-1. Un análisis reciente de un lote de NRG-1 comprado a un proveedor en internet a través de la página web www.drugs-forum.com ha producido respuestas inquietantes. Tras analizar  el lote, utilizando reactivos habituales en análisis de pastillas, se encontró que uno de los principales componentes del NRG-1 es la Metilenodioxipirovalerona (MDPV). Otro de los componentes encontrados es un derivado no identificado de la metcatinona. El análisis no produjo datos que apoyen la presencia del compuesto “naphthylpyrovalerone” (NRG-1) del cual se dice que es el principal ingrediente.

Esta distinción es muy importante, ya que  la MDPV es una sustancia controlada en el Reino Unido y otros países europeos. Por lo tanto, aquellos que manejan y distribuyen NRG-1 tienen que ser conscientes de que ésta es una sustancia de clase B. A pesar de que algunos lotes de NRG-1 analizados contienen naphthylpyrovalerone, cuyo manejo y distribución es legal, es muy difícil poder distinguir con precisión todos los compuestos que forman la sustancia. La investigación, llevada a cabo por la “Asociación de jefes de policía "en Escocia, apoya dicho  análisis con sus estudios, que muestran que todos los lotes de prueba analizados, supuestamente NRG-1, en realidad contenían la sustancia de clase B MDPV.

Los que participan en las pruebas, el desarrollo y el uso de drogas sintéticas han estado siempre muy bien informados sobre las sustancias que estaban usando. Sin embargo, la llegada de la mefedrona a la escena de las drogas sintéticas, la poca oferta y calidad de las drogas recreativas tradicionales y la publicidad exagerada de la prensa que rodean la mefedrona indica que la gente compra y usa drogas sintéticas sin apenas conocimiento de lo que están tomando. A medida que la oportunidad de obtener ganancias considerables de las drogas sintéticas se ha hecho más evidente, nuevas sustancias químicas que no han sido todavía investigadas o probadas han sido comercializadas de la misma forma que la mefedrona. La falta de consistencia en las drogas analizadas sugiere que los usuarios deben tener mucho cuidado con el tipo de drogas sintéticas que toman y  evitar tomar sustancias provenientes  de distribuidores desconocidos y no verificados.